Anoche fue aprobada la norma definitivamente en el Parlamento
Comenzó otra jornada de protesta en Francia contra la ley jubilatoria
Trabajadores públicos y privados participan en una manifestación en Marsella (Francia) hoy. Los sindicatos franceses convocaron otra jornada de huelga y protestas contra la ley que retrasa dos años la edad de jubilación y la fija a 62 años como mínimo.
Foto: AGENCIA EFE
El presidente Nicolas Sarkozy quiere que entre ya en vigor a mediados de noviembre la nueva ley.
[email protected]
Télam-EFE
En Francia comenzó hoy una nueva jornada de huelgas y protestas contra la reforma de las jubilaciones que anoche quedó definitivamente aprobada en el Parlamento galo. Se esperan considerables dificultades en los aeropuertos parisienses Charles de Gaulle y Orly.
La autoridad de transporte aéreo DGAC recomendó a las compañías recortar entre 30 y 50 por ciento de las comunicaciones. También los viajeros en tren tendrán que adaptarse a las cancelaciones, según despacho de la agencia alemana DPA.
Los sindicatos franceses prosiguen así su lucha contra la reforma impulsada por el gobierno conservador. La jornada de hoy es además importante para calibrar el futuro apoyo de la ciudadanía. La concentración más importante está programada para el mediodía de hoy en la parisiense Place de la République.
Anoche, en la Asamblea Nacional un total de 336 diputados votaron a favor de la reforma mientras que 233 se opusieron. El presidente Sarkozy quiere que entre en vigor a mediados de noviembre la nueva ley, que contempla una subida de la edad mínima de jubilación de 60 a 62 años.
Toda persona que haya estado cotizando a la seguridad social al menos 40,5 años puede en la actualidad jubilarse con 60 años, pero en 2018 será a partir de los 62 años. La persona que no haya realizado las suficientes aportaciones a la caja de pensiones tan sólo se podrá jubilar con 67 años para percibir la renta completa. Hasta ahora el límite era de 65 años.
Recurso
De todas maneras, ahora el texto deberá superar los dos últimos trámites: el anunciado recurso presentado por los socialistas ante el Consejo Constitucional, que podría retrasar la implementación de la ley, y la firma definitiva de Sarkozy, que podría tener lugar en noviembre.
En tanto, los sindicatos, que califican la reforma de “inaceptable”, se niegan a dar el brazo a torcer y convocaron a nuevas movilizaciones.
Sin dejar traslucir un cerrado optimismo, el gobierno -a días de dar a conocer una renovación ministerial que según analistas se prevé numerosa- afirma que el movimiento de protesta se está “desinflando”.
Según estimaciones del gobierno, los sindicatos lograron movilizar hasta el mediodía a 200.000 opositores a la reforma, frente a las 480.000 que habían participado en las concentraciones a la misma hora de la anterior jornada de protesta.
“Aumenta el apoyo de los franceses” a la reforma, analizó un experto del diario Le Parisien.
Según las encuestas más recientes, un 65 por ciento de los franceses simpatiza con el movimiento de protesta, frente al 71 por ciento de hace una semana.
Tras siete días de huelgas, el regreso al trabajo en las refinerías de combustible de esta semana ahuyenta el temor a la profundización del desabastecimiento, del mismo modo que la recolección de basura en las ciudades afectadas hizo que Francia comience a recuperar su ritmo habitual.
La intersindical, que comienza a mostrar fisuras, volverá a reunirse el 4 de noviembre para organizar la jornada de movilización prevista para dos días después y coordinar las “nuevas formas de protesta”.
Mensaje de Ben Laden, auténtico
El gobierno francés considera que el mensaje del líder de Al Qaeda, Osama Ben Laden, que la víspera lanzó amenazas contra Francia, es auténtico y que confirma la amenaza terrorista sobre el país.
El Ministerio de Asuntos Exteriores declaró sobre el mensaje que su autenticidad “puede considerarse como confirmada a vista de las primeras verificaciones”, dijo uno de sus portavoces, Bernard Valéro.
En ese mensaje que ayer difundió la cadena de televisión Al Jazira Ben Laden aseguró que el secuestro de los franceses trabajadores del grupo nuclear Areva en el norte de Níger, es la respuesta a los ataques de Francia a la “nación musulmana”.
En su declaración, el portavoz de Exteriores agregó que el mensaje “no hace más que confirmar la realidad de la amenaza terrorista contra la cual las autoridades francesas han tomado y continúan tomando las medidas apropiadas para garantizar la seguridad del territorio y de los franceses”.
“Las autoridades francesas están totalmente movilizadas para obtener la libertad de los siete rehenes secuestrados el 16 de septiembre en Níger”, agregó la fuente.
“Estas declaraciones de Ben Laden no cambian en nada nuestra apreciación de la situación de los secuestrados y no influirán evidentemente en nada nuestros esfuerzos para obtener su puesta en libertad”, agregó el portavoz.
Anteriormente, el ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, había considerado “inaceptables” las amenazas lanzadas contra Francia por el líder de Al Qaeda.
Kouchner recordó que el nivel de vigilancia antiterrorista en el país es “extremadamente elevado”.
El ministro aseguró que el líder de Al Qaeda muestra “oportunismo” al aprovechar el secuestro de ciudadanos franceses en Níger por su rama en el Magreb para amenazar a Francia.