Los sistemas ganaderos del NEA pasaron en los últimos tiempos de sistemas exclusivamente de cría a sistemas de cría y recría o incluso de ciclo completo. Este nuevo escenario requieren del incremento en la producción de forraje, a través de la introducción de pasturas perennes y verdeos.
Los verdeos de raigrás son un recurso viable para obtener altas ganancias de peso durante el invierno por tratarse de una fuente de proteína pastoril. En este sentido, Diego Bendersky del INTA Mercedes (Corrientes) explicó que “el uso estratégico de un verdeo de invierno tiene un alto impacto sobre el sistema de producción ganadera que justifica su inclusión”.
Una serie de ensayos realizada en el INTA Mercedes demostraron que la fertilización con urea a inicio de macollaje incrementa la producción total de pasto y adelanta su uso. Además, se determinó que a menor altura del forraje remanente, mayor es la producción de carne por hectárea en recría.
En este sentido, Berdersky sostuvo que “este desarrollo es muy importante, teniendo en cuenta que, en el caso del raigrás el período de descanso oscila entre los 27 y 54 días, teniendo que extenderlo en períodos de estrés hídrico, bajas temperaturas o luego de un pastoreo muy severo”.
“En verdeos resulta fundamental la utilización de un sistema de pastoreo rotativo”, agrego el especialista. Y con respecto a su manejo, Berdersky recomendó “tener en cuenta el período de descanso entre pastoreos.




