LA FOTO ///
La transformación del barro
LA FOTO ///
La transformación del barro
_fmt.jpeg)
Es un día cualquiera en Fortín Atahualpa, desolado paraje entre Pozo Borrado y San Bernardo, departamento 9 de Julio. Mimetizado con las tonalidades ocres del paisaje, un trabajador amasa el barro, llena los moldes a pala y luego los tumba en el suelo para que el contenido se sequen al sol. Más tarde esos bloques grises tomarán el típico color rojizo de los ladrillos, una vez cocidos a fuego lento. La tarea es rutinaria, monótona y sobre todo sacrificada. Eso no impide que el gesto gentil surja espontáneamente ante el saludo de un desconocido.
Foto: Juan Manuel Fernández