Atentado en Colombia
Investigan el retiro de un retén policial frente a radio atacada

Algunos medios creen que el ataque del pasado jueves es un mensaje de grupos de ultraderecha, que pretenden evitar cualquier tipo de diálogo entre las Farc y el gobierno del flamante presidente Juan Manuel Santos.
Foto: AGENCIA EFE
La denuncia la hizo un periodista de Radio Caracol confirmada por las cámaras de seguridad en el lugar.
Télam-EFE-DPA
El Ministerio de Defensa de Colombia comenzó a investigar la afirmación de un periodista de Radio Caracol de que la policía dejó de custodiar hace tres semanas el entorno del edificio de esa emisora, que sufrió el jueves un atentado, mientras la agencia que suele ser vocera informal de la insurgencia lo atribuye a la “mafia uribista”.
Darío Arizmendi, director del principal programa de noticias de esa radio, denunció que sin aviso previo fue retirado un retén que controlaba a quienes estacionaran en el sector.
Rivera se comprometió a averiguar por qué se retiró la vigilancia, lo que permitió a la persona que conducía el coche bomba estacionar al frente de la cadena radial y salir corriendo, como se observa en las cámaras de seguridad instaladas en el lugar.
Por su parte, el general Oscar Naranjo, director nacional de la policía, encargada de ese mecanismo de seguridad, aseguró que brindará a la Fiscalía toda la información necesaria para esclarecer ese punto de la investigación.
Otro avance de las pesquisas ocurrió a media mañana cuando se entregó a las autoridades Gustavo Ladino, quien vendió las placas (chapas-patentes) falsas que portaba el coche bomba con 50 kilos de explosivos, un Sedán usado, que estalló a las 5.30.
En el hecho resultaron afectadas unas 210 personas, aunque sólo 9 fueron heridas de consideración, ya que la mayoría sufrió traumas acústicos o angustia, pero ningún muerto.
Ladino se entregó voluntariamente y fue acompañado por otros de los llamados “tramitadores” o vendedores de documentos adulterados como licencias, placas y permisos.
“Fui culpable por haber entregado las placas”, pero “fui utilizado”, dijo a los medios.
Antes de entregarse a la Fiscalía, Ladino aseguró que fue contactado por alguien conocido para que “ayudara” a dos personas, de quienes dijo no tener mayor información, pero sí sus rasgos y fisonomía, que se aprestaría a describir a las autoridades.
Sectores mafiosos
Por su parte, la agencia Anncol, que habitualmente refleja las posturas de la Farc, afirmó en un editorial que “no tiene ninguna duda que sectores mafiosos poderosos están detrás del atentado, sobre todo ahora que las relaciones de dos naciones hermanas (Colombia y Venezuela) van camino a normalizarse”.
“Este coche-bomba es una demostración de poder, de los sectores mafiosos, que durante los ocho años de (el ex presidente Álvaro) Uribe se ubicaron en las posiciones más altas del poder, pues son parte del régimen político. Estos sectores no se resignan a perder sus privilegios”, continúa la nota.
Agrega que es “interesante reconocer que ningún miembro del gobierno actual se apresuró a señalar, como lo vimos antes en el gobierno saliente, a la insurgencia colombiana como autora del mismo”.
En tanto, el Fiscal General de la Nación, Guillermo Mendoza, afirmó que no se ha descartado ninguna posibilidad.
En la misma línea del fiscal se mostraron casi todos los funcionarios del gobierno, a excepción del ministro Rivera, quien sugirió de manera tangencial que pudieran haber sido las Farc.
“No se descarta ninguna hipótesis. Estos atentados terroristas evidentemente tienen una intención política, pero en estos casos la primera víctima es la verdad, de modo que el gobierno no tiene intencionalidad política, quiere que se conozca la verdad y se castigue a los responsables”, dijo Rivera a Caracol.
El ministro, que calificó lo ocurrido de “embestida delirante del terror”, dijo que el gobierno retribuirá con recompensas a las personas que con sus informaciones permitan capturar a los responsables.
Fuentes militares dijeron que una de las hipótesis es que la orden del atentado fue dada por Germán Briceño, alias “Grannobles”, uno de los jefes de las Farc.
Sin embargo, los medios de prensa también indican que otra hipótesis apunta a grupos de ultraderecha relacionados con las bandas paramilitares, que buscarían evitar cualquier tipo de diálogo entre las Farc y el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, que empezó el sábado pasado.





