Un actor comprometido

Un actor comprometido

Fabián Gianola

En días en que cosecha aplausos al interpretar dieciséis personajes en la obra “Los 39 escalones” de Alfred Hitchcock, bajo la dirección de Manuel González Gil, el actor donó su tiempo y trabajo para una causa solidaria: por quinto año consecutivo realizó en forma gratuita el comercial para la Rifa del Hospital José María Cullen.

TEXTOS. FLORENCIA ARRI. FOTO. AGENCIA TÉLAM

EL HUMOR, UNA FIBRA. “Comencé mi carrera mucho antes de ser popular. Empecé en el “81 en el Teatro San Martín donde hice clásicos de la literatura norteamericana y rioplatense. Hice “Fuente Ovejuna’, “Las de barranco’ y “La muerte de un viajante’, entre otras obras, y también trabajé en el Teatro Nacional Cervantes. En definitiva, mi carrera empezó como actor dramático; después la profesión me fue llevando por la comedia en la que me fue muy bien y así fue que terminé más encasillado en la comedia que en el drama, pero mis inicios fueron como actor dramático. El medio siempre necesita respuestas rápidas y cuando hay alguien que es efectivo en determinadas cosas te empieza a encasillar y a pedirte más de lo mismo, ya sea porque el rating lo apura o por la falta de público en la platea no hay mucho para esperar y siempre se va a lo seguro, no se arriesga ni se llama a un actor de comedia para hacer drama. También pasa por el prejuicio de creer que porque uno es gracioso no puede hacer otra cosa. Después aparece Francella haciendo otra cosa en “El secreto de sus ojos’ y todos se sorprenden, aún cuando se sabe que Francella es un buen actor. Aún cuando por muchos años haga comedia no significa que no puede hacer otro tipo de cosas; pasa por el prejuicio del medio. De todos modos no me guío por eso. A la hora de elegir una obra priorizo que me ofrezcan algo que me guste, sea comedia o drama; no tengo el prejuicio de considerar a un actor dramático como actor serio y un actor de comedia como un actor en broma, esas cosas a mí no me pasan. Que cada uno se haga cargo de su propio prejuicio. Creo que un actor prestigioso es el que hace con el mismo amor, el mismo respeto y la misma dignidad cada trabajo, no que hace determinado tipo de género y desecha otro. De allí que me gustaría hacer algo dramático si me gusta la obra que me ofrecen”.

COSQUILLAS. “Para hacer una obra necesito que me haga cosquillas, que me guste lo que leo de la manera que tenga que gustarme: si es una comedia que me haga reír, que me parezca original, novedosa, que no sea algo muy trillado, que la vea bien armada en su estructura dramática. A partir de ahí si me da cosquillas, si no me deja dormir o si la leo en media hora me doy cuenta enseguida si me gusta o no. Por eso, no es que yo haga determinadas obras; hago lo que me gusta, lo que me quita el sueño, lo que me da cosquillas, ilusión para hacer. Soy una persona pasional e intuitiva, me guío por lo que me pasa, por mi olfato y mis sentimientos a la hora de evaluar cada oferta”.

“LOS 39 ESCALONES”. “En esta obra interpreto dieciséis personajes. Es el desafío más importante de mi carrera, porque en cuestión de segundos me cambio y personifico a un viejito y su señora, a un granjero, un policía y matón... cada personaje necesita tener una diferenciación de los otros, desde su voz a la expresión artística y su actitud. Cada uno de los personajes que transito son personajes circunstanciales con la historia, en ellos es mucho más potente el aquí-y-ahora que su historia personal, si bien cada uno tiene su vida es más importante la circunstancia porque el protagonista, interpretado por Diego Ramos -el único que no cambia de personaje- transita por distintos lugares y encuentra distintos personajes que son los que hacemos con Nicolás Scarpino y Laura Oliva, que vendríamos a ser los clowns de la obra. Es un ejercicio impresionante que me causa una alegría enorme. Además, tuvimos la suerte de tener muy buenas críticas, de que la gente nos acompañe. Estamos llenando el teatro y eso es una enorme felicidad”.

AYUDA CONCIENTE. “Con Verónica, mi señora, siempre tratamos de ayudar. Ella trabaja en Ashoka, una ONG internacional que apoya emprendimientos sociales. Nosotros siempre tuvimos una actitud de ayuda y desde hace muchos años colaboramos con un montón de instituciones, por más que nadie se entere porque no es lo que importa. Somos personas muy concientes de la realidad del país. No por ser actor vivo en la estratósfera, al contrario. Leo el diario todos los días, sé lo que pasa en mi país, la miseria que vive la gente en todo el país, el hambre de los chicos, la mafia entroncada en el poder que hay en este momento. Entonces, si no hacemos algo nosotros y en cambio esperamos que la dirigencia política haga algo, la Argentina va a desaparecer. Creo solamente en la gente que no tiene intereses políticos y ayuda porque necesita dar una mano o porque no puede ser feliz si ve que alrededor suyo hay gente que se está muriendo de hambre. Eso es lo que nos pasa a mi mujer y a mí, tenemos la necesidad de ayudar, de que todos estemos mejor. Por otro lado, en mi caso particular, es una forma de devolverle a la gente el cariño que me brinda todos los días. Soy un agradecido a mi vida y mi condición de actor, en que la gente me brinda su cariño a diario, su respeto y afecto; se me acerca y me pide fotos, abrazos y autógrafos. Siento que es una forma de devolverme a la gente todo lo que me da, porque es la gente la que me va a ver al teatro, la que me ve en televisión, la que me da el rating y la popularidad, de allí que es un deber devolverle algo. El compromiso es la única forma”.

así soy yo

HOSPITAL CULLEN

“Hace cinco años que hago la publicidad del Hospital Cullen, cuya cooperadora es magnífica y trabaja solamente por el bien de la gente. La integran un grupo de señoras que hace años que trabajan, a diario, adentro del hospital. Eso es estar, eso es trabajo, ellas sí ayudan a la gente; yo simplemente hago una publicidad que me lleva tiempo, no es nada”.

RECONOCIMIENTO

“Mi relación con los santafesinos es a partir de Marta Goyri, a quien conocí por su trabajo y me resultó tan buena gente, tan profesional, que cada vez que puedo hacer algo por Santa Fe no lo dudo. Es ella quien me llama para hacer publicidad para campañas solidarias y entre los dos buscamos cómo hacerlo posible. Martita es un amor de persona y también colabora mucho con el Hospital, y a eso también tienen que saberlo”.

CRÍTICA.

“No creo que publicitar campañas solidarias manche ni dañe mi carrera, tampoco me conozco con autoridad para criticar a nadie, ni menos para criticar a muchas personas. En este medio, reconozco como autoridad para la crítica a dos o tres personas solamente, contados con los dedos de una mano quienes pueden hablar de la carrera de otro, así que tampoco me importa lo que puedan decir”.