Brillante recuerdo artístico

Fluvio Subtunal, una instalación del Di Tella para Santa Fe

Fluvio Subtunal, una instalación del Di Tella para Santa Fe

Luz negra iluminaba la instalación. Esa iluminación es hoy común en las discotecas, pero en aquel entonces era novedad. Quien posa para la posteridad es Carlos Cherry, quien cuenta que por entonces “explotaba el efecto de sus “vaqueros’ blancos y los botones blancos de la camisa”.

 

Foto: Gentileza desde Italia de Carlos Cherry

Durante la primavera de 1969, en oportunidad de la inauguración del túnel que uniría las provincias de Santa Fe y Entre Ríos, la artista Lea Lublin, convocada por el Instituto Di Tella, presenta en nuestra ciudad una experiencia comunicacional.

 

Lic. Lucila Fosco

En octubre de 1969 se organizaba la inauguración del túnel subfluvial Hernandarias, ambicioso proyecto que había sido iniciado en la gestión de gobierno de Carlos Sylvestre Begnis y que solucionaría múltiples necesidades de intercambio entre las provincias de Santa Fe y Entre Ríos. Con el propósito de organizar los festejos, el gobierno provincial convocó a todas las instituciones que quisieran incorporarse a lo que se llamó la Semana del Túnel.

La fuerte llegada de turistas que se esperaba para tal acontecimiento y, en consecuencia, la afluencia de dinero, generó un fuerte atractivo. La comisión directiva de la Asociación de Lucha contra la Poliomielitis Infantil (Alpi) decide sumarse trayendo algún evento de cierta singularidad desde la Capital Federal. Tal posibilidad la ofrecía una de las integrantes del consejo directivo, la Sra. Carmen de Caputto, quien conocía a José María “Cocho” Paolantonio, oriundo de nuestra ciudad y en aquel momento secretario de Extensión Cultural del Instituto Di Tella. Venido del teatro, “Cocho” es recordado en nuestro medio como un activo miembro del movimiento cultural santafesino de los sesenta quien, desde el gobierno municipal, organizaba conciertos y muestras y, al parecer, también los festejos de primavera en la isla Verdú, en la que se convocaba la juventud santafesina.

“Cocho” Paolantonio recuerda el contacto de la comisión de Alpi sección Santa Fe y las circunstancias en las que decide incorporar al proyecto a la artista argentina Lea Lublin, residente por esos años en Francia: “...Dado que, casualmente, Lea había llegado de París, donde acababa de presentar dos instalaciones artísticas con mucho suceso... me pareció la persona más adecuada en esos momentos para encarar una obra de estas dimensiones y requerimientos tan singulares y la convoqué enseguida. Quedé con la gente de Alpi que les contestaría apenas consideráramos las posibilidades del tema con Lea. Participé al directorio del Instituto de la novedad y todos estuvieron de acuerdo en que era una inauguración excepcional, trascendente y muy apropiada para participar de la celebración. Recuerdo que su director general, el Ing. Enrique Oteiza, dio un aval entusiasta y sostenido...”.

El Di Tella

En 1958 los hermanos Di Tella habían organizado la Fundación Torcuato Di Tella y, a través de ella, el Instituto homónimo cuyo objetivo era promover el estudio y la investigación en el campo cultural y artístico del país. En 1963, durante la presidencia de Arturo Illia, el Centro de Artes Visuales del popularmente llamado Di Tella se instala en un local independiente en donde se nuclearían artistas como Antonio Berni, Jorge de la Vega, León Ferrari, Gyula Kosice y Marta Minujin, entre otros. La intensa vida intelectual que generó, lo convirtió en referente de todas las manifestaciones estéticas de vanguardia posteriores, no sólo en la capital sino en todo el país. Ser el eje de la actividad cultural en aquellos años no libró de censura y persecuciones a sus integrantes por su modo de vestir y actuar cuando, en 1966, el poder presidencial fue tomado por el general Juan Carlos Onganía.

