Un país agroindustrial

 

Cristiano Casini (INTA)*

En los últimos años se produjeron cambios profundos a nivel global y también en la Argentina. Y todos son producidos bajo el concepto de preservación del ambiente y la salud de las personas. El crecimiento de la población mundial y el aumento del nivel de vida de los países asiáticos, entre otros factores, nos da una idea del volumen de la demanda que puede haber en el mercado internacional de esos productos agroindustriales.

Dentro de este contexto, el desafío que la Argentina está afrontando es evolucionar hacia un país industrializado para ser económica y socialmente sustentable. Un desafío que puede lograr de la mano del campo, promoviendo el desarrollo de la agroindustria en origen.

Es decir, dejar la idea del otrora granero del mundo y ofrecer al mercado productos elaborados de gran calidad agroindustrial y alimenticia. Semejante objetivo requiere entrar en una nueva estrategia de producción cuya finalidad es la producción de productos industriales, ya sean semielaborados y/o elaborados. Es relevante considerar a todos estos productos y subproductos integrados en una sola cadena agroindustrial. De esta manera, se permitirá un crecimiento más equilibrado de las comunidades del interior del país, capitalizando localmente los excedentes, generando una mayor demanda de mano de obra y produciendo un crecimiento genuino, con equidad; es decir, un desarrollo territorial.

Todo indica que el campo argentino del mediano plazo (10 años) debería abandonar la exportación de “commodities” sin transformación, sin industrialización, sin valor agregado en origen, para evolucionar hacia sistemas productivos donde el productor primario supere la tranquera, participe y se incorpore efectivamente a la cadena de valor. Todo esto dentro de un marco de gestión ambiental para conservar los recursos naturales.

Se debe poner en marcha un proceso de creatividad con métodos modernos de investigación y experimentación que inmediatamente pongan en práctica las novedades encontradas.

En síntesis: productos de alta calidad, bajo costo y diferenciados como “marca argentina”.