Y VOS... ¿EN QUÉ ANDAS?
Lionel Víctor Cavallero
Presidente de la Liga de Tenis del Litoral Argentino

EN UN VW GOL TREND 2009
—¿Te lo compraste porque te gustó o fue un negocio?
—Siempre compro esta marca desde hace 15 años, simplemente porque cuando quiero cambiar, la propuesta es mejor de Volkswagen. Otras marcas quieren captarte, pero no defender el vehículo, por eso caigo siempre en la misma marca y el mismo concesionario.
—¿Qué fue lo mejor que te pasó con este vehículo?
—Lo que más me gusta es lo tradicional de la marca, que es la confiabilidad que tiene luego de hacerle un gran kilometraje. Yo le hago 100.000 kilómetros anuales, y sin embargo, los arreglos que le tengo que hacer son bastante económicos. Además, tiene las prestaciones que yo necesito para mi trabajo, que es viajar mucho y andar por rutas y caminos de tierra. Tiene bajo costo de mantenimiento de la unidad.
—¿Tuviste alguna anécdota curiosa alguna vez?
—Con este tipo de autos, no, porque me cuido mucho. Sé que si llego a sacar la llave del contacto y la dejo en el asiento, las puertas se traban automáticamente. Pero sí me pasó una vez, hace mucho, que estaba comiendo en un comedor y el cuidador venía a cada rato a decirme que se prendía la alarma y yo tenía que ir a apagarla. Así como cinco veces hasta que me di cuenta de que adentro había un mosquito que me la activaba por el sensor del movimiento. Estuve como cuarenta minutos yendo y viniendo, y al final no comí muy bien.
—¿Cuál fue tu primer auto?
—Por supuesto que fue un Fiat 600 usado, modelo “73. El que no arrancaba con ese coche, era raro. Me mantuve por unos años en la marca hasta que me cambié a Volkswagen.
—¿Tuviste algún desperfecto que te diera ganas de quemarlo?
—No, he tenido suerte con ese vehículo. No tuve problemas nunca ni de temperatura ni nada de eso. Lo usaba para estudiar en la ciudad, no le daba tanto uso tampoco.
—¿Le sos fiel al Volkswagen?
—Sí, le soy muy fiel.
—¿Lo maltratás?
—Sí, soy un conductor de “pata pesada”. No soy de hacer los cambios cortos, sino que los estiro, y cuando las rutas dan, viajo rápido, porque hoy por hoy las vías de la zona no te permiten ir más veloz que los 100 kilómetros por hora. Pero después le hago el mantenimiento que se merece. Yo soy técnico mecánico y fana de los “fierros”, así que lo cuido y hasta hay veces que yo le reparo algunas cosas.
—¿Cuál es el auto de tus sueños?
—Los autos de altísima gama son para millonarios. Me gusta observarlos, pero no pienso en ellos. Sí me gustaría tener un Audi A4, por ejemplo, que es un coche de mediana-alta gama pero no es muy grande.
—¿Qué consejo le darías al automovilista de calle?
—Hay que conocer mucho el auto, porque en la actualidad, cualquier coche viaja rápido. El hecho de que te aprueben un examen de manejo, no quiere decir que conozcas tu auto en situaciones límite. Hay que manejar de manera muy prudente, imponerse límites y ser muy observador del otro, para evitar accidentes. Creo que se debe manejar siempre a la defensiva; eso es muy importante por cualquier cosa.




