Faltan animales
La carne vacuna aumentó 130 % en las ferias y al consumo en un año
Los precios “pisados” por la secretaría de Comercio desalentaron la producción. El país perdió 10 millones de cabezas y la ternera de invernada está más cara que nunca, en términos históricos.
Colgaron el delantal no pocos carniceros pequeños. Con mayores precios perdieron clientes y debieron buscar otro trabajo. Foto: Archivo El Litoral
De la redacción de El Litoral
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Los vacunos en pie en nuestra región aumentaron 130 %, y los precios al consumo evolucionaron en proporción similar en los últimos 12 meses. La pérdida de 10 millones de cabezas de ganado bovino a nivel nacional es la causa de un fenómeno que encarece la mesa, afecta el trabajo e impacta en la industria, en particular en Santa Fe.
Sólo en el centro norte de Santa Fe hay más de 1.000 trabajadores de frigoríficos que, a falta de trabajo suficiente, están cobrando garantías horarias. Entre ellos hay trabajadores de los frigoríficos Tacural, Helvecia y Recreo.
La faena cayó 25 % a nivel nacional por falta de animales. Con menos cueros para elaborar, la planta de Meiners en Esperanza cerró su producción de curtidos para alta gama y la productora de gelatina de Leiners -en Sauce Viejo- está derivando parte de su producción a Brasil.
La falta de una política ganadera sustentable es la acusación concurrente cuando se buscan las causas del fenómeno. El gobierno nacional ha replegado su estrategia de favorecer con subsidios a los feed-lots (corrales de engorde) y no logra recuperar el ritmo exportador que generaba divisas al país.
Pero además el propio viceministro de Agricultura de la Nación, Lorenzo Basso, reconoció hoy que “el incremento del precio de la carne tiene un montón de razones, pero la principal es la falta de oferta”. El funcionario no habló de las razones que llevaron a la baja de esa oferta, algo que los productores encuentran en la falta de políticas sustentables de la Nación para el sector.
Por las nubes
Según Rogelio König, gerente general de la cooperativa Lehmann, los aumentos interanuales de invernada -para octubre- marcaron 145 % para novillo mestizo y cruza; 232 % los terneros holando; 121% novillos de exportación; 155 % vaquillonas holando adelantadas y 130 % consumo.
En el caso de los terneros holando, el incremento fue superior porque los precios estaban deprimidos al punto de que muchos tambos llegaron a regalarlos porque su crianza no era sustentable.
“El stock cayó 10 millones de cabezas en dos años y va a seguir cayendo en 2011. En 2012 va a haber una meseta y recién en 20’13 y 20’14 podemos empezar a recuperar los rodeos”, especuló el especialista en base a los tiempos que demanda el ciclo bovino.
“Son 10 años para volver a 55 millones de cabezas. Para tener una idea de lo que pasó: los uruguayos son los principales consumidores de carne vacuna del mundo con un stock de 10 millones de cabezas; eso es lo que nosotros perdimos en los últimos años”.
Basso apuntó que “la retención de hembras para hacer futuros vientres también ha restringido la oferta de carne” y que “este ciclo demorará entre 3 y 5 años, tener una mejor oferta de carne”.
La distorsión del mercado es hoy tan grande que un novillo en exportación cotiza a $15 el kilo en pie y lo mismo vale el ternero de invernada. Con mercados externos cerrados y falta de animales, las pizarras reflejan lo que sucede.
En Rosario, ni siquiera las 26 mil cabezas que el Rosgan reunió para los tres días de su última gran subasta, lograron aplacar la demanda. Los precios en dólares que se pagan hoy en la Argentina para el ganado en pie con destino al mercado interno, son superiores a los de plazas como la uruguaya, que sigue exportando más que nuestro país.