Estrategia de la mentira
Ana María Cecchini de Dallo.
Desde hace varios días alguna prensa nacional y local se hace eco de una supuesta gestión administrativa del gobernador Carlos Reutemann en la cual habría dispuesto la eliminación de los archivos de la Dirección de Informaciones, gestión que posteriormente habría sido cambiada decretando su preservación. Al respecto quiero puntualizar que durante las gestiones provinciales ocurridas entre 1992 y 2006, período en el cual quien suscribe ocupó la Dirección General del Archivo General de la provincia, todas las decisiones políticas que se tomaron con respecto a la documentación provincial fueron promovidas por el organismo a su cargo, bajo su absoluta responsabilidad y con la mayor calidad profesional y técnica; y encontraron siempre el acuerdo de las autoridades por el respeto que se asignaba durante las citadas gestiones a la burocracia provincial, en particular a quienes se habían capacitado y realizaban su tarea con el mejor empeño para el servicio de la administración y la ciudadanía.
La denuncia ha sido formulada a partir de la ignorancia o el afán de confundir ya que alude a los decretos de Reutemann, traspolándolos y mezclando normas de contenidos diferentes. El decreto Nº 0227 de febrero de 1993, al cual la denuncia atribuye relación con los Archivos de la Dirección de Informaciones, dispuso la eliminación por excepción de la documentación ubicada en la mansarda del sector oeste de la Casa de Gobierno, de acuerdo con el expediente Nº 00201-0017055-3. La documentación en cuestión había sido relevada, según constancia en acta labrada por el escribano mayor de Gobierno, por la Dirección del Archivo General de la provincia; se trata del expediente de Rendiciones de Cuentas de Gastos y Sueldos pertenecientes a la Dirección General de Administración del Ministerio de Gobierno, Justicia y Culto correspondiente a los años 1972 a 1980 y la excepcionalidad del descarte se dispuso en razón de que los documentos “se hallan inutilizados por el alto grado de deterioro sufrido en razón de la humedad, suciedad, roedores, insectos, etc., considerando que se hace imposible su tratamiento para ulteriores consultas, determinando asimismo, que carecen de valor informativo para eventuales investigaciones ya que la información se recupera de manera resumida a través de comprobantes de caja y de planillas de sueldos” y además, con la debida conformidad del Tribunal de Cuentas.
Por otro trámite anterior, diferente (el expediente Nº 00101-0036209-2/91), había discurrido la cuestión vinculada con el Archivo de la Dirección de Informaciones de la provincia, que nunca estuvo en la mansarda. Este tema, harto conocido y comentado, al cual vuelven quienes parecen carecer de otras temáticas o intereses, fue cerrado el 26 de marzo de 1992, por decreto Nº 0783, es decir un año antes de dictarse el comentado precedentemente.
No queremos molestar nuevamente a los lectores con temas demasiado repetidos, que sabemos no son parte de su preocupación, nos basta puntualizar la verdad. En el convencimiento de que nuevamente se movilizan las famosas “operaciones” de prensa, con la intención de desgastar la imagen de un político, tal como el año pasado cuando quisieron impactar apelando a lo que llamaron el descubrimiento de estos archivos, que para los santafesinos eran un tema conocido y remanido. Toda la información precitada es consultable en Boletines en papel y páginas de Internet tales como: http://www.santafe-conicet.gov...ar/sipar/legislacion/.htm




