Plan estratégico a 5 años
Cristina quiere en seis meses una política agroindustrial de Estado
Plan estratégico a 5 años
Cristina quiere en seis meses una política agroindustrial de Estado
La presidenta reconoció errores con el campo, aunque no los especificó. El gobierno quiere el procesamiento fabril de la producción primaria. Y plantea una estrategia en conjunto con Brasil.

La presidenta quiere agregar valor pero no todos los actores económicos están de acuerdo con el modelo de la Casa Rosada.
De la redacción de El Litoral
DyN
La presidenta Cristina Fernández buscó acercar posiciones con la dirigencia rural, en especial con la Federación Agraria Argentina, única entidad de la Mesa de Enlace presente en el lanzamiento del Plan Estratégico Agroalimentario (PEA) para los próximos cinco años.
La jefa de Estado habló “algunas cosas que hizo mal el gobierno” durante el conflicto con el campo y convocó a “todos los sectores” para “un plan que busca fijar una política de Estado”.
Cuando se despedía del predio y en un breve contacto con la prensa, Cristina Fernández afirmó: “Tampoco vamos a cargar la romana, siempre únicamente al otro. En algunas cosas nos hemos equivocado y seguramente las hemos rectificado”, dijo.
“Lo terrible es que algunos siguen equivocándose constantemente y ni siquiera tienen capacidad para rectificarse. Esto es la autocrítica”, admitió en alusión a la dirigencia de la Sociedad Rural, Confederaciones Rurales y Coninagro, que optaron por no asistir a la jornada de trabajo realizada en Parque Norte; sólo Omar Barchetta, vicepresidente de FAA, aceptó la invitación oficial.
Para la presidenta, las entidades rurales se opusieron a la resolución 125, que promovía las retenciones móviles, “como si eso fuera la quinta esencia del infierno”.
Ante un auditorio donde también estaba presente el secretario ejecutivo de Agricultura del gobierno brasileño, Gerardo Fontelles, advirtió que “la asociación estratégica con Brasil es clave” para la Argentina porque “el destino es estar asociados, no competir”.
En su mensaje, destacó especialmente el acuerdo al que arribó semanas atrás en San Juan con su par de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, donde se decidió “salir a competir en los mercados en forma unida” en materia alimentaria y en todo el frente industrial.
Convocatoria
El ministro de Agricultura, Julián Dominguez, aseguró que el país debe ser el proveedor de alimentos del mundo, por lo que consideró que en el PEA “deben estar todas las voces, si no, no sirve”. También refirió a una validación parlamentaria del proyecto.
El país no se puede dar el lujo de despreciar la opinión de nadie” afirmó. Explicó que “tenemos la oferta que el mundo necesita. Debemos dejar de ser solamente proveedores de productos primarios e industrializar nuestra producción. Salir de la cosechadora y acercanos a la góndola”, graficó.
Aseguró que “nos tomamos todo el tiempo del mundo para diseñar este plan” y agregó que “luego de dos meses de trabajo, hoy no cerramos ninguna etapa, sino que sistematizamos opiniones para que todos queden representados”.
En el diseño inicial, intervinieron 55 universidades y se incluyó a los sectores vulnerables de la sociedad “para tener políticas diferentes con los que son diferentes”.
Dijo que la tierra es “un recurso escaso, un valor activo” y bregó por el sistema dominal, al tiempo que volvió a citar a la Federación Agraria al decir que “el que trabaja la tierra tiene que ser propietario de ella”.
Por ahora sin consenso
“Que la Federación Agraria Argentina participe del debate no quiere decir que estemos pegados al gobierno”, aseguró Omar Barchetta. Dijo que “los avances no se notan demasiado, y según lo dicho por el ministro, no se puede sacar el PEA si no hay consenso”.
El presidente de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), Daniel Funes de Rioja, afirmó que el trabajo realizado “es muy útil y productivo” para el sector. Pero incluso el vicepresidente de la UIA está aislado mientras la central fabril se distancia de la Rosada.
CRA había advertido que el plan oficial “pretende usar al sector para convalidar un proyecto electoralista” que no cambia el “sometiendo al campo argentino a más divisiones, menor producción, comercialización dirigida, intervención de mercados, impuestos distorsivos, cierre de exportaciones, compensaciones a unos pocos y, en definitiva, a su proyecto de concentración de poder”.
“Pretenden profundizar el modelo que, con su estruendoso fracaso, nos ha hecho retroceder décadas en volumen de producción y mercados”.
Hugo Biolcati
Presidente de la Sociedad Rural Argentina