En Rosario
Misterioso crimen de un policía
Un joven encontrado muerto de un balazo en el tórax en un descampado de la zona oeste de Rosario, resultó ser un policía asignado al servicio de seguridad bancaria.
Agencia Télam
Germán Galván (32), agente de policía que estaba asignado al servicio de seguridad bancaria y desde hacía varios días se encontraba con carpeta médica, hacía trabajos administrativos por lo que no portaba el arma reglamentaria, informó anoche la policía tras el examen de huellas dactilares practicado para su identificación.
El miércoles el cadáver de Galván fue encontrado en un descampado, situado en las calles Estados Unidos y Santa Fe de la zona oeste de Rosario.
Un médico de la policía rosarina precisó que “el cuerpo presentaba una herida de arma de fuego”.
Voceros vinculados a la investigación a cargo de la Brigada de Homicidios y de la seccional sub-22 de Rosario, indicaron que al momento de llegar la policía, el hombre se encontraba tirado con el pie izquierdo descalzo sobre la cinta asfáltica, y el derecho con zapatillas y medias.
Torso desnudo
Estaba vestido con un jean azul, una remera, un abrigo tipo polar y una campera, aunque al llegar la policía estaba con el torso desnudo debido a un examen previo realizado por los médicos de un servicio de emergencias privado, quienes acudieron primero por un llamado realizado por automovilistas que pasaron por el lugar.
Como el cadáver fue encontrado en una zona de fábricas, con poca luminosidad, los investigadores no descartan la hipótesis de que el agente de policía haya sido asesinado en el lugar.
El cadáver fue derivado al Instituto Médico Legal, donde, tras la realización de la autopsia de rigor, los médicos forenses determinaron que el balazo mortal había atravesado el hemitórax derecho y quedó alojado en la base del cuello alojado, sobre la clavícula izquierda. El deceso fue por una hemorragia interna severa. La escoriación en el pie se provocó cuando el cuerpo cayó el pavimento.
También los pesquisas supieron que al uniformado lo mataron con un disparo de un revólver calibre 38 largo. Hasta anoche, el arma no fue localizada, pero luego efectivos encontraron el auto de Galván, un Peugeot 205, de color rojo, en el cruce de Tucumán y Matienzo. Al vehículo los peritos debían realizarle las pericias de rigor.
Últimas horas
Una fuente judicial explicó que, ante la ausencia de testigos, los pesquisas debían investigar sus relaciones con la familia y su entorno. Además, planeaban analizar sus lazos en su ámbito laboral y reconstruir lo que hizo en las últimas 24 horas. “Hablamos con la ex esposa y nos dio algunos indicios para continuar con la investigación”, comentó uno de los oficiales a cargo de la pesquisa.
Galván había ingresado a la Policía rosarina en 2000. Y actualmente estaba trabajando en la sección Seguridad Bancaria, una dependencia que se ocupa de controlar las normas de seguridad en las entidades financieras. Lo que el vocero consultado no precisó es si el policía había sido destinado a esa sección a raíz de su enfermedad. El caso es investigado por efectivos de la sección Homicidios y de la División Judiciales, con la intervención del juez de Instrucción Nº 7 Juan Andrés Donnola.




