Por una iniciativa privada
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Tamberos uruguayos en Esperanza

Contentos. Los uruguayos recorrieron tambos y compartieron métodos de manejo. La experiencia fue muy enriquecedora y pretenden repetirla.
Foto:Campolitoral
Once productores lecheros del departamento Río Negro recorrieron tambos de la región y compartieron sus experiencias productivas. Pretenden profundizar el intercambio.
Federico Aguer
Un grupo de tamberos de la localidad de Young y otras del departamento Río Negro, terminaron una intensa gira por el departamento Las Colonias, intercambiando información con tamberos y entidades locales.
El miércoles por la noche, la gira se coronó con una charla en las instalaciones de la Sociedad Rural de Las Colonias, donde los visitantes pudieron comparar mano a mano las vivencias comunes con nuestros productores.
El Ing. Agr. Gustavo Ripoll, referente de la delegación oriental, preside la Asociación de Productores Lecheros de Río Negro. Explicó ante el auditorio el sistema de pariciones implementado en la zona, la cuenca lechera más importante del departamento.
“Se trata de sistemas pastoriles con rodeos similares a los de Argentina, con base Holando y genética americana y canadiense”, comenzó. En la zona, el promedio de lluvias supera los 1.200 mm. al año, pero se producen de manera muy despareja. Son campos con suelos de relieve con lomadas, fertilidad media, un horizonte a 25-35 cm. de profundidad, franco arcillosos, con un PH de 5.6 a 6.4, una Materia Orgánica de 2.5 a 5% y de 6 a 20 partes por millón de fósforo.
Parecido pero diferente
“En base a estos suelos, llevamos adelante una producción lechera influenciada por partos y por la dieta”, continuó. El forraje de verdeos de invierno lo hacen con avena, raigrás y trigo forrajero; y el de verano con sorgo forrajero, moha, soja de pastoreo y nabo forrajero. Las praderas se hacen con alfalfa, trébol, cebadilla, festuca y achicoria. Los cultivos para silo son el maíz, sorgo silero y granífero. Merced a las altas temperaturas de verano, aplican una rotación para evitar pariciones en esa época. Los servicios son estacionales con énfasis en el otoño. Las ventajas del mismo permiten ajustar la curva de producción de forraje; un mayor descanso del personal con limpieza de las guacheras; realizar mejor las tareas y prestar más atención. Además no hay que preñar en verano. Las desventajas se ven a la hora de aplicar el intervalo interparto de casi 15 meses, que provoca un corrimiento paulatino de la fecha de parto, teniendo que forzar el mismo en las vaquillonas.
“Para mejorarlo, deberíamos plantearnos la posibilidad de tener un ganado más apto para la fertilidad en vez de la producción. ¿Porqué no aumentar la influencia de la Jersey o la Sueca Roja y Blanca?”, finalizó.
Mayor control
El Méd. Vet. Eduardo Baravale fue el encargado de dar la bienvenida a la delegación, explicándoles algunas características de la lechería nacional y provincial, y el programa de mejoramiento lechero aplicado por Alecol.
“En Argentina hay 2 millones de vacas lecheras en 11.805 tambos. En los últimos 20 años la producción se duplicó, pero el número de tambos se redujo a la mitad”, sostuvo. En nuestra provincia extraen leche 4.480 establecimientos con un rodeo lechero de 652.000 vacas, obteniendo 2.830 millones de litros de leche. Un promedio de 1.730 litros por día, en tambos de 145 vacas promedio. En el departamento, existen 1.072 tambos con 119.000 vacas.
“En control lechero oficial tenemos 2.048 tambos inscriptos a nivel nacional (menos del 20%), llegando a las 515.000 vacas, controlándose por afuera unos 130.000 animales. En Alecol existen 660 tambos inscriptos, controlando la entidad la producción de 6.300 litros por año (en 2008).
“Poder llevar el registro de cinco generaciones agrega valor al rodeo”.
Sincronismo
La iniciativa del intercambio nació de una firma local. Carlos Celaye, de Agroveterinaria Garay, disertó sobre la importancia de las proteínas en los rumiantes, explicando paso a paso los esquemas de digestión del animal. Para el profesional, es muy importante balancear la ingesta de proteína y de nitrógeno no proteico, apuntando a la funcionalidad de las bacterias en su función digestiva. “No todas las fuentes de proteínas se degradan de las misma manera. La materia fecal de los bovinos todavía tiene muchos nutrientes, y eso obliga a replantear muchas cosas. Debemos apuntar a un sincronismo, equilibrando digestión ruminal y digestión intestinal”, finalizó Celaye.