A tres meses de las elecciones presidenciales en Brasil

Rousseff y Serra están empatados

Así lo señalan las últimas encuestas que además certifican el avance de la candidata de Lula.

 

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EFE-Télam

La candidata oficialista a la Presidencia brasileña, Dilma Rousseff, y el principal aspirante de la oposición, José Serra, aparecen técnicamente empatados en una encuesta de la firma Datafolha divulgada hoy, a tres meses de las elecciones del 3 de octubre.

Serra, aspirante por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), obtuvo el 39% de las intenciones de voto en la encuesta hecha esta semana por Datafolha, en tanto que Rousseff, la candidata del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) y apoyada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, obtuvo el 38%.

Según Datafolha, cuya encuesta fue divulgada en la edición de hoy del diario Folha de Sao Paulo, el resultado configura un empate técnico debido a que el sondeo admite un margen de error de dos puntos porcentuales.

El resultado de esta semana mantiene el empate técnico medido por la misma encuestadora a mediados de mayo, cuando los dos candidatos aparecían con el mismo 37% de las intenciones de voto.

En la encuesta de mediados de abril, en cambio, Serra lideraba claramente con un 42% y Rousseff tenía apenas el 30%.

La tercera en la encuesta es la senadora Marina Silva, candidata por el Partido Verde y ex ministra de Medio Ambiente de Lula, cuya intención de voto cayó desde el 12% en mayo hasta el 10% esta semana.

Los otros siete aspirantes, cuyas candidaturas fueron homologadas en los últimos días, no alcanzan ni el 1% de las intenciones de voto, en tanto que los electores que dijeron no saber por quién votar llegan al 9%.

La encuestadora dijo haber interrogado a 2.658 electores en 163 municipios entre el miércoles y el jueves de esta semana.

Resultados diferentes

El sondeo de Datafolha, sin embargo, obtuvo resultados diferentes a los divulgados en las dos últimas semanas por las firmas Ibope y Vox Populi, en las que Rousseff aparece con una ligera ventaja sobre Serra.

En el sondeo de Ibope, divulgado el 23 de junio, Rousseff lidera con el 40% y Serra le seguía con el 35%, idéntico resultado de la encuesta que la firma Vox Populi publicó el pasado martes.

En una hipotética segunda vuelta, que se celebraría si ninguno de los candidatos obtiene más de la mitad más uno de los votos en los comicios del 3 de octubre, se mantiene el empate técnico, ya que Serra aparece con 47% y Rousseff con el 45%, según Datafolha.

Pese a que la intención de voto por Rousseff se mantuvo prácticamente estable entre mayo y esta semana, Datafolha mostró igualmente que la popularidad de Lula, el principal impulsor de la campaña de la ex ministra alcanzó un nivel récord.

El porcentaje de brasileños que aprueba el gobierno de Lula subió desde el 76% en mayo, cuando ya era el mayor nivel de popularidad alcanzado por un presidente en Brasil, hasta el 78% esta semana.

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José Serra y Dilma Rousseff son los principales candidatos a suceder a Lula da Silva, el presidente más popular en la historia de Brasil que esta semana alcanzó un 78% de imagen positiva.

Fotos: AGENCIA EFE-DPA

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Lula no va a la ONU

El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, dijo que no tiene intenciones de ocupar un cargo de relevancia en organismos internacionales, como en el Banco Mundial o secretario general de la ONU tras su segundo y último mandato, que termina el próximo 1º de enero.

“Vi un artículo diciendo que tengo pretensiones de ir la ONU o al Banco Mundial. Es una tontería eso. La ONU no puede tener como secretario general a una figura fuerte, tiene que ser un burócrata. En cuanto al Banco Mundial, no tengo cara de banquero”, dijo.

Se especula mucho sobre el futuro inmediato del presidente con más apoyo popular de la historia de Brasil, del que incluso se dice que volverá a presentarse a la presidencia en 2014.

Lula hizo estas declaraciones un día antes de iniciar un viaje oficial a seis países de África para dejar claro que la visita a este continente no tiene nada que ver con sus supuestas pretensiones.

Según él, el viaje se enmarca en un contexto de cooperación entre Brasil y varios países africanos en temas agrícolas, energéticos y sanitarios.