Pequeños ganaderos de 9 de Julio hicieron sus primeras armas con el destete precoz, una tecnología casi inexistente en la zona. Lograron un plus de precio en la venta de la hacienda y liberaron la madre a tiempo para que vuelva a preñarse.

Juan Manuel Fernández
Enviado Especial a San Bernardo
La feroz sequía de 2008 y 2009 realzó el atraso que sufre una importante franja de ganaderos en el norte provincial y logró lo que no se había podido en décadas: que los productores, sobre todo pequeños y medianos, comiencen a implementar tecnologías mínimas, como el estacionamiento del servicio o el destete precoz.
Tras una experiencia exitosa de encierre de animales en plena crisis, este año la delegación Villa Minetti del Ministerio de la Producción y la Asociación para el Desarrollo del departamento 9 de Julio se propusieron aprovechar las mejores perspectivas para la ganadería y pusieron en práctica un sistema de destete anticipado de terneros que permitió inculcar técnicas de manejo entre los productores y demostrar, con resultados tangibles, la conveniencia de un planteo eficiente.
Para ello se aprovecharon dos corrales que se habían usado el año pasado, uno en San Bernardo y otro en Gato Colorado, donde se alojaron poco más de 800 terneros de 28 productores. Al momento de la venta, 90 días más tarde, gracias al kilaje agregado y la mejora en el precio de la hacienda obtuvieron una renta 38% superior a la que hubieran conseguido si se desprendían directamente de los animales. Pero también se ganaron otras cosas: liberar la vaca para que pueda preñarse en el siguiente ciclo; y tomar conciencia de los beneficios del trabajo asociativo, ya que la comercialización se hizo en conjunto.
Los resultados se presentaron el pasado viernes 21 de agosto en las instalaciones de la Escuela Nº603 de San Bernardo ante el titular de la cartera productiva, Juan José Bertero, el Secretario del Sistema Agroalimentario, Carlos Sartor, el senador departamental, Hugo Terré, autoridades comunales y un numeroso grupo de productores de la región.
Estos son
Los datos estructurales dan cuenta de una gran ineficiencia y su consecuente efecto en la región. Las actas de vacunación anteriores a la sequía demostraban que la tasa de destete en el distrito estaba por debajo del 50%, pero con la falta de lluvias se precipitó a 38%. Sobre este número, el veterinario Mario Defagot, asesor técnico de los corrales, planteó el verdadero problema: “para quien tiene 100 vacas significa lograr 38 terneros y cuando eso no alcanza para vivir, el productor empieza a vender las vacas y desaparece del sistema”.
Según datos oficiales, en el departamento 9 de Julio existen registrados 1.200 campos, pero el 70% de los productores tiene menos de 200 animales, de los cuales la mitad posee menos de 100. “Son casi 800 productores por debajo de esa cantidad”, precisó el profesional.
Alberto Danieli, responsable de la delegación Villa Minetti del Ministerio de la Producción, agregó que hay muchos productores sin tierra explotando cañadas a campo abierto. El atraso llega a tal punto que, en lugar de instalar un molino, “baldean el agua acarreándola a caballo”.

Exponiendo. En las charlas informativas se comparten las experiencias desarrolladas por los productores.
fotos: gentileza ministerio de la producción.
Más terneros por vaca
En abril, los productores llevaron sus terneros a los encierres y los responsables le aplicaron un protocolo sanitario: vacunas clostridiales (Mancha, enterotoxemia, gangrena gaseosa), tratamiento de queratoconjuntivitis, vacunas virales, desparacitación, aplicación de minerales inyectables y un shock vitamínico “porque eran terneros que venían un poco desmejorados por la sequía”, detalló Defagot.
Primero se desarrolló un período de adaptación de 15/20 días y luego se llevó la ración al máximo para acelerar el incremento de peso. Mientras tanto, los profesionales controlaron cómo se alimentaban y convivían en el predio. “Algunos terneros, para que aprendan a comer, hasta tuvieron que darle la comida en la boca”, graficó el veterinario, y agregó “había gente que llevaba 6 o 9 terneros hasta los que llevaban 40 o 50”.
Durante tres meses se les suministró una ración de 2.57 kilos de balanceado más 2.66 kilos de rollo de alfalfa, a un costo total de $3.32 por cabeza, con lo que se consiguió una ganancia de peso diaria de 579 gramos. Cuando alcanzaron 150 kilos, la mayoría vendió en forma conjunta a un promedio de $7.20 el kilo en pie. Descontados los gastos de hotelería (se cobró a cada productor el 20% del peso final) los productores obtuvieron una renta extra aproximada de $308 por cabeza, en contraposición al precio que hubieran conseguido de haberse desprendido de los terneros antes del engorde.
Pero “la mayor ganancia”, remarcaron los veterinarios, se dio sobre la vaca, ya que tradicionalmente los productores dejan que el ternero se destete en forma natural con 200 kilos, impidiendo que la madre vuelva a preñarse en el ciclo siguiente.
Números en mano, Danieli explicó las ventajas que representa este logro: “sobre 100 vacas aumentar 10 puntos en preñez son 10 terneros; a $1.000 cada animal son $10.000 más por año; es un monto importante”.
Punto de partida
Apenas se vieron los primeros resultados, los asesores notaron sorprendidos cómo los mismos productores se predispusieron a redoblar la apuesta. “Lo que nos llamó la atención con Mario, es que ellos empezaron a tirarnos propuestas a nosotros; nos dijeron “si nos dan créditos blandos lo hacemos en nuestro campo’”, sostuvo el referente del Ministerio de la Producción.
También comenzaron a solicitar charlas informativas sobre conceptos básicos de manejo como servicio estacionado (que implica parición y destete de todo el rodeo al mismo tiempo) o tacto para medir porcentaje de preñez.
La importancia de los encierres cobra mayor relevancia si se considera que para estos actores de la cadena productiva son la única posibilidad que tienen de realizar tales prácticas, ya que por si solos no pueden costearse la infraestructura (corrales, aguada, comederos), ni el asesoramiento.
“El resultado nuestro no fue haber destetado los terneros, sino haber logrado la concientización para que el productor vea la posibilidad de sacarle anticipadamente el ternero a la vaca”, sintetizó Danieli, quien se entusiasmó con la idea de que estas experiencias útiles “se vayan propagando de productor en productor para ver si llegamos dentro de unos años a manejar técnicas reproductivas en rodeos de cría”.





