Por la festividad de San Jerónimo
El comercio abrió, pero las ventas fueron bajas
En peatonal San Martín había mucha gente recorriendo pero fue “muy fin de mes” para hacer compras.
Foto: Mauricio Garín
Los santafesinos lentamente salieron a caminar y a recorrer negocios alrededor del mediodía; abrir era optativo.
De la Redacción de El Litoral
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Cerca del mediodía parecía que los santafesinos se habían desperezado y resuelto salir al sol a pasear por la ciudad en el feriado, aunque que sea fin de mes no ayudó a que las ventas en los núcleos comerciales mejoren. La mayoría de los negocios en la peatonal San Martín y en la avenida Aristóbulo del Valle abrieron durante la mañana y se vio gran cantidad de público circulando en el microcentro.
El gerente del Centro Comercial, Fabián Zanuting, señaló que los propietarios tenían libertad para resolver si atender o no y, al ser optativo, no estaban obligados a pagar horas extra a los empleados.
A su vez, afirmó que era una buena oportunidad para abrir ya que al no trabajar el personal del sector administrativo podrían volcarse a hacer compras.
En la peatonal San Martín, mientras el sol quería salir, un quiosquero atendía un cliente. “Viene muy tranquila la mañana, no hay plata, la gente pasea pero no compra”, explicó a El Litoral a la vez que afirmó que a la tarde no abriría las puertas del local porque “no conviene”.
Sobre el paseo comercial de la avenida Aristóbulo del Valle, el paisaje era similar: mucha caminata con mate y las mascotas bajo el sol.
“Recién se está empezando a mover un poco más de gente y esperemos que mejore en lo que queda de la mañana”, mencionó Mariana, una vendedora de zapatos.
El patrono
Investigaciones históricas revelan que no existen documentos que precisen la oportunidad y la fecha en que San Jerónimo fuera señalado santo patrono de Santa Fe; se presume que las actas perdidas del Cabildo contenían tales datos. La primera noticia que se posee sobre la celebración, la registra el acta capitular del 16 de septiembre de 1590. El suceso era presidido por el alférez real (representante del rey), entre una muchedumbre convocada oportunamente por el Cabildo, a través de pregoneros que invitaban desde días antes. Se realizaban corridas de toros, misa, el paseo solemne del estandarte real y la salida procesional del santo. La Santa Sede reconoció este patronazgo sobre la provincia y la ciudad el 8 de julio de 1949.
San Jerónimo nació en Dalmacia (Yugoslavia) en el año 342. Recibió instrucción de Donato, hombre no creyente.
En una carta, San Jerónimo cuenta que tuvo un sueño en el que se presentaba ante el trono de Jesucristo para ser juzgado, y Él le preguntaba: “¿A qué religión perteneces?”. Jerónimo le respondió: “Soy cristiano católico”, y Jesús le dijo: “No es verdad. Que borren su nombre de la lista de los cristianos católicos. No es cristiano sino pagano”. Despertó llorando, y en adelante su tiempo fue siempre para leer libros sagrados. Se recluyó en el desierto para hacer penitencia, y al volver a Roma el Papa San Dámaso le encomendó un oficio importantísimo: hacer la traducción de la Santa Biblia.
Jerónimo, que escribía con gran elegancia el latín, tradujo a este idioma toda la Sagrada Biblia, y esa traducción llamada “Vulgata” fue la Biblia oficial para la Iglesia Católica durante 15 siglos.
Falleció el 30 de septiembre del año 420.