Una pasión que florece

Una pasión que florece

La Asociación Orquideófila Santafesina realiza hoy y mañana su 6ta. Exposición de Orquídeas y Bromelias en el Predio UNL-Ate, donde expone el fruto de su pasión: unos 180 ejemplares, en una explosión de colores y perfume.

TEXTOS. REVISTA NOSOTROS. FOTOS. EL LITORAL.

 

De colores y perfumes, de una pasión que crece en todos los climas y que también echó raíces en este Litoral Argentino. De eso hablan las 180 plantas que se exponen, hoy y mañana, en el Predio UNL Ate, en Costanera Este. Allí, bajo techo y para el orgullo de quienes las cuidan, se realiza la 6ta. Exposición Santafesina de Orquídeas y Bromelias, que de 10 a 19 recibe visitantes de toda la región.

La cita ya es un clásico de las casi noventa personas que hace tiempo se unieron por una pasión: las orquídeas, y que desde hace seis años las muestran en una exposición que despierta asombro, curiosidad y siembra nuevos encantos. Su fin es “mostrarle a la gente de Santa Fe que aquí también hay orquídeas, enseñarles lo que sabemos, sacarles el miedo y el prejuicio. Nosotros no ganamos nada más que la experiencia, que disfrutamos muchísimo”. Así explicó a Nosotros Carlos Guidi, presidente de la Asociación Orquideófila de Santa Fe. Tal como relata, esta exposición que hoy cumple su sexto año consecutivo “fue una de las primeras iniciativas de la Asociación. La primera fue embarullada pero muy linda. Tuvo por escenario a la Granja La Esmeralda, donde nos sorprendimos por la cantidad de gente que nos visitó -unas 2.500 personas- y sus comentarios. Después, como vimos que venía más gente y quedaba muy lejos, pudimos hacerlo en el Predio UNL Ate. Recuerdo que en aquella primera exposición pudimos contar con al presencia de especialistas en orquídeas de otras regiones, tal como en esta sexta edición”.

En esta oportunidad, la exposición cuenta con la presencia de Héctor Enrique, quien ofrecerá una “Charla sobre orquídeas en medios no tradicionales” y con la participación de José Antonio Radins, de Misiones. También participará Miriam Rivera de Valebella, quien presentará “Cultivo bajo luz artificial” (ver recuadro).

A la hora de brindar detalles respecto de la exhibición, Guidi explicó que la exposición cuenta “con apoyo de otros orquideófilos de Paraná, quienes colaboraron al enviarnos unas 30 plantas en forma gratuita”. Sucede que tanto los expositores como los conferencistas participan en forma gratuita, porque “nos une la misma pasión que tenemos por las orquídeas; por eso nos movemos, es sin fines de lucro. Cobramos entrada para cubrir los gastos de los expositores y los viáticos de quienes viajan para participar, como jurados que vienen de Buenos Aires y los conferencias”, aclaró Guidi.

CONVOCANTE

La Asociación Orquideófila Santafesina se formó por voluntad de un grupo de personas, quienes se reunían desde hacer tiempo para “compartir esta pasión, este pasatiempo, estudiar y saber cada vez más sobre orquídeas”, contó quien hoy la preside. Ahora, a estos fines se suma el de “difundir lo que es el mundo de las orquídeas y desterrar el preconcepto de que son difíciles. Queremos mostrarle a la gente el mundo de las orquídeas, mostrar con orgullo las hermosas flores que tenemos”.

La entidad realiza sus reuniones los terceros sábados de cada mes en la Sede de Ate (San Luis 2854) donde, en ocasiones, reciben la vista de entendidos de todo el país. “En las reuniones aprendemos, cada día más, sobre cómo cultivar las orquídeas. Por ejemplo, tengo muchas en flor porque florecen a la intemperie, en pleno invierno. Cada orquídea tiene su temperatura, hay algunas de frío y otras de calor. Generalmente son de clima templado. Vamos aprendiendo, leyendo; también lo tomamos como terapia porque, si bien asisten personas jóvenes, la mayoría somos gente grande que tenemos que ocuparnos de algo y encontramos en las orquídeas una pasión, una terapia”.

“Lo hacemos por puro gusto -agregó-.. Es preciso desmentir el prejuicio que dice que las orquídeas llevan mucho trabajo, muchas horas diarias; hay flores en mi vivero a las que no hago nada desde marzo, únicamente las riego una vez cada mes y medio en invierno, y todos los días en verano. No hace falta vivir arriba de la orquídea, es una idea falsa. Tampoco digo que es fácil; son como los hijos: dan trabajo pero uno los quiere, los adora, y no se nota el trabajo. Con las orquídeas pasa lo mismo”, aclaró.

