Ante el Congreso chileno
Piñera toma distancia de la carrera armamentista

Un grupo de manifestantes opositores se movilizó hasta el Congreso para repudiar la presencia de Piñera, pero fueron “disuadidos” por los carabineros -la policía militarizada chilena- de provocar desmanes.
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El presidente de Chile, Sebastián Piñera, descartó una política armamentista de su país y abogó por avanzar con los países vecinos en la homologación de los gastos en Defensa.
Chile, dijo Piñera en su primera cuenta pública, presentada ante el Congreso chileno, en el puerto de Valparaíso, está lejos de una carrera armamentista y de pretensiones expansionistas en la región.
Precisó que su gobierno se limitará a mantener y fortalecer “la capacidad disuasiva” de las fuerzas armadas, “en un contexto de transparencia y de búsqueda de homologación (de los gastos en Defensa) con nuestros países vecinos”.
En la actualidad, Chile sólo mantiene un programa de homologación con Argentina, basado en un sistema elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
“Haremos todo en un contexto de transparencia y de homologación con nuestros países vecinos”, dijo el mandatario en su discurso de una hora y 49 minutos, en el que subrayó además que “nada está más lejos del ánimo de nuestro país, en este siglo XXI, que iniciar una carrera armamentista o tener pretensiones expansionistas en nuestro continente”.
Añadió, en ese contexto, que se cambiará la llamada “Ley Reservada del Cobre”, establecida durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) como mecanismo para financiar a las fuerzas armadas.
Dicha ley obliga a la estatal Corporación del Cobre (Codelco), principal productora mundial de cobre, a destinar el 10 por ciento de sus ingresos por ventas del metal a las instituciones castrenses.
Dicho mecanismo será reemplazado por un sistema de financiación plurianual, “que garantice la estabilidad y los recursos necesarios para que las fuerzas armadas tengan los equipamientos necesarios para cumplir con su importante labor de proteger nuestras fronteras, nuestra soberanía, nuestro mar, nuestro territorio”, dijo Piñera en su discurso.
Además, aseguró, que las fuerzas armadas “al mismo tiempo, puedan hacer aportes significativos al desarrollo interno de nuestro país”.
La reconstrucción es la prioridad
Piñera también pidió al Congreso que lo apoye durante los próximos cuatro años para reconstruir el país, azotado por un devastador terremoto, y convertirlo en el primero de América Latina que sale del subdesarrollo.
“Esta década será recordada como una de las más decisivas en la historia de Chile, porque antes de que concluya, nuestro país habrá alcanzado el desarrollo y superado la pobreza, ésa será mi mayor motivación como presidente”, enfatizó Piñera . Para alcanzar esa meta, aseguró el mandatario chileno, su gobierno “hará todos los esfuerzos necesarios para crear un clima de unidad y colaboración, y buscar diálogos y acuerdos fecundos”.
Además, el nuevo presidente anunció que mantiene sus compromisos electorales y trazó la hoja de ruta para alcanzar los objetivos que se marcó durante la campaña que lo llevó a La Moneda.
“La tragedia no nos apartará de cumplir nuestro programa de gobierno”, aseveró.
Sólo dos meses después de haber asumido el poder en medio de “una de las peores catástrofes naturales de la historia” de Chile y con las expectativas generadas por el cambio político que acabó con veinte años de gobiernos de centro-izquierda, Piñera llamó a la unidad nacional para superar la tragedia y alcanzar el desarrollo al término de esta década.




