Sólo seis europeos pasaron de fase

Un gigante con pies de barro

EFE

El gigante europeo, todopoderoso en la historia de los Mundiales con permiso de Brasil, Argentina y Uruguay, demostró en el torneo de Sudáfrica que tiene los pies de barro y ha dejado de monopolizar puestos en los octavos de final, como tradicionalmente lo hizo.

Tan sólo seis selecciones europeas han accedido a esta fase en el torneo de Sudáfrica, lo que supone el registro más discreto de la historia, de manera especial desde 1982, cuando empezaron a jugar 24 selecciones primero, y 32 en los últimos cuatro mundiales.

Nunca Europa había tenido tan baja su línea en un Mundial, en el que la noticia tras la primera fase se centra más en los que se han marchado, con Italia y Francia a la cabeza, que en la media docena de selecciones que permanecen.

De los trece que aterrizaron hace ya más de dos semanas en el país, junto a los italianos y los franceses, se fueron también Grecia, Eslovenia, Serbia, Dinamarca y Suiza.

Además, el destino afectó las posibilidades de permanencia de los seis equipos europeos que siguen en el Mundial, ya que se van medir entre ellos. Para mañana está previsto uno de los clásicos, Alemania-Inglaterra; para el lunes, Holanda-Eslovaquia, y para el martes, España-Portugal. A eso se reduce la presencia de selecciones europeas en el torneo.

Esta situación contrasta con la historia de un torneo que desde el principio estuvo copado por las selecciones del Viejo Continente y que con frecuencia avanzaba en sus tramos finales con un predominio absoluto de estos equipos, junto a Brasil y Argentina, únicas alternativas reales a esta hegemonía en los últimos años.

Prueba de ello fue el último Mundial de 2006, con diez equipos europeos en octavos y unas semifinales en las que ya no hubo selecciones de otros continentes.

La media histórica de equipos de Europa en los octavos de finales ha sido de diez selecciones en los últimos veinte años. Así, las causas de este paso atrás del fútbol europeo tienen parte de su origen en el crecimiento de selecciones de otros continentes, en especial de las americanas (que son siete en estos octavos), y en la presencia cada vez mayor de futbolistas de África o América en clubes de Europa.

Lo que en el Viejo Continente aprenden los jugadores, habituados a un fútbol altamente profesionalizado, repercute en el buen rendimiento de sus selecciones, cuyos jugadores actúan masivamente en grandes clubes europeos.

Por su parte, los jugadores de Europa, cuando viajan, lo hacen en el mismo continente, aunque selecciones como las de Alemania e Inglaterra llegaron a Sudáfrica exclusivamente con futbolistas de sus propias ligas. España tiene tres “extranjeros” y sólo en Holanda, Portugal o Eslovaquia varios de sus jugadores actúan en otras grandes ligas europeas.

Pese a la reducción en su número global, nadie niega, por otra parte, que algunas de las selecciones europeas que permanecen en el torneo son favoritas al título y que cuentan a su favor con que, al menos en cuartos de final, ninguna de las tres que se clasifiquen se tendrá que medir con otro equipo de su continente, por lo que las esperanzas de las semifinales se mantienen.