Para preservar los frescos

Proponer crear una Capilla Sixtina “virtual”

Un organismo del gobierno italiano sugirió repetir con la capilla que conserva la monumental obra de Miguel Ángel la experiencia realizada en el Museo Cívico de Padua, que reproduce en 3D los frescos de Giotto. El propósito es evitar el daño que produce la afluencia de público.

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No sólo Miguel Ángel: también Perugino y Botticelli están presentes con sus obras en la Sixtina. Los millones de visitantes por año que recibe el templo afectan los frescos y su conservación se hace cada vez más difícil y costosa.

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El Consejo Nacional de Investigación (CNR) de Italia ha propuesto construir una copia virtual de la Capilla Sixtina como medida para reducir la alta afluencia de visitas que, según el director de los Museos Vaticanos, Antonio Paolucci, amenaza la conservación de sus frescos.

“La idea es lanzar un proyecto de museo virtual que permita al público profundizar en su visita y en los contenidos de la obra, con un instrumento más para acceder a este importante patrimonio”, explicó hoy a EFE Eva Pietroni, coordinadora del CNR para el Instituto de Tecnologías Aplicadas a los Bienes Culturales.

El proyecto se sustenta en el éxito de la sala multimedia que en 2003 se instaló a las puertas del Museo Cívico de Padua, con una reproducción en 3D de los frescos que Giotto realizó para la Capilla de los Scrovegni que alberga esta ciudad italiana.

“El objetivo es regular el flujo de visitas, no cerrar la Capilla Sixtina al público; simplemente, ofrecer al visitante una herramienta para que se oriente mejor y entre a ver la obra familiarizado con su contenido”, apunta Pietroni.

De este modo, según la experta -coordinadora del grupo de trabajo que construyó la sala virtual de Padua-, “el visitante puede completar la información, acercarse con otra perspectiva a la obra, pasear por el espacio y captar elementos que de otro modo no percibiría”.

El pasado viernes, el director de los Museos Vaticanos, Antonio Paolucci, lanzó la alarma al mostrar su preocupación por la conservación de los frescos de la capilla, gran parte de ellos obra de Miguel Ángel, debido al excesivo número de visitantes y a la falta de instalaciones adecuadas para eliminar la contaminación ambiental.

Paolucci comentó los resultados del trabajo de limpieza que un grupo de treinta especialistas ha llevado a cabo durante el verano para limpiar el polvo que habían acumulado durante los últimos cuatro años los frescos de Miguel Ángel, Botticelli y Perugino que adornan la capilla.

“El problema de este lugar, visitado cada día por miles de personas -dijo-, es la presión antrópica excesiva, que necesitaría algunos cambios y compensaciones ambientales de proporcionada eficacia”.

A la espera de la concreción del proyecto, los visitantes pueden acceder a la página web de los Museos Vaticanos, que ya ofrece un recorrido virtual por las salas del museo, incluidas la Capilla Sixtina, las estancias de Rafael y la pinacoteca, con el que es posible consultar la lista completa de las obras expuestas.


La más famosa

La Capilla Sixtina es la más famosa del Palacio Apostólico de la Ciudad del Vaticano. Se encuentra a la derecha de la Basílica de San Pedro y originalmente servía como capilla de la fortaleza vaticana. Por orden del Papa Julio II, Miguel Ángel decoró la bóveda (1.100 m2) entre 1508 y 1512.

Fue construida entre 1477 y 1480, por orden del papa Sixto IV, de quien toma su nombre, para restaurar la antigua Capilla Magna. Desde entonces, la capilla ha servido como lugar de diversas actividades papales. Hoy es la sede del cónclave, la reunión en la que los cardenales eligen a un nuevo Papa.