Involucra a 16 familias de Isleta Centro, departamento General Obligado
Una cooperativa del norte busca mejorar la productividad pesquera

Los pescadores artesanales luchan por proteger los recursos básicos que tienen en la región y lograr que esta actividad sea sustentable en el tiempo.
Foto: Fundación Proteger
Con esta iniciativa, se pretende garantizar la sustentabilidad de la actividad. Una propuesta que surge del trabajo conjunto que empezaron a realizar entre pescadores, la Fundación Proteger, funcionarios de municipios y comunas, y el Ministerio de la Producción de Santa Fe.
De la redacción de El Litoral
Dieciséis familias de Isleta Centro -paraje perteneciente a Villa Ocampo, departamento General Obligado- se juntaron y formaron una cooperativa de pescadores. Una iniciativa que permitirá a los beneficiarios mejorar la productividad y la sustentabilidad de esta actividad.
La constitución de esta cooperativa es el fruto de un trabajo conjunto entre los pescadores, la Fundación Proteger, funcionarios de municipios y comunas, y el Ministerio de la Producción de Santa Fe. Lo esencial es que esta forma jurídica permita optimizar los esfuerzos de cada uno de los pescadores, su crecimiento en materia productiva y comercial, y genere una mayor regularización ante el Estado. Todo esto les permitirá ejercer mejor sus derechos y les posibilitará ser incluidos como actores dentro de los programas de políticas públicas y en el Consejo Pesquero”, expresó el subsecretario de Asociativismo, Promoción de la Empresarialidad y Trabajo Decente de Santa Fe, Gonzalo Toselli.
A partir de esto, los asociados esperan contar en poco tiempo con una cámara frigorífica móvil que solucionará un problema central: la conservación de los peces, asegurando de este modo un mejor ingreso económico para todos. Se trata de una mejora exponencial para una población que durante años se vio empujada -por la dura realidad- a buscar soluciones individuales en su actividad.
“Formar una cooperativa significa, ante todo, impulsar la solidaridad como valor supremo en medio de poblaciones castigadas por una histórica exclusión. La construcción de una sociedad más justa y equitativa que permita adoptar medidas concretas desde el Estado, para hacer realidad los derechos, buscando el marco propicio para gestar soluciones; pero no podemos minimizar que, en esta empresa, es esencial también dar la batalla cultural para derrotar poco a poco el individualismo, la visión mezquina del “Sálvese quien pueda’. Creemos que el asociativismo es una herramienta esencial”, sostuvo el funcionario.
Desde la Fundación Proteger remarcaron que “las comunidades ribereñas de la región enfrentan diferentes amenazas debido a la merma o pérdida de acceso a sus recursos, particularmente, los pesqueros; y están en riesgo económico, alimentario, social y cultural. Aun cuando se han tomado oficialmente algunas medidas e iniciativas positivas y existe una importante legislación, la carencia de planes integrales de manejo de la pesca y de los recursos de los humedales y la sobrepesca de los peces de importancia alimentaria y socio-económica llevan a la merma de los recursos básicos de los pescadores artesanales y otros habitantes costeros. Todo esto impacta negativamente en la calidad de vida y resta opciones al desarrollo local en la región”.
Hace más de una década que Proteger trabaja con comunidades de pescadores artesanales del río Paraná, buscando alternativas para un uso sostenible de los recursos pesqueros y para mejorar la calidad de vida de las poblaciones costeras. “Además de favorecer la equidad en el acceso a los recursos, prioritariamente los pesqueros, estas acciones son necesarias para mejorar los ingresos y la protección del trabajo de las familias de pescadores, así como la consolidación de las experiencias en marcha para el agregado de valor a los bienes y servicios del río y los humedales”, destacaron desde esta ONG.
Acompañamiento
La Fundación Proteger, como integrante de la Mesa de gestión del fondo de microcréditos -incluye al Consejo Empresario de Entre Ríos (Ceer), a la Fundación Hábitat y Desarrollo y a la Fundación Proteger-, puede acompañar estas iniciativas productivas de comunidades de pescadores para préstamos a largo plazo y sin tasas de interés. Estos microcréditos ya han beneficiado en forma directa a familias, agrupadas institucionalmente, que pescan o tienen emprendimientos amigables con el ambiente en la región como valor agregado y turismo cultural, y a otras que participan en tareas de mantenimiento, provisión de insumos y comercialización.
Con estas propuestas, “se espera que estas cooperativas de trabajo puedan fortalecerse y ser ejemplos para otros grupos de pescadores en su compromiso con la pesca responsable y la participación en el monitoreo del estado de los recursos y en aplicar las recomendaciones de los especialistas que están elaborando los planes de manejo. Estos planes servirán tanto para preservar los bienes y servicios del río como para hacer un uso racional, sustentable de los mismos e, incluso, mejorar las condiciones ambientales y el propio hábitat de las poblaciones ribereñas”, remarcaron desde Proteger.