INTERCAMBIO

Objeto del afecto de cada vez más santafesinos, las flores de orquídeas despertaron la atención de Carlos Guidi hace años, en un viaje a Misiones, donde descubrió “esas plantitas chiquitas, con flores grandes y de varios colores. Allí encontré las más comunes, las especies nativas, que habitan el sur de Brasil, Misiones y Paraguay. Me llamaron la atención sus raíces extensas y sus flores tan llamativas. Así, empecé a leer, a estudiar. Al ver que en mi casa daban resultado empecé a estudiar cada vez más y me enteré de que hay unas 35 mil especies y que además están las nativas de cada lugar. También están las híbridas que se crean al mezclar dos plantas distintas y formar una tercera”, explicó Carlos, mientras su discurso crecía, en intensidad y contenidos.

Agregó que “cada vez que voy a Misiones -donde reside su hija- me contacto con personas entendidas con las orquídeas, que vienen con mucho sacrificio ad honorem, con el único interés de compartir esta pasión. Es un mundo que se mueve sin más intereses que compartir, generalmente en forma gratuita. Ninguno de los miembros de la Asociación venden orquídeas, son todas colecciones privadas; nosotros intercambiamos ejemplares pero no vendemos. Es sin fines de lucro, para pasar el tiempo nomás. Es éso, una pasión, no hay más misterio” concluyó, contundente.

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La Asociación Orquideófila Santafesina se formó por voluntad de un grupo de personas, quienes se reunían desde hacer tiempo para “compartir esta pasión, este pasatiempo, estudiar y saber cada vez más sobre orquídeas”. Ahora, a estos fines se suma el de la difusión.

Cultivo bajo luz artificial

Miriam Rivera de Valebella -una santafesina experta en orquídeas, quien desde hace más de 40 años vive en Resistencia, provincia de Chaco- será la encargada de dar dos charlas en la 6ta. Exposición Santafesina de Orquídeas y Bromelias.

Una de ellas versará sobre el cultivo de estas plantas bajo luz artificial, una tarea no tan sencilla por las características especiales de las orquídeas (que requieren tomar recaudos específicos de ventilación, temperatura, humedad y luz) pero fácil de aplicar si se tienen los conocimientos precisos.

La santafesina -quien obtuvo premios por su actividad y el año pasado consiguió, tras 12 años de trabajo ser la primera en registrar a nivel internacional un híbrido de una orquídea, de la variedad vandácea- adelantó algunos consejos para los fanáticos de este “arte” de cultivar orquídeas.

“Un buen manejo en la implementación de esta técnica permite que las plantas crezcan y florezcan regularmente. Además, se supone que quien va a cultivar de orquídeas bajo luz artificial tiene conocimientos de lo que es el cultivo en luz natural”, aclaró.

Según explicó, “tiene que darle un tratamiento similar pero iluminando las plantas con focos (como los tubos fluorescentes comunes), tratando de lograr la luz natural. Para este cultivo existe una diversidad de productos lumínicos pero no todos los recomendados en diversas literaturas se comercializan en Argentina. Por lo tanto, es necesario contar con adecuado asesoramiento técnico referente a las características de cada uno de ellos y recabar información sobre su correcta aplicación en orquídeas pues no todas las distintas longitudes de ondas luminosas que emiten las lámparas son igualmente beneficiosas, para el crecimiento y la floración”.

CUÁNDO Y A CUÁLES

Por otra parte, precisó que se utiliza la luz artificial para el cultivo de orquídeas “cuando se lo hace en balcones o jardines interiores deficientemente iluminados o en recintos totalmente carentes de luz natural, como galerías cubiertas, baños, sótanos, u orquidearios miniatura domésticos”.

En tanto, aseguró que “teóricamente, con el manejo correcto, es posible cultivar cualquier especie de orquídea bajo luz artificial, pero lo importante es agruparlas por igualdad de requerimientos: intensidad lumínica, tiempo de exposición a ésta, temperatura, humedad, etc.”.

Por último, advirtió que “la iluminación tiene que venir siempre desde arriba y a una distancia suficiente de manera que dé a la planta la cantidad de luz necesaria pero que no la queme, ya que los tubos fluorescentes también emiten calor”. Y agregó: “Siempre hay que tener los recaudos de ventilación, temperatura, humedad y luz, es decir, los parámetros medioambientales, como requieren las plantas cultivadas con luz natural para que crezca como en la naturaleza”.

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Orquídeas cultivadas por Miriam Rivera de Valebella bajo luz artificial en su orquideario miniatura doméstico.