Con Teófilo Cubillas en Plaza Mandela...

“Pongo las manos en el fuego por los que jugamos en ese 0-6”

Fue uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol peruano. “ Ese día, en Rosario, Argentina fue muy superior a nosotros; lo demás es puro bla bla”, le dijo en exclusiva a El Litoral.

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Teófilo Cubillas es un histórico referente de la selección peruana.

foto: enrique cruz (H)

 

Enrique Cruz (h)

(Enviado Especial a Johannesburgo, Sudáfrica)

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En plena plaza principal del Mandela Square, muy cerquita del monumento que simboliza e inmortaliza al hombre que tanto luchó para eliminar el Apartheid en este país, un grupo de periodistas amigos del Perú disfrutaban de Teófilo Cubillas, el “Nene”, uno de los mejores jugadores que dio el fútbol de ese país. Hay dos cosas de Cubillas que ningún argentino podrá olvidar Una, es que hizo un gol de antología en Córdoba, en aquella histórica victoria peruana ante Escocia, pegándole con el empeine (cara externa del pie derecho) por afuera de la barrera y clavándola en el ángulo del arco escocés. Y lo otro, que en ese mismo Mundial de 1978 fue titular en aquél también histórico 6-0 de Argentina. “Quise saludar a Gerd Müller y a Eusebio, que estuvieron acá enfrente, pero me resultó imposible. Con Müller jugué en Alemania, a Eusebio lo enfrenté”, cuenta Cubillas antes de empezar la charla con el enviado de El Litoral a Sudáfrica.

—¿Acostumbraba a pegarle de esa forma a la pelota, Teófilo, como lo hizo aquella tarde nublada en Córdoba?

—No te olvides que el técnico nuestro era Valdir Pereira (Didí), que fue uno de los responsables de la ejecución de los tiros libres de un grupo que se dio en llamar la “folha seca”. Entonces, siendo el entrenador me hacía quedar después de las prácticas pateando tiros libres. Y ese día, viendo la posición del arquero, le pegué con el empeine. La Fifa lo tuvo como ejemplo. Fue el único que hice así, porque siempre utilizaba la parte interna del pie y no la de afuera.

—¿Qué le pasa al fútbol peruano?

—Si Perú quisiese, tiene con qué jugar una copa del mundo. Si no pudiese, sería el primero en decirlo. Pero esta vez opino que Perú no viene a la copa del mundo porque no quiere y no porque no puede. Tener a Claudio Pizarro, a Farfán, a Guerrero, a Vargas, que semana a semana se destacan en sus equipos y se cansan de hacer goles, me preguntó por qué no son capaces de marcar aunque sea la mitad de los goles que hacen en sus equipos.

—Entonces, los que pueden y no quieren, ¿son los jugadores?

—Los jugadores, los jugadores. Hacen 25 goles por torneo cada uno en los equipos que juegan. Si hiciesen la mitad de esos goles con la camiseta de la selección sería suficiente para que Perú esté en un Mundial. Pero juegan 18 partidos de eliminatorias y hay uno que hizo dos goles, el otro uno. Es increíble, pero cierto. De todos modos, sigo apostando por mi selección y espero que antes de partir pueda ver a mi selección en una copa del mundo.

—Pelé y Cruyff han criticado duramente a Brasil, diciendo que es un equipo mezquino. ¿Qué clase de fútbol estamos viendo en este Mundial?

—Me nombraste dos jugadores extraordinarios y ellos, como yo, añoramos la presencia de un jugador que desequilibre. Hoy, los técnicos no apuestan por esa clase de jugadores, sino que apuestan a peones, a trabajadores. Brasil no tiene un Zico, un Ronaldinho, un Rivelino, un Pelé, pero tienen un equipo y apuestan por el resultado. Mira, yo seguí a Chile y pensaba que le podía hacer daño. En las eliminatorias, le ganó 3 a 1 y lo hizo bien, pero Brasil salió a imponerse desde el principio, intimidó a Chile y le cortó toda iniciativa.

—¿Y Argentina?

