Lanzan un ajuste inédito

“Gran Bretaña se ha quedado sin dinero”

Eliminará 500 mil empleos públicos en los próximos cuatro años. Es el mayor recorte presupuestario desde la Segunda Guerra Mundial.

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El ministro de Economía, George Osborne, informó que el país paga 136 millones de euros diarios de interés de deuda. Foto: EFE

De la Redacción de El Litoral

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EFE/ DPA

El ministro británico de Economía, George Osborne, presentó hoy el mayor programa de recortes presupuestarios del Reino Unido en décadas, destinado a reducir el mayor déficit estructural de Europa, proteger a los más vulnerables y colocar la economía en el camino de la recuperación y la estabilidad.

En una muy esperada declaración en la Cámara de los Comunes, Osborne dijo que confía en reducir la deuda del país hacia el año 2015, con el fin de atajar el interés que se paga por ella, que estimó en 136 millones de euros diarios y 49.000 millones al año.

En cuanto a los empleos, Osborne confirmó que la llamada Oficina de Responsabilidad Presupuestaria ha estimado en 490.000 los puestos que pueden eliminarse en los próximos cuatro años.

“Parte de esto -dijo- se alcanzará por cambios naturales, ya que habrá puestos que no serán sustituidos cuando quede una vacante”.

“Pero sí habrá algunos despidos, eso es inevitable cuando el país se ha quedado sin dinero. Nos sentimos responsables de cada individuo que trabaja para el gobierno, y siempre haremos todo lo que podamos para ayudarles a encontrar un trabajo alternativo”, agregó.

El ministro aseguró que el Gobierno de coalición entre conservadores y liberaldemócratas ha conseguido desde mayo -cuando se celebraron las elecciones generales- sacar al país de la “zona de peligro” para situarlo en el camino de la “responsabilidad”.

“Hoy es el día en que el Reino Unido sale del abismo, cuando enfrentamos las cuentas de una década de deuda”, dijo.

Revisión

Al dar a conocer la Revisión Completa de los Gastos, como se le denomina al programa, el ministro dijo que éste está basado en tres principios: la reforma, la equidad y el crecimiento económico.

Así, explicó que serán necesarias reformas en el sector público, mientras que la población con los mayores recursos tendrá que hacer frente a la mayor parte de la carga que supondrá la puesta en marcha de este programa de recortes y, tercero, se dará prioridad a la inversión a fin de asegurar el crecimiento económico.

Osborne dijo que habrá un control del gasto público de manera que su ascenso será moderado, por lo que prevé que en 2011 el gasto alcanzará a unos 742.000 millones de euros, 758.000 millones en 2012, 774 mil millones en 2013, antes de alcanzar los 790.000 millones de euros en el periodo 2014-15.

“Afrontar este déficit presupuestario es inevitable”, puntualizó el titular de Economía.

“Echarse atrás ahora y abandonar nuestros planes sería el camino hacia la ruina económica. Nos aferraremos al objetivo. Vamos a asegurar la estabilidad de nuestro país. No vamos a llevar al Reino Unido al borde de la bancarrota”, insistió.

Osborne ya había anticipado que el gobierno dejará de pagar el subsidio infantil para los hogares con los mayores salarios, una medida que ha causado una gran controversia, porque era un aporte universal que no distinguía el nivel de recursos de las familias.

El gobierno hace hincapié en que estas medidas de austeridad son “justas” y “progresivas”, destinadas a proteger a los sectores con los menores recursos del país.

El programa, anticipado por el gobierno británico nada más ganar las elecciones generales del pasado mayo, quedó finalizado el pasado fin de semana en una reunión que celebró el primer ministro británico, David Cameron, con Osborne; el viceprimer ministro, Nick Clegg, y el responsable del Tesoro, Danny Alexander.

 

Buscan evitar una guerra de divisas

Los jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea (UE) pedirán los próximos 28 y 29 en la cumbre de Bruselas que el mundo no entre en una “guerra de divisas” desatada entre otros por la negativa de China a revaluar su moneda, según un documento preparatorio.

En el borrador del documento que analizarán los líderes de los 27 socios comunitarios se menciona la necesidad de evitar que se produzcan movimientos de tipos de cambio, cuyo objetivo sea “la búsqueda de ventajas competitivas a corto plazo”.

En definitiva, los máximos responsables políticos del bloque comunitario dejarán, claramente en el texto de la declaración final del próximo Consejo Europeo de Bruselas, que el “neoproteccionismo” económico no debe tener cabida.

La cumbre de la semana que viene en Bruselas servirá para que la UE perfile su estrategia de cara a la cumbre del G20 de Seúl, a mediados de noviembre.

En los últimos días, el ministro brasileño de Finanzas, Guido Mantega, ha advertido de una posible “guerra de divisas soterrada”.

La UE, el Banco Central Europeo y el Eurogrupo fracasaron la semana pasada en sus nuevos esfuerzos por convencer a China de que revalúe su moneda. Washington y Bruselas se lamentan por el hecho de que el yuan, que consideran artificialmente bajo, está perjudicando sus exportaciones.

A su vez, también la FED estadounidense lleva a cabo una política de flexibilidad monetaria que abarata el dólar, y Japón ha intervenido en el mercado varias veces para frenar la subida del yen, al igual que Brasil con el real.