Crimen de Bogarín

El 911 asegura que acudió al llamado

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A través de la base de datos y las escuchas se pudo constatar que el móvil Nº 3837 llegó hasta el lugar.

Foto: Archivo El Litoral

 

De la Redacción de El Litoral

El día que desapareció Santiago Bogarín el Servicio de Emergencias 911 recibió una llamada de una persona que dijo haber visto a un muchacho, que llevaba a los empujones a un hombre mayor, por avenida Blas Parera y Estado de Israel. La comunicación quedó registrada en la base de datos a las 16.34 del domingo 25 de julio y tres minutos más tarde fue despachado el móvil Nº 3837.

La aclaración del Ministerio de Seguridad en torno a la intervención del personal policial en el crimen de Bogarín, a quien asesinaron de manera truculenta y cuyo cadáver apareció en los reservorios detrás del hipódromo, llegó a raíz de la versión periodística de que a pesar de la denuncia el servicio no se había cumplido.

La información oficial cuenta que el patrullero se despachó a las 16.37 y llegó al lugar indicado a las 16.42. Según consta para las autoridades de Seguridad, el móvil habría estado recorriendo el sector hasta las 16.48. “Se verificó la zona con resultado negativo”, dice el informe que se cerró a las 16.52 de esa misma tarde.

Menos de veinte minutos transcurrieron entre que el denunciante se contactó con el 911 y chequeó el área sin resultados positivos.

Por otra parte, existe un archivo digital de sonido en el que se grabó el contacto, que dice que: “Hará cosa de media hora, por Estanislao Zeballos, vi a un muchacho encapuchado que llevaba a los tirones a una persona mayor para el lado de Estado de Israel y Blas Parera”.

En la denuncia consta que la persona que realizó la llamada es un chofer de remís que notó algo sospechoso, y que al ver por segunda vez la misma escena se resolvió a llamar.

A raíz de los datos aportados telefónicamente, la Justicia citó a declarar al testigo, que no aportó mayores detalles de los que recordaba había transmitido a la operadora de emergencias.

Fuentes tribunalicias indicaron que durante la testimonial, la persona que conducía el remís sostuvo que llamó a los pocos minutos de haber visto la escena y que el sujeto que señaló llevaba puesto un buzo rojo. Además, negó terminantemente que el sospechoso circulara en bicicleta.

El cuerpo de Santiago Bogarín apareció el lunes 26 de julio, flotando en los reservorios que están detrás de las canchas de golf del Jockey Club, en inmediaciones de avenida Circunvalación Oeste y calle Gorostiaga, al norte de la ciudad. Estaba sumamente golpeado y el cadáver presentaba golpes que daban cuenta del grado de violencia con el que fue agredido.

Por ese homicidio fueron detenidos dos jóvenes de 18 y 21 años, Juan Ignacio Altamirano, alias “Toti” y Elías Sebastián Machado. Ambos fueron procesados por el juez de Instrucción Diego De la Torre por el delito de “homicidio simple” y se encuentran en prisión.