Emociones por doquier
Emociones por doquier
Asoma el try santafesino. Lo apoyará Fernando Perés, quien porta la pelota apoyado por Luis Mariano Cabal y Francisco De Biaggio. El esfuerzo de Simón Boffelli será infructuoso, completándose la escena con su hermano Máximo y la atenta presencia del referee Mauro Rivera.
Foto: Néstor Eduardo Juncos
santa Fe, enaltecido
Santa Fe Rugby Club recibió un expresivo reconocimiento de la gran cantidad de simpatizantes que estuvo en Rosario. La excelente actuación cumplida ante el mejor equipo de la región y el segundo puesto final, lo justificaron plenamente.
César Miño
Enviado Especial a Rosario
Una imagen imborrable de la soleada tarde rosarina, surge al observar la gran cantidad de simpatizantes de Santa Fe Rugby Club que colmó el sector opuesto al “oficial”, prolongando de manera casi interminable los cánticos y aplausos de agradecimiento hacia los extenuados jugadores santafesinos, que -en su gran mayoría- con lágrimas en los ojos, recibían salutaciones en un costado del campo de juego.
Sin dudas, se trató del merecidísimo reconocimiento a un equipo que consiguió el subcampeonato jugando con una gallardía admirable, el que quizás haya sido su mejor partido en lo que va del año. Algo que seguramente comenzarán a apreciar en su real magnitud con el paso de las horas, ya que en lo inmediato a la definición, emergió el sinsabor de no haber podido conseguir su segundo título regional.
Testimonios elocuentes
En medio de ese microclima tan especial, el primero en dialogar con El Litoral fue el capitán santafesino, Leopoldo Maillot, quien comenzó expresando: “Coincido en que jugamos un gran partido, ante un equipo muy difícil de contener, que nos hizo pagar muy caro cada ocasión propicia que dispuso. De a poco fuimos logrando ejecutar el juego que nos habían planteado los entrenadores: fortalecernos a través del cuidado de la pelota y avanzar de a poco. Esto nos permitió sumar a través de penales, ante un equipo fenomenal como Duendes”.
Después, agregó: “El try que marcamos en el inicio del segundo tiempo nos sirvió de poco, ya que ellos se acomodaron rápidamente y creo que definieron el partido. Después fue un ida y vuelta que nos permitió apoyar dos tries más que hicieron que terminásemos el partido en alza y sentirnos un poco más orgullosos por lo conseguido, que no es para nada poco”.
Finalmente, visiblemente emocionado, señaló: “El plantel está inmensamente agradecido por el apoyo de toda esta gente que nos acompañó hoy y en cada ocasión especial. El abrazo, la palabra de aliento, la felicitación en la derrota, tienen un valor muy difícil de precisar. Hoy, en la casa del campeón, nos sentíamos locales y fue gracias a ellos.”
Otro de los baluartes de Santa Fe Rugby Club, el medio scrum Nicolás De Biaggio, inició la entrevista señalando con la gallardía que lo distingue: “Ante todo, quiero felicitar a Duendes, que hizo méritos más que suficientes para coronarse; no sólo hoy, sino durante todo el torneo, a través de una campaña extraordinaria. Nosotros estamos orgullosos por todo lo que representa haber llegado hasta aquí; es un logro de gran significación; no sólo por nuestra condición de jugadores, sino por todo lo que representa el club para cada uno de nosotros”.
Luego, analizó: “Lo único que pensábamos era jugar este partido de la manera más adecuada para nosotros, respetando lo que nos pedían los entrenadores. Creo que fue un gran desempeño, ya que nos equivocamos muy poco, sobre todo en el primer tiempo. Después, en el complemento, con el pleito literalmente resuelto, se abrió el partido y pudimos cerrarlo con un par de buenas conquistas”.
La última lección
En medio de las congratulaciones recibidas, e inmensamente feliz por haber sumado a su exitosísimo currículum deportivo, el capitán de Duendes Rugby Club, Simón Boffelli, atendió con la deferencia habitual a El Litoral.
“Vos sabés muy bien lo que es nuestro club y por lo tanto te imaginarás lo que significa haber recuperado el cetro de nuestra competición de origen. Detrás de este logro no están solamente los 23 integrantes del equipo principal, sino también el resto del plantel superior integrado por pibes (y algunos no tanto, sonríe) que son unos fenómenos. Pero además, existe una estructura dirigencial de una institución que creo que es modelo en varias cosas, pero en especial, en materia de capacidad de trabajo. Son fanáticos de buscar la manera de mejorar el juego, lo que creo que hoy terminamos de demostrar que se puede”.
Inmediatamente puntualizó las bondades ofensivas del campeón, sin dudas, la virtud distintiva de este gran equipo: “Hasta hace tiempo yo era un convencido de los valores de la defensa. Sin embargo, un grupo de entrenadores fue capaz -cabeza dura como soy- de convencerme que éste era apenas el aspecto inicial del juego, ya que los ataques convenientemente estructurados y realizados, son capaces de prevalecer ante cualquier tipo de sistema defensivo. Priorizamos la necesidad de que haya mucha gente de pie y poca involucrada en las formaciones espontáneas; esto no sólo nos permite ocupar muchísimos espacios, sino que también se erige en una plataforma de lanzamiento ideal para aprovechar a los backs con tanto talento y velocidad que felizmente poseemos”.
Por último, precisó con enorme satisfacción: “La manera en que hoy le disputamos el scrum a Santa Fe RC es otro parámetro que, con convencimiento se puede alcanzar cualquier objetivo. Tratándose de un equipo que domina a la perfección esa formación, logramos robarles tres o cuatro pelotas y además, le planteamos una parte de juego con sus armas predilectas”.
En la despedida, insistió en que “realmente es muy difícil calificar adecuadamente este formidable grupo de amigos que conformamos el plantel superior y del que tengo el honor de ser capitán. Decirles que estoy orgulloso de todos y cada uno de ellos, es lo menos que se merecen...”