El equipo de Ramón Díaz no luce, pero suma
Un Ciclón que toma fuerza
Boca volvió a exhibir un juego pobre y cayó como local por 2 a 1 ante un eficaz San Lorenzo, en un partido correspondiente a la quinta fecha del Apertura.
Redacción de El Litoral
Télam
La crisis no se detiene en La Boca. El equipo del “Bichi” Borghi volvió a jugar sin convicción y recibió un nuevo cachetazo en el escenario menos pensado: frente a su público. Los goles de San Lorenzo, que dirige Ramón Díaz, fueron marcados por el delantero uruguayo Sebastián Balsas (la gran figura de la cancha) y el atacante Juan Carlos Menseguez.
En tanto, el goleador Martín Palermo descontó en el epílogo del encuentro para los boquenses, que terminaron con diez por la inexplicable expulsión del volante chileno Gary Medel.
La primera etapa mostró a dos equipos carentes de fútbol e ideas para quebrar a la defensa rival. En ese contexto, San Lorenzo fue un poco más, ya que al menos manejó bien la pelota en la mitad de la cancha, aunque no tuvo profundidad en los metros finales.
Boca, a todo esto, evidenció nuevamente falta de juego asociado y mostró una alarmante fragilidad en defensa. Entonces, el equipo del “Pelado” Díaz, que hizo un planteo muy inteligente, ya que le robó la pelota al rival, contó con las dos jugadas más peligrosas del primer tiempo.
Iban 27 minutos, cuando el zaguero central, Jonathan Bottinelli, cabeceó solo dentro del área, pero su remate se fue cerca del palo izquierdo de un estático Cristian Lucchetti. En esa misma situación de juego, el también marcador Juan Manuel Insaurralde le cometió un clarísimo penal al uruguayo Balsas, que el árbitro Néstor Pitana no sancionó.
Ése fue el primer error del juez, ya que sobre los 36 minutos el volante colombiano Leonardo López debió irse expulsado.
No obstante, tres minutos segundos más tarde, el defensor Nelson Benítez desperdició una clara chance de gol al rematar por encima del travesaño desde una inmejorable posición. San Lorenzo, con muy poco, hizo más que un rival que falló en casi todos los conceptos del fútbol.
Boca cometió los mismos errores que ante All Boys —derrota por 2 a 0 en la cancha de Huracán en la tercera fecha— y por ese motivo no generó fútbol ni situaciones de gol. El equipo de Borghi estuvo muy lejos de lo que hizo el domingo pasado ante Vélez en este mismo escenario, cuando consiguió una victoria por 2 a 1.
Más adelante, los problemas de Boca se agravaron. Sobre los 40 minutos, llegó la expulsión de Medel, por una falta inocente a Diego Rivero.
Otro panorama
El complemento fue distinto: los dos equipos mostraron otra actitud, un poco más ofensiva. Al minuto, Viatri estrelló un cabezazo en el travesaño y minutos después Balsas, de cabeza, estableció el 1 a 0.
La diferencia, entre un frentazo y otro, radicó en los momentos opuestos de los equipos. San Lorenzo, que juega regular pero gana, tiene como principal virtud a su entrenador. Ramón Díaz es capaz de hilvanar tres triunfos consecutivos —Racing, All Boys y Boca— sin un equipo de nivel.
Desde lo futbolístico, la defensa del Ciclón es sólida. Por ejemplo, Bottinelli y Sebastián Luna salvaron sobre la línea un remate y un cabezazo de Palermo, respectivamente. Entonces, la conjunción de todo el equipo de Boedo se metió en la pelea por el campeonato.
Lo de Boca ya es preocupante: regaló un tiempo, se quedó con diez en ese mismo período y volvió a fallar en el juego aéreo, algo que le costó un gol en contra; jugó muy mal ante un rival que no brilla por su despliegue.
Sin embargo, el conjunto de Borghi tuvo el empate en la cabeza de Matías Caruzzo en la réplica. Balsas comandó un contraataque que derivó en el 2 a 0, por una perfecta definición de Menseguez.
Sólo quedó tiempo para el descuento de Palermo, tras un error de Damián Albil.




