40 años de trabajo en la Comuna de Sauce Viejo
40 años de trabajo en la Comuna de Sauce Viejo
Vivencias y anécdotas de un médico de pueblo
El doctor Ricardo Vizcaíno fue convocado para cumplir tareas en el dispensario sauceño en 1970 y permaneció en funciones hasta 2010. Ya jubilado, rememora con emoción esa etapa de su vida.

Dr. Ricardo Daniel Vizcaíno, urólogo. La atención de la gente del pueblo lo hizo testigo del paulatino progreso de Sauce Viejo.
Agencia Santo Tomé
Ariel Durán-Sergio Ferrer
Ricardo Daniel Vizcaíno es especialista en Urología y oriundo de Reconquista -localidad donde nació el 6 de enero de 1945-, aunque a fines de 1968, cuando terminó sus estudios de Medicina, se estableció en la ciudad de Santa Fe, donde ha residido hasta la fecha. De cualquier manera, el motivo por el cual invocamos hoy su nombre es porque trabajó al servicio de la Comuna de Sauce Viejo mucho tiempo, atendiendo durante cuarenta años el dispensario de dicho paraje costero, ubicado al lado del edificio comunal.
“Son muchos los pensamientos que se me cruzan por la mente; de todos modos, una de las cosas que me gustaría resaltar es que Sauce Viejo era entonces una pequeña población, la que con el correr del tiempo fue creciendo mucho, hasta transformarse en lo que es ahora, algo que antes no habríamos imaginado”, señaló a este medio el profesional. “A mí me contrató en agosto de 1970 el entonces interventor del pueblo, Manuel Román; en el dispensario ya trabajaba el odontólogo Santa Cruz, mientras que en una casa perteneciente a la comuna vivía la enfermera, Nilda Iglesias”, agregó después.
El contacto con la gente
“Al principio yo era el único médico del pueblo, pero el dispensario se fue mejorando y agrandando, lo que posibilitó que llegaran nuevos profesionales y, por lógica, se empezara a atender más gente”, citó Vizcaíno, que luego aclaró: “Tuve una compañera de trabajo por muchos años de quien no me quiero olvidar, la doctora Rosa Rocha de Peralta; ella era médica pediatra y realizó una labor muy importante atendiendo a los niños”. Después, Vizcaíno remarcó el trato con sus pacientes y la recepción de la comunidad sauceña: “Era gente de pueblo, muy buena; en aquella época había quienes trabajaban en la comuna, pero también aquellos que vivían de la caza y de la pesca, o se dedicaban a la agricultura y la ganadería; cada cual se defendía con su oficio y uno podía identificar perfectamente a los habitantes de la costa y los de los otros sectores.
“En épocas de invierno, por ejemplo, tenían las patologías respiratorias y, en el verano, las afecciones gastroenterológicas o gastrointestinales”, rememoró Vizcaíno cuando se le preguntó por las enfermedades que debió afrontar con mayor asiduidad, sin dejar de mencionar que también había gente que aparecía con heridas provocadas por la práctica pesquera, o bien, “personas grandes que presentaban cuadros críticos de hipertensión arterial, que por lo general derivábamos a los especialistas. No había bioquímicos o equipos complejos, ni nada de lo que se necesita para hacer esos estudios, ya que sólo estaban la enfermera permanente y un chofer para la ambulancia; por eso, al principio me tocó hacer un poco de todo... Pero después, sí, repito, empezaron a venir otros médicos de diversas especialidades”, acotó.
Actualidad muy distinta
“Así como fue modificándose el dispensario, fue cambiando el propio pueblo, con el crecimiento del parque industrial, el incremento del número de escuelas, la afluencia de pobladores de algunas localidades vecinas -como La Caima o Desvío Arijón- y la aparición de muchas calles de mejorado en reemplazo de las de tierra, que cuando empecé eran amplia mayoría”, siguió contando Vizcaíno. “Evidentemente, Sauce Viejo hoy tiene otra fisonomía; fueron muchos los cambios y adelantos que marcaron su progreso; ahora existen dispensarios en otros barrios, como los de Areneras, Jorge Newbery, Adelina y San Cayetano, además de contarse con el Centro Integrador Comunitario o CIC, donde funciona una oficina del Iapos y concurre una asistente social”, explicó más adelante.
“En el dispensario central se atienden, estimativamente, unas 3.000 personas al año, siendo que en la actualidad aportan su trabajo tanto médicos clínicos como cardiólogos, cirujanos, pediatras, traumatólogos, generalistas, psicólogos y fonoaudiólogos; los niños son controlados adecuadamente, de acuerdo con el peso y la estatura, entregándoseles cada mes la cantidad de leche que les corresponde. Además, se los vacuna en forma correcta y se le hace el seguimiento exhaustivo que corresponde”, redondeó Vizcaíno, quien compartió gran parte de su tarea con las distintas gestiones de gobierno de José María “Pepe” Vázquez (actual presidente comunal), a la vez que fue testigo del paso por la comuna sauceña de otros jefes comunales, como Gregorio Bordoy, Antonio Escalas y Marcelo Zalazar.
Festejos patrios
El acto central de los festejos patrios por el Bicentenario de la Revolución de Mayo en la Comuna de Sauce Viejo será en la plaza Bernardino Rivadavia, a partir de las 10, con la presencia de autoridades locales, distintas representaciones escolares y público en general. Dicho agasajo también incluye el desarrollo del tradicional desfile cívico militar, el que estará a cargo del Batallón de Ingenieros Nº 1 Coronel Czetz del ejército Argentino -con asiento en Santo Tomé-, alumnos de las escuelas, fortines y centros tradicionalistas invitados.
Para finalizar la primera parte, se brindarán comidas típicas para todos los presentes. Después, de las 14 en adelante, está previsto un show musical, el que será amenizado con las actuaciones de Grupo Federal, La Hernández-Boero, Alejandro Lozano, Sebastián Vallone, Juan Manuel Perino y el Ballet Comunal de Danzas de Sauce Viejo. También habrá destrezas criollas, destacándose entre ellas las carreras a caballo, con sortijas y obstáculos. De igual modo, para el entretenimiento de los más chicos van a estar en funcionamiento varios peloteros.