tras la desgraciada jugada en el duelo de promoción

Salvó el ojo, perdió la visión

El arquero de Atlético de Rafaela, Gabriel Airaudo, fue intervenido de la grave lesión que sufrió en el partido ante Gimnasia. Los médicos le salvaron el globo ocular izquierdo, pero no podrá volver a ver.

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Conmoción. Apenas ocurrido el choque se pudo adivinar que la cosa era seria; sin embargo, luego se supo que era más grave de lo que parecía.

Foto: Agencia Télam

 

Redacción El Litoral

Agencia DyN.

El guardametas de Atlético de Rafaela, Gabriel Airaudo, fue intervenido con éxito de la grave lesión que padecía en uno de sus ojos, según lo anunció en las últimas horas el vicepresidente de la institución rafaelina, Carlos Eguiazú.

El “éxito” de la intervención responde a que no perdió su globo ocular; sin embargo, esta mañana, el médico del plantel de la “crema”, el doctor Claudio Gregorutti, confirmó en el programa “Despertate” (que conduce Gonzalo Bonadeo por la señal de TyC Sports) que no se pudo salvar la visión del mismo, por lo que se deduce que será casi imposible que vuelva a jugar de manera profesional.

Infortunio

Airaudo sufrió una seria lesión durante el partido de promoción ante Gimnasia y Esgrima La Plata, disputado el pasado domingo, cuando salió a cortar un mano a mano ante el futbolista Lucas Castro, con el que chocó y salió afectado de siete fracturas en el rostro.

Un periplo

Eguiazú recorrió junto al arquero distintas clínicas en busca del lugar más idóneo para tratar la lesión. “Desde el principio se sabía que era algo grave. A ningún jugador que se rompe el tabique lo llevan en ambulancia un minuto después de haber salido de la cancha”, expresó el dirigente en declaraciones a la señal de cable TyC Sports.

El inocultable malestar de Eguiazú prosiguió cuando dijo que “la gente de Gimnasia se portó mal, nos podrían haber preguntado si necesitábamos algo. Con un llamado telefónico solucionás muchas cosas. La Plata no es Tokio o Nueva York, nos hubiese servido que un médico de Gimnasia nos dijera con quién hablar, dónde ir”, acusó.

Más quejas

La intervención se realizó en el hospital oftalmológico porteño Santa Lucía y fue confirmada por el presidente de “La Crema”. “Lo trasladamos al hospital San Martín, después al Rossi (ambos de La Plata), y finalmente lo llevamos al Santa Lucía, para solucionar su problema ocular. Ahí lo operaron, aunque se complicó por el feriado largo”, agregó.

Después insistió con el abandono que recibió de los directivos de Gimnasia. “Yo entiendo que estén festejando, pero tendrían que habernos dado una mano. Nosotros en Rafaela siempre estamos a disposición de los visitantes por cualquier problema y ellos no se acercaron. Sí lo hizo la gente de Agremiados, que se portó muy bien”, concluyó muy enojado.


Esta mañana, el médico del plantel de la “Crema”, Claudio Gregorutti, confirmó que el arquero salvó su globo ocular pero perdió la visión de su ojo izquierdo, lo que vuelve casi imposible que vuelva a jugar de manera profesional.

El gran e inesperado héroe de All Boys

La llegada de All Boys a primera división, después de superar a Rosario Central en la Promoción, está sustentada por una coherencia dirigencial inusual en el fútbol argentino, que mantuvo al técnico José “Pepe” Romero, aun en tiempos en que se recomendaba cambiar de timonel.

El presidente del club, Roberto Bugallo, fue, es y será el principal sostén de un entrenador que también mostró sus virtudes para permanecer en el cargo: en los momentos de incertidumbre, se refugió en sus colaboradores, escuchó consejos y no perdió la paciencia.

Fiel a ese precepto futbolístico de querer jugar “por abajo”, Romero supo capear temporales como aquel que sobrevino cuando el equipo recién atravesaba su primera temporada en la B Nacional, en la 2008-2009. Sufrió cinco tropiezos consecutivos, pero fue bancado en el cargo, y hoy quedó demostrada la importancia de respaldar un proyecto.

El entrenador también tuvo el mérito de saber elegir a los actores ideales y nutrirse de jugadores de experiencia. Además, tiene un natural comportamiento que incluye “cero protagonismo”, el que queda demostrado en su frase: “El club me dio más de lo que yo le di”.

Su historia en All Boys lo llevó a realizar semejante reflexión. “Es un orgullo haber conseguido el regreso a primera con este club, porque también pude lograrlo como jugador”. La referencia tiene relación concreta con el título alcanzado en 1972, cuando el “albo” festejó su primera incursión en la elite del fútbol argentino.