Lengua viva
Lengua viva
Importancia de la “Interdisciplinariedad”
Evangelina Simón de Poggia
Hace años que se está hablando, con verdadero interés, de la importancia de la “interdisciplinariedad”, en la que participan dos ciencias que aportan visiones sobre el mismo objeto de estudio, desde la especificidad de cada una de ellas. Sin duda, el objeto se enriquece desde las diferentes miradas, surgiendo un nuevo objeto que conserva los rasgos pertinentes del primero, pero con un plus de significaciones que resulta del aporte de cada área del saber participante. En realidad, si vamos a ser trascendentes, tendríamos que decir que todas las ciencias son interdisciplinarias desde el atravesamiento lingüístico que sostiene cada una e, incluso, en la propia Lingüística podríamos hacer un planteo semejante, si nos detuviéramos a reflexionar sobre el concepto de metalenguaje de Jakobson.
En verdad, si nos remitimos a siglos pasados y volvemos nuestra mirada a Occidente, vamos a observar, una vez más, la incidencia que tuvo el lenguaje en todas las áreas de conocimiento: la filosofía, las religiones, las ciencias naturales, la política, los avances socioculturales, la literatura... Nada más tenemos que recordar a los griegos, los romanos, al Medioevo, Renacimiento, la evolución de los siglos XVIII y XIX, etc., sistematización de perspectivas que prepararon el terreno evolutivo para la llegada del siglo XX, en el que se produjo, por fin, la aparición de la ciencia Lingüística, que, obedeciendo a los postulados positivistas, encontró su “objeto y método”. La nueva ciencia dejará de ser trascendente para lograr su inmanencia.
Tenemos interdisciplinas que han dado lugar a nuevas ciencias como la: Sociolingüística, Neurolingüística, Etnolingüística, Psicolingüística, etc., las cuales se basan en aspectos importantes como que la lengua formaliza el pensamiento de manera lineal a través de la combinatoria de elementos y aparece estructurado sintácticamente recorriendo el trayecto desde la estructura profunda, donde encontramos los significados, la coherencia, el pensamiento e intencionalidad del emisor hasta que aparece en la estructura superficial, lugar donde se enfrenta al receptor en un desafío interpretativo. Ninguna ciencia escapa a este proceso mental y cognitivo, aún aquellas que gozan de su propio lenguaje, teniendo que recurrir al lenguaje general para explicarlo. Grandes han sido los aportes de la interacción entre sociedad-lengua, al explicar la incidencia de las representaciones de las realidades sociales en el lenguaje y a la inversa; de la etnolingüística al observar las convergencias entre cultura y lengua, como el caso de las lenguas indígena y su contacto con el español; o la psicolingüística que se interesa por las conductas lingüísticas a través del uso de la lengua, internándose en el desarrollo lingüístico del individuo desde la adquisición de su lengua, su desarrollo y posibles pérdidas a partir de las patologías o anomalías del lenguaje, ni hablar de los grandes aportes de la neurolingüística a esta problemática y otras que perturban el desarrollo normal del individuo.
La evolución obligada por ese personaje invisible que es el tiempo no deja de sorprendernos en todo lo referido al milagro del conocimiento, al avance de las ciencias y, por ende, a las grandes posibilidades de crecimiento intelectual y sociocultural que tiene el hombre.