Se erigirá en el extremo sur del dique 2
Puerto Amarras: un proyecto que cambiará la cara a la ciudad
La ocupación de una parte del espacio portuario para un proyecto residencial supone también la búsqueda de alternativas de crecimiento para la ciudad.
Foto: Gentileza Dique II SA.
Incluirá tres torres de diez pisos con apart hotel, oficinas, centro de convenciones y residencias individuales. Marcará una nueva alternativa para el crecimiento de la ciudad. El entorno en que se construirá, asociado al río, y la seguridad son dos aspectos destacados por sus impulsores.
Habitar y desarrollar
“Estos espacios, la única forma que tienen de desarrollarse a largo plazo es con instalación de viviendas. Lo que le da vida es cuando la gente va a vivir, decide instalarse en un lugar y desarrollarlo”. Las palabras de Arditti marcan la dimensión que sus impulsores pretenden dar al complejo. Asociado a éste hay otro aspecto determinante: buscar alternativas en un contexto donde los espacios para el crecimiento están cada vez más acotados. “Es como que estamos creando una ciudad nueva, ése es el espíritu de este proyecto” apuntó el titular de CAM.
Una ventaja que seguramente será valorada tiene que ver con las condiciones de seguridad. En primer lugar, porque el enclave es una península que sólo tiene tres accesos por vía terrestre, en calles Dorrego, Tucumán y Sarmiento. Y en todos hay puestos de Prefectura, que maneja la seguridad en zonas portuarias.
A partir de su amplia experiencia en el rubro, Arditti manifestó su convicción de que va a ser mucha la gente que adquirirá las residencias para acceder a los beneficios de vivir en un entorno como el que ofrecerá Puerto Amarras. “Creemos que va a ser un éxito; de todas formas, cuando salga a la calle comercialmente, vamos a tener una verdadera imagen de lo que la gente va persiguiendo” explicó.
En definitiva, el gran valor de este proyecto, más allá del aspecto inmobiliario, es “lo que aporta urbanísticamente, por la zona donde está enclavado. Le va a dar toda una sinergia a la ciudad” finalizó Serrao.
Las hermosas vistas y todo lo que ofrece un ambiente asociado directamente con el río son atractivos esenciales para los futuros residentes.
Foto: Gentileza Dique II SA.
La península sólo tiene tres accesos por vía terrestre, en calles Dorrego, Tucumán y Sarmiento.
Foto: Gentileza Dique II SA.
De la Redacción de El Litoral
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“Vivir sobre el río en pleno centro”. La premisa reflejada en los folletos es un buen resumen de las características que tendrá el complejo Puerto Amarras Suites & Tower, que se edificará en el dique 2 de la terminal local: estará en un perímetro que garantiza al mismo tiempo tranquilidad y cercanía con el centro. Y el interés que despertó es palpable: tras la presentación formal del 2 de agosto y aun cuando la comercialización de las unidades habitacionales no llegó “formalmente” a la calle, hubo gran cantidad de consultas y reservas.
El complejo abarca tres torres de diez pisos con apart hotel 4 estrellas, residencias, oficinas y centro de convenciones. Uno de los impulsores del proyecto, el presidente de Dique II SA, Augusto Serrao, señaló que en la primera torre -que se podría materializar en dos años- el piso 1 irá destinado a oficinas y amenities del edificio, del 2 al 4 al hotel y el resto a residencias.
En las otras dos, que mantendrán el mismo tamaño y diseño arquitectónico, el destino de cada espacio se definirá de acuerdo a lo que dicte la demanda. “Están diseñadas desde el punto de vista arquitectónico, los metros cuadrados y las condiciones globales; lo que no está determinado es el uso de cada unidad” señaló el presidente de CAM Construcciones, Daniel Arditti, otro de los responsables de la iniciativa.
Lo que el mercado demostró hasta ahora -indicaron- es mucha demanda de unidades de dos y tres dormitorios. No obstante “vamos a ver cómo se va desarrollando a medida que se vaya presentando al público, porque la realidad es que el proyecto todavía no salió a la calle comercialmente” subrayó Arditti. “No está direccionado a un tipo de necesidad; sino en función de los valores viene la gente, consulta y se engancha” coincidió Serrao.
Respecto a los plazos previstos para que el proyecto pase a ser una realidad, Arditti reveló que “a partir de ahora tenemos dos años para inaugurar la primera torre, otros dos para la segunda y otros dos para la tercera”. Es decir, planteó, “en el peor escenario, en seis años va a estar todo terminado”. Aunque se mostró confiado en “que va a estar antes” dado que podría avanzar la edificación con algún tipo de simultaneidad.
Condiciones
La etapa previa a la presentación del proyecto demandó cuatro años de trabajo. “Por avatares políticos, cuestiones que no dependen de nosotros, demoramos en ponernos de acuerdo con el Puerto en el formato del contrato” señaló Arditti. Efectivamente uno de los puntos más arduos fue definir el instrumento jurídico para posibilitar la instalación del complejo edilicio. Algo en lo que tuvo particular importancia -así lo destacaron los responsables de Puerto Amarras- la gestión de Marcelo Vorobiof al frente del Ente Administrador de la terminal local.
Finalmente “lo que firmamos es una concesión que tiene determinados parámetros, todo dentro del marco del Master Plan” explicó Arditti. En base a las particularidades del emprendimiento, que tiene perfil residencial, se estableció que no se trabaje sobre una cesión tradicional de 30 años. “Logramos dos elementos centrales” señaló el presidente de CAM. El primero es que el contrato tenga una extensión automática por 10 años, lo que lo llevaría a 40. Y el segundo, una cláusula que establece que superado ese plazo “ambas partes se sentarán a negociar la continuidad”.
Estas condiciones se transmitirán a cada contrato particular que se firme con los futuros adquirentes de las unidades. “En la práctica, comprás una propiedad que no tiene diferencias con cualquier otra, tiene una raíz jurídica distinta” explicó Arditti. En el mismo sentido, Serrao detalló que las propiedades se podrán vender, ceder, heredar o alquilar. La diferencia -aclararon- es que no son hipotecables, es decir que no se pueden usar para obtener un crédito o como garantía.
Tras recordar que este formato de concesiones por períodos determinado de tiempo “es muy usual en otros lugares del mundo”, Arditti expresó que se trabajó mucho hasta encontrar un esquema “que entendemos es viable”. “El fondo de la cuestión es que es lo mejor que pudimos lograr para poder desarrollar este proyecto en ese lugar” aseguró.