Edición del Sábado 21 de agosto de 2010

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Embajador del buen gusto - Edición Impresa - Revista Nosotros Nosotros

Embajador del buen gusto

Considerado uno de los mejores diseñadores de nuestro país y elegido por las más famosas personalidades, Laurencio Adot es una marca registrada en Alta Costura. De visita en nuestra ciudad para presentar su creaciones, charló con Nosotros en un repaso por su trayectoria, sus proyectos y su pasión por la moda, el glamour y la elegancia.

TEXTOS. marina zavala. FOTO de laurencio adot gentileza producción sí quiero expoboda.

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Laurencio Adot sabe lo que una mujer quiere, y sabe también que eso es un mérito, un punto que marca la diferencia y hace que novias de todo el país lo elijan para que diseñe el vestido de sus sueños. Invitado de lujo de Si quiero Expoboda 2010, el distinguido diseñador de alta costura visitó nuestra ciudad para presentar sus creaciones. En medio de su breve estadía, charló con Nosotros de su trayectoria, sus colecciones y su mirada de la mujer argentina.

- ¿Cuál es el motivo de tu presencia en nuestra ciudad?

- Invitado por Matías Tomatti, estoy acá presentando mi colección de novias itinerante. Durante toda la temporada baja (junio, julio y agosto) voy por todo el interior, presentando mis diseños en las provincias. Es la primera vez que vengo a Santa Fe. Estoy en Si quiero Expoboda por primera vez; me invitaron hace dos temporadas, no pude venir y esta vez se dio, la tercera es la vencida. Traje todo mi fuerte, lo que más trabajo, ya que hace 22 años que hago alta costura.

- ¿Cómo ingresaste al mundo de la moda?

- Soy arquitecto, vengo de una familia de industriales textiles. Gracias a Dios, desde chico viajé por todo el mundo con ellos, vendíamos telas de pura lana. Tuve la suerte de tener una madre súper pilchera y dos abuelas que fueron consideradas las más elegantes de la argentina durante mucho tiempo. Estuve rodeado de gente de empresa, de industria, de telas nobles, de cosas que no cualquier chico ve. A los 18 años ya había recorrido el mundo y eso hizo que hoy sepa muy bien lo que necesita la gente en su día más importante. Reconozco que gracias a las mujeres, aprendí a escucharlas, contenerlas y a ver qué es lo que quieren y qué es lo que los otros quieren ver en ellas. Veo la seducción desde lo fino, lo sofisticado, lo simple. Si hay que poner bordado, ponemos y si no, no; logramos volúmenes, sabemos disimular lo malo y ahí está la experiencia. Por eso me eligen mujeres maduras como Geogina Barbarrosa, Anamá Ferreyra o Betiana Blum.

- ¿Qué es la alta costura?

- La alta costura es la excelencia en la moda y es un estudio que nunca termina. El objetivo es llegar a lo máximo: forrerías de seda, géneros de seda pura, terminaciones a mano, detalles únicos. Viajamos por el mundo buscando lo mejor, telas de la India, encaje francés, seda francesa, seda italiana; traigo de Brasil las mejores piedras. Y no por eso mis creaciones son caras; es cuestión de ir, ver, tocar y preguntar.

En un país fundido como Argentina, vender cierto número de estos vestidos no es fácil. Además tengo la suerte, después de 22 años, de ser considerado, según la Revista Noticias, como el número uno. Recibí premios como el Fashion Award, revelación en la Moda (1989); Tijera de Plata de la Cámara Argentina de la Moda (2000/2001), Exellence in Haute Couture (Miami, 2000) y el Premio Moet Chandon de la Moda.

Mi socio es Thiago Piñeiro, hace ocho años que trabajamos en Dot y en alta costura. Nos matamos para tratar de hacer cosas diferentes en un país que tiene una situación social complicada. Llevamos el glamour ponible, desde lo clásico y lo moderno, en generos nobles. Vestimos a una mujer muy femenina, no la disfrazamos. Yo manejo todos los cuerpos, soy un diseñador que viste mujeres de todas las edades. No soy ni hippie, ni hago todo negro, ni hago todo colorinche, ni me visto yo de mujer.

