La temible droga está entre nosotros
Consume paco un joven
detenido por homicidio
Lo buscaban por la muerte del panadero Díaz, pero quedó detenido por otro crimen cometido en barrio Chalet.
José Luis Pagés
Es adicto al “paco” y otras drogas peligrosas el joven detenido ayer por orden del juez Jorge Patrizzi, magistrado que investiga el asesinato del que fue víctima Carlos Daniel Díaz, el último domingo.
Pero cuando en este caso no son más que sus antecedentes los que hacen de Angel “Kukino” Tassara el principal sospechoso, seguirá detenido, porque para él, el juez Julio César Costa había librado una orden de captura en otra causa por homicidio.
“Kukino”, más allá de la responsabilidad que le pueda caber en la muerte de Díaz, -el vecino de San Lorenzo que se ganaba la vida con la venta de pan casero-, fue señalado como uno de los tiradores que el 8 de abril terminaron con la vida de Pablo Adrian Luna, en barrio Chalet.
Droga y delito
No es el consumo de “paco” un dato aleatorio en relación a “Kukino” por cuanto éste cuenta con un cúmulo de antecedentes que lo ponen a la cabeza del ranking entre los delincuentes que forman en la “Banda del pasillo” de calle Uruguay.
Tampoco es antojadiza la mención de esta droga cuando los vecinos de barrio San Lorenzo en nota relacionada con la injusta muerte del panadero, hablaron de ella. “Lo mataron porque vendía pan en lugar de “paco”, dijeron.
Además, eso de vivir drogado hace al estilo de vida de “Kukino”. La confirmación de su adicción al “paco” nos llegó por boca de una de sus víctimas.
“Kukino”, hoy de 19 años de edad, también era buscado por su presunta responsabilidad en un asalto a mano armada cometido días atrás en esa jurisdicción, pero ya en la adolescencia había caído una y otra vez, siempre en relación a serios delitos contra la propiedad y las personas.
Hoy como ayer el muchacho “que no puede sostener la mirada” ataca sin medir consecuencias, ni para él ni para sus víctimas. Se dice que “Kukino” obnubilado o exaltado tanto puede atacar a quien vive en la casa vecina a la suya como hacerse del arma de un policía.
Nublado total
Precisamente, la captura practicada por la Agrupación de Unidades Especiales, trajo a la memoria de los agentes el asalto del que fue víctima uno de ellos. “Kukino” apoyó el filo de la navaja en la garganta de un policía y lo despojó del arma reglamentaria.
Esa pistola reglamentaria policial fue la misma que empuñó el muchachito que entonces tenía 17 años para perpetrar numerosos asaltos y otros graves delitos durante una larga temporada, pero con la mente oscurecida por el consumo -de paco dijo quien lo señaló- se sentó en el cordón de la vereda y enseñó el arma a sus vecinos, también exhibió la credencial de la víctima.
En aquel entonces, el muchacho que ahora está preso por el incidente armado que el 8 de abril dejó en Chalet el saldo de un joven muerto, además de dos heridos, recuperó rápidamente la libertad, pero la pistola y la credencial fueron devueltas a la repartición policial.
A los 17 años “Kukino” fue encontrado en posesión de la pistola que robó, navaja mediante, a un agente de Investigaciones. Con la misma inconsciencia que lo llevó a cometer ese delito, habría de ponerse en evidencia, bajo efectos de la droga, al vanagloriarse por semejante hazaña ante propios y extraños.




