Iba al sanatorio y no le permitieron continuar

Detienen en control de tránsito a una mujer con contracciones

La joven debió llegar de a pie al sanatorio porque en un control de alcoholemia retuvieron el auto en el que se trasladaba. La Secretaría de Control del municipio ordenó iniciar sumarios a los inspectores.

 

De la Redacción de El Litoral

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Un grupo de inspectores de tránsito que realizaba un control de alcoholemia en la esquina de San Luis y Obispo Gelabert detuvo ayer, a las 3.30 de la madrugada, el vehículo en el que se transportaba con urgencia Agostina Heinzen, una esperancina de 21 años, embarazada de siete meses y medio. La joven comenzó con contracciones en su residencia de la vecina localidad y fue trasladada por su pareja a un sanatorio privado de nuestra ciudad. Pero, en el apuro del momento, olvidaron cargar los documentos personales del conductor por lo que no le permitieron continuar manejando.

“Tenían los papeles del auto que está a nombre de mi esposo, pero no el carné de Mauricio, pareja de Agostina. Entonces les dijeron que no podían seguir, que tenían que volver a Esperanza a buscarlo”, relató Graciela la mamá de Agostina a El Litoral. Aunque todavía no podía creer lo que le había pasado a su hija, la señora se mostró tranquila y continuó: “Le explicaron a los agentes que Agostina necesitaba ser atendida con urgencia. Un médico que estaba en el operativo la revisó y les dijo que había que internarla de inmediato”.

En ese momento, los municipales les ofrecieron trasladarla en ambulancia al hospital José María Cullen pero Agostina se negó. “Su médico estaba esperándola en el sanatorio y no quería cambiar al hospital”, detalló la madre.

A pesar de la insistencia de la familia, los agentes municipales de tránsito retuvieron el vehículo.

“Expuestas a todo”

Ante la inflexibilidad de los inspectores, Agostina y su suegra -que venía en el coche- resolvieron caminar las cuatro cuadras y media que les restaban para llegar al sanatorio.

“A las tres y media de la madrugada estaban caminando por la calle con mi hija con contracciones expuestas a todo”, dijo Graciela con gesto de preocupación por lo que hubiese podido ocurrirles.

Hasta el mediodía de hoy, la joven permanecía internada en el Sanatorio Santa Fe, estabilizada y pronta para regresar a su casa.

“No queremos represalias para nadie pero sí que esto no pase más porque nosotros no tuvimos que lamentar más que el mal momento, pero quién sabe mañana”, reflexionó Graciela.

Sumariados

Desde la Municipalidad, el secretario de Control Municipal, Cornelio Collins, ordenó apartar de los operativos de alcoholemia a los inspectores involucrados e iniciarles los sumarios investigativos.