Un puente entre educación y comunicación comunitaria
Una escuela convertida en vocera radial de su barrio
Los docentes y alumnos de la EEM Nº 512 que participan del taller de radio destacaron el valor pedagógico y comunitario de la experiencia. Foto: Amancio Alem
Alumnos de la EEM Nº 512 -en Santa Rosa de Lima- realizan un programa de radio donde difunden los temas de actualidad barrial. La experiencia permitió que los chicos se expresen, pierdan sus temores y ganen en autoestima. Un refuerzo a los sentidos de participación y compromiso social.
De la redacción de El Litoral
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Todos los miércoles, a la hora 15.30, comienza por la frecuencia de la FM Popular 98.7 el programa “512 en Acción”. Al frente del micrófono están estudiantes secundarios de la Escuela de Enseñanza Media Nº 512, en Santa Rosa de Lima. En el arranque de la emisión vienen los datos del tiempo, las efemérides, algo de deportes y música. Luego hay espacio para los temas del barrio: el bacheo o las cloacas que faltan, la iluminación, la inseguridad. Los chicos se divierten, se expresan, informan. Y los oyentes, que son los propios vecinos, se sienten representados por esos jóvenes comunicadores barriales.
A través de sus destinatarios directos -los alumnos-, la institución escolar se apropia así de un canal de transmisión comunitaria y se convierte en un “megáfono” social de su lugar de pertenencia. Y, desde el lugar de la comunicación y la participación popular, busca convertirse en un agente del cambio social. Ésa es la idea y fundamento que persigue el taller de radio realizado desde principios del año pasado por alumnos y docentes de esa institución del nivel medio ubicada al oeste de la ciudad.
Inicialmente, el proyecto surgió ante la necesidad pedagógica de reforzar hábitos de lectura y la expresión oral en los alumnos de la institución. Después se le fue dando cuerpo a la idea y cuajó en la estructura de un programa de interés general de una hora, que se emite una vez por semana. Casi sin quererlo, el programa se fue proyectando a la vida del barrio. La escuela se convirtió así en “vocera” radial de las demandas sociales. De las demandas, pero también de las expectativas, las esperanzas y hasta los pequeños triunfos cotidianos de la gente. Por unanimidad, el Concejo declaró local de interés municipal la iniciativa escolar (ver aparte).
Trabajo en equipo
“Nos juntamos tres veces a la semana, fuera de horario escolar, y armamos el programa. Buscamos información en Internet, investigamos, recopilamos: el tiempo y las efemérides, deportes, salud. Pero priorizamos los temas de la semana en la ciudad y la realidad del barrio. La gente nos llama, nos manda mensajes, hay interacción”, contaron a El Litoral Hugo Lencina, Rocío Luque, María de los Ángeles Tavella y Rosana Zabala, alumnos que participan del proyecto.
Además de productores y de conductores, los chicos hacen las veces de periodistas: ya entrevistaron al intendente de la ciudad, y a un concejal (Jorge Henn). “Barletta vino y los chicos pudieron preguntarle sobre el plan de bacheo para el barrio, los desagües cloacales, las obras de iluminación, un playón. Y pudieron hacerlo desde esa “rebeldía’ de la adolescencia, sin sentirse encorsetados”, destacó el director, Javier Perino. “Hasta la ministra de Educación provincial Élida Rasino los atendió en su despacho para hablarles de los cambios en la secundaria”.
Valor pedagógico
“Los alumnos han podido desprenderse de sus temores, fortalecer su autoestima, expresarse y desarrollar la capacidad de leer y de pensar reflexivamente”, coincidieron Sara Buena y Leonardo Tell, docentes que coordinan el proyecto. El taller de radio ha dado muy buenos resultados pedagógicos, aseguraron. “Se trata de fortalecer los valores. Los chicos lograron reflejar con su mirada particular lo que pasa en el lugar al que pertenecen, libremente, sin nuestro filtro de adultos”, expresaron.
“Les sirvió para darse cuenta de que tienen la potencialidad de comunicarse y de reflexionar y de trascender hacia su sociedad”, rescató Perino. Además, “hay un reforzamiento del sentido de pertenencia de lugar”, que ayuda a derrumbar una mirada negativa que muchas veces surge sobre Santa Rosa de Lima.