¿Para qué están los políticos?

Institucionalidad en tiempos de campaña

“En la medida que haya más institucionalidad va a haber mejor respuesta a los temas de pobreza. El fortalecimiento y autonomía de los poderes implica mejores leyes y mejor aplicación de las leyes. Me parece importante que, camino a las elecciones, quienes son los candidatos hablen de cómo van a hacer para fortalecer las instituciones democráticas en la Argentina”.

Monseñor Casaretto rescató la evolución del compromiso cívico desde la crisis de 2001, pero la evaluación tuvo otro tono -aunque siempre cuidado y diplomático- a la hora de reflexionar sobre el rol de los políticos.

“Gran parte de la crisis de 2001 se debió a que el orden político se constituyó en un poder más y no en el regulador de todos los poderes. ¿Para qué están los políticos? Para tratar de que los intereses sectoriales concurran al bien común. Cuando algún interés sectorial se convierte en una especie de paralelo del bien común y se quiere imponer ese bien sobre todos los otros, la política es la que tiene que desregular.

“La misión de la política -subrayó- es evitar el crecimiento desmedido de algunos sectores, para evitar que impongan su propio bien por sobre el resto de la sociedad”.

El prelado no hizo menciones específicos y prefirió poner las cosas en el terreno del futuro, más que en el presente. “Por eso nos parece importante el fortalecimiento partidos políticos, la aparición de nuevos liderazgos que realmente estén preocupados por el bien común. En ese sentido me parece que hay una revalorización de la política”, concluyó.