Edición del Lunes 04 de octubre de 2010

Edición completa del día

El turismo y las ruinas de Machu Picchu - Edición Impresa - Opinión Opinión

El turismo y las ruinas de Machu Picchu

1.jpg

Nuevas zonas, en las inmediaciones de la ciudadela de Machu Picchu son objeto de una recuperación que llevará unos cuatro años de trabajo.

Foto: Archivo El Litoral

(EFE)

Arqueólogos peruanos trabajan en el acondicionamiento de una nueva zona de restos incas en las inmediaciones de la ciudadela de Machu Picchu, con el objetivo de que los turistas accedan a ella, informó el diario local El Comercio.

Bautizado como Inkaraqay y situado en la ladera opuesta del Huayna Picchu, la montaña que se eleva sobre Machu Picchu, el sitio arqueológico es una fortaleza colgante de 4.500 metros cuadrados que servía, según los estudios, como despensa de la ciudadela inca.

Compuesto por cinco niveles de terrazas agrícolas, una plataforma para rituales, un observatorio y un gran muro inca, Inkaraqay vive actualmente un proceso de limpieza de maleza, restauración que aún tardará unos cuatro años para ponerse al servicio del turismo.

“Éste era uno de los sectores de donde se proveían alimentos que se consumían en Machu Picchu. Está conectado con ese centro a través de escalinatas que van al Templo de la Luna y, luego,por Huayna Picchu”, explicó la arqueóloga residente Piedad Champi.

Champi agregó que “la arquitectura de andenes es superior aquí que en el mismo Machu Picchu”, con referencia a la gran red de canales de agua que aparecen y desaparecen entre las terrazas que se levantan en la ladera.

En la actualidad, para llegar hasta la nueva zona arqueológica es necesario tomar el tren que parte de Aguas Calientes, el pueblo desde donde se accede en autobús a Machu Picchu, hacia la central hidroeléctrica cercana.

Luego de 20 minutos de viaje en dicho tren, es necesario descender del mismo y cruzar el río Vilcanota a través de un puente de madera, tras lo que sólo resta una caminata de 20 minutos por una complicada senda en la que, según aseguran los lugareños, abunda fauna como los osos de anteojos y 16 tipos de culebras.

“A mi abuelo le ha picado la (culebra) jergona varias veces. A mí no me pican; ya me conocen”, dijo a El Comercio Herbert Echegaray, uno de los colaboradores en el proceso de limpieza del sitio arqueológico.

Según contó Echegaray, su abuelo ya trató hace 40 años de limpiar la misma zona, aunque su objetivo era aprovechar los andenes para sus cultivos.

Según el Ministerio de Cultura de Perú, Inkaraqay será integrado junto a la también cercana zona conocida como Andenes Orientales al circuito turístico del Parque Arqueológico de Machu Picchu.

“Andenes será parte del circuito el próximo año. En el caso de Inkaraqay, tomará más tiempo”, señaló el director del parque, Fernando Astete.



Compartir:
Imprimir Compartir por e-mail
  
Lunes 04 de octubre de 2010
tapa
Necrológicas Anteriores

Descargá gratis la aplicación de EL LITORAL, ¿Desea Instalarla?