Los codiciados sombreros de cholitas
Lorena Arroyo
(EFE)
Los típicos sombreros que usan las cholitas bolivianas se han convertido en un codiciado objetivo de los ladrones en la ciudad de La Paz que roban para su reventa los tradicionales bombines que lucen estas mujeres indígenas como parte de su tradicional forma de vestir.
“Se lo llevaron cuando estaba en el minibús: abrieron la ventana y me lo quitaron”, relató Lola Ramírez, una cholita de La Paz a la que robaron su bombín unos meses atrás y que desde entonces, según cuenta, decidió sustituirlo por sombreros de tela o paja.
Para el comerciante David Chino, que regenta una sombrerería en La Paz desde hace cinco años, esa es una de las consecuencias de estos robos, ya que antes estas mujeres usaban bombines “borsalino”, que llegaban a costar más de 200 dólares y ahora los cambian por modelos más económicos o los sustituyen por otro tipo de sombreros.
Los bombines, que mantienen el estilo de los que usaban los hombres europeos a finales del siglo XIX y principios del XX, son un un emblema de distinción entre las cholitas paceñas, que en ocasiones los adornan con broches de oro e incluso con piedras preciosas.
Con ellos cubren su cabello recogido en dos largas trenzas al tradicional estilo de la mujer andina boliviana. El material en el que están hechos es un símbolo del poderío económico de cada mujer, explicó el comerciante al indicar que el textil con el que se confeccionan se importa generalmente de Brasil o Argentina.
Conocidos como “cumbreros”, los ladrones de sombreros “van detrás de las cholitas y en un momento que están descuidadas, se lo quitan y se escapan”. Pese a que la policía paceña no tiene estadísticas, sostiene un agente que “es constante el robo de sombreros a las cholitas”, especialmente en esa zona de la ciudad donde se concentran las tiendas donde las mujeres indígenas compran sus prendas, desde las tradicionales polleras hasta mantones, telas y adornos.
“Ahora ya no se puede ir ni a una fiesta. Ya no hay seguridad”. lamentó en declaraciones Angélica Mújica, que es secretaria general de los vendedores de la zona de Max Paredes de La Paz, quien criticó que cuando los ladrones son detenidos, los fiscales les sueltan enseguida y vuelven a delinquir.




