Al noroeste de Rosario

Asesinaron a un policía que

custodiaba a un repartidor

Lisandro Dolci, de 32 años, murió hoy a la madrugada tras sufrir un disparo en un asalto a un distribuidor de golosinas.

Corresponsalía Rosario

Un joven efectivo de la policía santafesina falleció en la madrugada de hoy a causa de una severa herida que sufrió tras ser baleado en la cabeza durante un asalto a un repartidor (que el efectivo custodiaba).

Los atacantes fueron dos jóvenes que se trasladaban en una moto y que tras acertar a la cabeza de la víctima -Lisandro Dolci-, y que fugaron con los 600 pesos de la recaudación.

Dolci falleció durante la madrugada en el sanatorio de la Mujer tras sufrir muerte cerebral cerca de las 19. El desenlace de la vida de este hombre de 32 años, casado, padre de un nene de cuatro años, provocó una gran congoja entre los uniformados de la Unidad Regional II.

Como Dolci -quien se desempeñaba en la comisaría 21º- era donante de órganos, personal del Incucai realizó pocos minutos después de su muerte la ablación de sus órganos; el cuerpo era sometido hoy a la mañana a una autopsia en el Instituto Médico Legal de Rosario.

Dolci pereció como consecuencia de los graves daños que le provocó un disparo en la cabeza. El hombre de 32 años se desempeñaba como custodio de un repartidor que transporta golosinas por la zona noroeste de Rosario.

Cerca de las 11 de ayer, Dolci estaba sentado en el asiento del acompañante de un camioncito Iveco blanco que el repartidor utiliza para distribuir los productos de la firma Arcor.

Dolci había sido contratado por la empresa distribuidora para custodiar los vehículos que enfrentaron varios asaltos durante los últimos días.

El repartidor había denunciado en dependencias de la URII que hace poco menos de un mes un grupo de jóvenes había intentado asaltarlo y que, incluso, el transporte había sido blanco de disparos.

Ayer el repartidor que Dolci custodiaba estacionó el vehículo en Franklin al 7900 —entre Sánchez de Loria y Tarragona—. Dos jóvenes vestidos con ropa de gimnasia aparecieron en una moto.

Bajo amenaza de muerte le exigieron al repartidor el dinero de la recaudación. El empleado les entregó unos 600 pesos, pero en vez de montar a la moto y marcharse con el botín, fueron hasta donde se encontraba Dolci, vestido con el uniforme policial, y le dispararon en la cabeza.

El efectivo no tuvo tiempo ni siquiera de sacar su arma reglamentaria para defenderse. Tras el ataque, los agresores huyeron en una moto Yamaha IBR roja mientras el agente fue llevado por un patrullero al sanatorio Norte. De allí fue derivado al sanatorio de la Mujer, donde hoy a la madrugada falleció.

La jueza de Instrucción Alejandra Rodenas, dijo que el robo al proveedor ya se había concretado cuando el policía recibió el balazo. “El repartidor les entregó el dinero que tenía en su poder, pero al ver al policía le tiraron a matar”, señaló.

La magistrada advirtió que el hecho fue caratulado como homicidio y que “todavía no hay detenidos en la causa”.