La querella apelará el fallo
“Estoy desilusionada de la Justicia”
Mirta Guadalupe González, la mamá del trabajador de la construcción asesinado, cuestionó que hayan dejado libres a los imputados.

La mujer cree que “hubo presión de parte de los gremialistas” para no involucrar a la Uocra.
Foto: Guillermo Di Salvatore
Juliano Salierno
Luego de la liberación de los únicos imputados por el crimen del trabajador de la construcción, la mamá de Juan González cuestionó el fallo judicial y planteó sus sospechas en torno a la presión ejercida por el gremio de la Uocra.
“Estoy totalmente desilusionada de la Justicia, porque esperaba otra cosa. Nunca pensé que fueran a resolver de esa forma”, declaró Mirta Guadalupe González. La madre del santotomesino de 21 años, asesinado el 13 de abril, se preguntó si acaso no fueron suficientes las pruebas aportadas por dos testigos, que reconocieron el auto del presunto homicida.
El miércoles, el juez de Instrucción Diego De la Torre dictó la “falta de mérito” para el secretario de Actas de la Uocra, Emanuel Araya, y el tesorero, Eduardo Leiva; ordenando su “inmediata libertad”.
La resolución judicial se dictó 18 días después de las detenciones de los imputados, a instancias del fiscal Nº 7, Jorge Andrés, que este martes desistió del pedido de prisión preventiva. El representante del Ministerio Público Fiscal opinó entonces que “no existen elementos de convicción suficientes para sostener su probable autoría o participación posible en el hecho investigado”.
Reclamo al fiscal
Ayer, la madre de González fue hasta el despacho del fiscal Andrés en busca de explicaciones. “El fiscal me dijo que no había pruebas para dejarlos detenidos”, confirmó.
“Para mí que hubo mucha presión de parte de los gremialistas”, denunció la madre. “Estuvieron hasta último momento y se fueron con la resolución en la mano”, dijo.
Consultada acerca de supuestas presiones o amenazas anónimas, la mujer reconoció que ni ella ni su familia recibieron llamados o advertencias de ningún tipo. Por otra parte, tampoco fueron muchos los compañeros del gremio que los salieron a apoyar. “Si alguno de los compañeros hubiera salido a pedir justicia por la muerte de mi hijo ellos los hubieran echado del trabajo. O se hace lo que ellos dicen o te vas a la calle”, acusó la madre. No obstante reconoció que “los únicos que estuvieron en el hospital fueron Horacio Lemos (secretario general) y Portillo”, un delegado gremial allegado a la familia.
Grave denuncia
A propósito de los vínculos existentes entre la víctima y los acusados, la mamá contó que Juan era allegado a un alto dirigente del gremio. “Estaba en las obras, hacía asesoramiento de los delegados, y había descubierto que estaban movilizando estupefacientes”, relató Mirta González.
Además, estaba la versión de que “contrataban gente por tres meses pero se guardaban el primer sueldo. Juan sabía, porque se lo dijeron los empleados y él se lo contó al jefe. Ahí empezaron las discordias con Araya que le decía que era un vigilante”. El 13 de abril pasado Juan González pasó por la sede gremial de Ituzaingó al 2043. Allí se celebraba una asamblea de delegados en la que Araya estuvo presente. Esa misma mañana, antes del mediodía, la policía le avisó a la familia de González que el joven estaba en el Cullen en grave estado, producto de tres disparos de arma de fuego.
Según la familia, habría sido Leiva el ejecutor de un plan criminal para sacarlo del medio, pero la Justicia no pudo comprobarlo. En contraposición, la querella sostiene que “existen elementos de probabilidad que el Código Penal exige para creer que uno de los imputados no pudo demostrar su asistencia a la Asamblea, como se manifiesta en la declaración indagatoria. Los propios compañeros no lo pueden acreditar”, cerró el abogado Germán Corazza.





