Por la fuga de presos
Apartan a los jefes de la Seccional 11º
La medida fue adoptada por el jefe de Policía de Provincia, a instancias del Ministerio de Seguridad.
De la Redacción de El Litoral
Juan Carlos González y Analía Noval dejaron de prestar funciones para la Policía de la Provincia ayer, luego de que el jefe de la fuerza, Osvaldo Toledo, les diera el “pase a disponibilidad”, por la fuga de tres presos de la Seccional 11º.
Eran los máximos responsables de esa comisaría, en la que se albergaban 12 presos, varios de ellos acusados por delitos federales por el tráfico de estupefacientes. La determinación de apartar de sus cargos al jefe y subjefe de la dependencia vino desde lo más alto del Ministerio de Seguridad, que encabeza Álvaro Gaviola.
Así como desde un principio fueron pasados a disponibilidad el celador José Luís Martínez y el oficial de guardia Pedro Abel Carreira, ahora le tocó el turno de los responsables de la Seccional, que está ubicada en Aristóbulo del Valle al 4800, al lado del ex Jardín Botánico.
Todos ellos tienen un sumario administrativo en marcha, lo mismo que otros tres policías que estaba en su lugar de trabajo aquel domingo 4 de julio.
Sin trabajar
La diferencia entre el mero sumario y el “pase a disponibilidad” se basa en que éste último implica el cese de la actividad laboral y una retención del salario de alrededor del 20%.
No obstante, la presunción de haber violado o no respetado el reglamento de la fuerza, no implica la comisión de delitos. Por lo tanto, tras la investigación que inició la División Judicial de la Unidad Regional Uno y continuó la Delegación Centro Norte de Asuntos Internos, el juez Correccional Nº 3, Orlando Pascua, podría tomarles una declaración informativa, hasta que el panorama se aclare.
Al delito de “evasión” atribuido a los tres presos que fugaron, podría sumársele alguna negligencia en el mantenimiento de la seguridad del penal, y por eso se optó por apartar a los que ahí prestaban servicios.
Por otra parte, dadas las circunstancias acontecidas esa tarde de domingo, en que tres narcos escaparon, no se descarta otro tipo de responsabilidad. No se sabe todavía cómo flanquearon la primera puerta de hierro, que no tenía signos de haber sido forzada y debería estar con llave.
Confusa situación
La primera versión de los acontecimientos habla de que el cabo 1º Carreira, quien se desempeñaba como celador, estaba tirado en el piso, a escasos tres metros de la mencionada puerta de hierro. Según explicaron sus compañeros, se encontraba “desvanecido”, “no coordinaba en el habla” y estaba “como dormido”.
Como si fuera poco, habrían sido los mismos presos los que dieron la voz de alarma al resto del personal, que al llegar se encontró con el panorama enrarecido.
Los tres habrían huido por una puerta de chapa que da al pasaje Ponce de León, cuyos candados habían sido destrozados con una barreta de hierro de unos 70 cm de largo, que se encuentra secuestrada.
También se encontró en el lugar un vaso plástico que contenía una sustancia similar a un jugo de naranja, con restos de polvo en el fondo, como si le hubieran colocado un somnífero o algo similar.
Todo ese alboroto habría sucedido alrededor de las 19 del domingo, aunque hay quienes dudan de que los hechos se hayan producido de esa manera, y sospechan que los tres evadidos habrían alcanzado la calle varias horas antes.