- ¿Qué famosas vestiste a lo largo de tu trayectoria?

- Tengo la suerte de vestir a toda la generación de 30 y 40 años de actrices y conductoras de televisión a lo largo de Latinoamérica, desde Miami hasta Tierra del Fuego. Visto a primeras damas, actrices de Almodovar, al coro de los Rolling Stone. A mujeres como Valeria Mazza, Susana Giménez, Cecilia Roth, Inés Estévez, Natalia Oreiro; Romina Gaetani, Carolina Baldini que son un poco mis embajadoras. Le he hecho el vestido de novia a Mariana Fabbiani, Claudia Fernández, Soledad Pastorutti y Nancy Dupláa. Fuí el primero en subir actrices a la pasarela en los “80. Todas desfilaron para mi, desde Catherine Fullop hasta Soledad Silveyra. En exclusivo visto a Karina Mazzoco, Andrea Frigerio, Flavia Palmiero; las más lindas, las más top. Visto a las que todas las mujeres envidian, las que todos los hombres quieren desvestir; ese es un poco mi lema.

- ¿Qué busca la mujer argentina a la hora de vestirse?

- La mujer argentina quiere matar a sus amigas, quiere estar divina y quiere gustarle a su hombre. Entonces lo más interesante es que logramos eso, porque ya lo sabemos. Yo no la disfrazo, la idea es que sea ella misma, ese es el mejor recuerdo y es mi meta.

- ¿Qué distingue tus diseños?

- La femeneidad, la calidad y, en mi trabajo, la contención porque estoy en todas las pruebas y casi ningun diseñador argentino lo hace. Eso tiene un “algo” diferente, que es que me hago cargo del nombre, de la etiqueta; no es porque soy famoso y estoy cantando o bailando, o en todos los programas hablando de chismes y no estoy en la prueba. Cuando viene alguna clienta del interior; hacemos una entrevista, yo dibujo, le hago tres opciones y le explico 80 veces si es necesario de qué se trata. Ésto es porque no todo el mundo se hace a medida. Lo más importante es que yo estoy siempre, la gente tiene miedo cuando va a Buenos Aires, piensa que no le voy a dar bolilla porque soy famoso. Yo vivo de la gente, no de los famosos. Los famosos son el medio para llegar a la gente, pero no vivo de ellos.

Trabajo en un show room de Avenida Santa Fe, en pleno barrio Norte, un edificio antiguo increible. Ahí mismo la novia tiene la opción de comprar un vestido hecho en la boutique, si lo desea; la hermana puede comprar algo moderno de Dot, o algo para el civil, la madre también. Si no, todas pueden hacerce a medida conmigo y hacemos paquetes económicos. En un mismo lugar solucionás todo y lo interesante es que no hay un estilo, sino miles. Entonces, cada una encuentra su historia; por eso las tres líneas diferenciadas en un espacio.

- ¿Qué preparás para la próxima temporada?

- En breve, presento en Buenos Aires tres colecciones. En setiembre abro la semana de Alta Moda, de la mano de Héctor Vidal Rivas. Estoy preparando un desfile con todas las modelos de los “80: Anamá Ferreyra, Mora Furtado, Ginette Reynal, Delfina Frers, Mariana Arias.

Ni bien termino esa colección, viajo a Francia porque presento mis diseños en París, en un edificio público muy importante. Vamos con otros dos diseñadores argentino, hacemos tres colecciones de Alta Costura y vamos a presentarnos en la Semana Mayorista de Pret a Porter. También vamos a estar en la Feria Premier Visión que es mayorista de géneros en Paris. A mi regreso presento, en la Fundación Fortabat, la colección Dot, en conjunto con una empresa de Internet. El evento se llama “Moda 3.0” y une moda, arte y tecnología. Con estos diseños voy a estar viajando hasta febrero por todo el interior; iremos a Rosario, Córdoba, Aalta, Neuquén y La Plata. No paramos.

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Sábado 21 de agosto de 2010
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