—Admiro las ganas que le ponen sus jugadores. Es una de las pocas selecciones en las que cada jugador se mata por jugar, todos quieren ser titulares, le das una oportunidad a cada jugador y la aprovechan al máximo. ¡Hasta Palermo entra y mete un gol, como diciendo que está justificando su convocatoria! Todos apostamos por Argentina. Y me gusta mucho Uruguay, tiene un señor técnico pero con un problema: son muy buenos los 11 titulares, cuando tiene que hacer un cambio el equipo se resiente.

—Y de Maradona, ¿qué opina?

—Opino de él como jugador. Discrepo con la presencia de Maradona como técnico pero ojalá tenga que voltear mi opinión luego de la copa. Eso sí, es un gran motivador y puede transmitirle algo a los jugadores: el cómo congraciarse con el éxito.

—Es inevitable que le toque este tema, Teófilo. ¿Le molesta que todavía se hable de ese 6-0 en el 78?

—Como comprenderás, en el fútbol se gana y se pierde. Tengo que ser hidalgo en reconocer que Argentina estuvo preparado para todo en esa copa, necesitaban cuatro goles y nos hicieron seis. Todo lo demás es puro bla, bla, como dicen ustedes. En ese mismo Mundial, Alemania le hizo seis a México y nadie dijo nada. Yo lo tengo como un partido más que me tocó perder.

—Y cuando escucha o lee todo lo que se dice, ¿qué piensa?

—Si alguien que me inspire respeto lo diría, me preocuparía, pero en la vida aprendí a tomar las cosas de quién vienen. Es muy fácil tirar la piedra y esconder la mano. Hay que hablar con propiedad y el único que habla con propiedad es el que vivió las cosas. Hay chicos más jóvenes que vos, que ni siquiera habían nacido en esa época, dicen que nosotros fuimos para atrás y nos dejamos ganar. Me pregunto, ¿con qué autoridad lo pueden hacer?

—Hasta se llegó a poner una cuestión política de por medio.

—¿Qué tiene que ver la política en un simple partido de fútbol?... ¿Cuál es la intención de volver con lo mismo, si el resultado no se va a modificar?

—Hasta se dijo que el propio presidente Videla entró al vestuario para hablar con ustedes o para intimidarlos de alguna manera.

—¡Hasta eso se llegó a decir!... Si alguien tiene alguna prueba, que la traiga y la muestre.

—Usted sabe que ese logro desmerece de alguna forma y para un cierto sector aquella conquista.

—Que los argentinos no valoren ese título me parece un absurdo, deberían sentirse orgullosos de esa selección. Desmerecer a ese equipo con este tipo de opiniones me parece muy mal, sobre todo viniendo de argentinos.

—¿Le molesta que se haya hablado tanto de Quiroga, el arquero argentino nacionalizado peruano que atajó en ese partido?

—Yo tengo el máximo de respeto por cada uno de mis compañeros de aquella oportunidad. Pongo las manos en el fuego por todos. En cada uno de ellos estará la conciencia de saber cómo actuaron esa vez.

—Pero usted pone las manos en el fuego por todos.

—Por todos. A mí me tocó estar en ese partido, jugarlo, y tengo sólo palabras de gratitud hacia todos esos jugadores porque lo que alcancé en la vida futbolística lo hice a partir de un buen acompañamiento.

—¿Quién va a ser campeón del mundo, Teófilo?

—Me gustaría que la final sea entre Brasil y Argentina. Ya tenemos cuartos de final con cuatro equipos sudamericanos y si Brasil-Argentina es la final, le daremos un cachetazo al resto del mundo. Yo sé que estaba en la cabeza de algunos la idea de quitarle un cupo a Sudamérica. Por eso, este Mundial nos valoriza y le indica a los que no quieren que tengamos cuatro cupos y un quinto por repechaje, que está bien porque Sudamérica es potencia.


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Goles

Hizo Teófilo Cubillas en torneos peruanos por lo que es considerado el máximo goleador de la historia de ese país.

Octavo

Máximo goleador

En la historia de las copas del mundo. Teófilo Cubillas jugó los torneos de 1970, 1978 y 1982. Hizo 10 goles en 13 partidos.

8

Títulos

Logró Teófilo Cubillas en su historia como jugador. El más resonante fue el título de campeón de la Copa América con Perú en 1975.