Lea Lublin aceptó la propuesta ya que la misma se acercaba a su idea estética de generar arte interactivo que permitiera la participación de la gente vinculando el acontecimiento con la sociedad. Paolantonio cuenta “...para acentuar más esta decisión convinimos en que el título de la obra estuviera directamente vinculado con ella. De una reunión entre todo el equipo de la Secretaría nació lo del Fluvio Subtunal que significaba la respuesta artística a la construcción física. El nombre se le ocurrió a Luis Verdi a quien en esa época lo llamábamos “Tachuela’ ...”.

Lea Lublin en Santa Fe

La década del ‘60, en el campo del arte, se destaca por la acentuación y afirmación del aspecto comunicativo de las obras y propuestas, así como también por el carácter enfático de las mismas. Técnica y tecnología se ponían claramente de manifiesto en casi todas las tentativas, desde una perspectiva en la que se fundían las relaciones témporo-espaciales tal vez como producto de la generalización de los mass-media. A mediados de junio de 1965 Marta Minujin y Rubén Santantonín con la colaboración de Pablo Suárez, habían hecho visible una nueva actitud creadora con la obra “La Menesunda” en la que, alejándose de toda forma que alienara a las múltiples posibilidades de expresión, provocaban al espectador con situaciones inesperadas siendo el propósito intensificar sentimientos, mandatos y deseos.

Fluvio Subtunal se proyecta con las mismas intenciones por la artista Lea Lublin quien, nacida en Polonia, llega a Buenos Aires siendo niña y en 1941 ingresa a la Academia Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón. A partir de 1950, París y Buenos Aires serán las ciudades elegidas para continuar su formación plástica. De sus trabajos en el Instituto Di Tella es importante recordar las obras “San Martín” y “La Gioconda” de la muestra que tituló “Ver claro” y en la que los íconos se mostraban tras vidrios regados por agua sobre los que accionaba un limpiaparabrisas.

Al momento de ser convocada para la realización de la obra en Santa Fe la artista venía de presentar, en el Salón de Mayo de 1968 en París, “Pequeño Nicolás recién nacido” en donde, sobre una cuna rodeada de paneles pintados y pañales con la leyenda “Mi hijo”, Lublin instalaba a su pequeño de siete meses mientras jugaba con él.

La obra

Así describiría Lea Lublin, en ocasión de la inauguración, su obra Fluvio Subtunal:

... Consistirá de varias etapas: a) Una piscina iluminada, con fondo de aluminio que reflejará los colores, la cual deberá ser pisada por la gente para entrar. Se prevé un camino especial para aquellos que no puedan atravesarla del modo original. b) Una zona de los vientos, consistente en un verdadero “bosque” de tubos inflables que colgarán del techo y estarán permanentemente en movimiento en virtud de potentes ventiladores. c) Una zona tecnológica, consistente en una cortina plástica sobe la que proyectarán imágenes de quienes construyeron el túnel y que deberá ser penetrada por el espectador para llegar a un sector en el cual se proyectarán slides desde diversos ángulos, y un circuito cerrado de televisión mostrará lo que ocurre en el público asistente en otros sectores de la obra. d) Una zona de producción en donde estarán instaladas máquinas y mezcladoras que posibilitarán que cada espectador, si lo desea, realice su propia mezcla de formas al material. e) Una zona de luz negra, en donde colores fluorescentes agregarán clima a los olores de frutas, perfumes, sándalo, etc. y a salvavidas transparentes con agua fluorescente. f) Una zona de descarga, con elementos que el visitante podrá golpear o tirar. g) El “Fluvio Subtunal”, un gran túnel de plástico transparente de varios colores, de 20 metros de largo, dentro del cual correrá agua, y que estará rodeado por una “zona de naturaleza”. h) Una zona de la naturaleza, constituida con animales vivos, en un contexto recreado con árboles, piedras, etc. i) Una zona de ocio y la participación creadora. “La vuelta al “Fluvio Subtunal en diez respuestas de su creadora’. Diario El Litoral - 11 de diciembre de 1969.

Podemos reconocer cierta trasmigración en la que se mezclan las particularidades y exaltación de la tecnología (que permitía inaugurar una obra de ingeniería como el túnel subfluvial) con la idea romántica de la naturaleza como lugar desde donde se exacerban los sentidos. Por un lado las máquinas, el circuito cerrado de televisión, los slides forman parte de la trama donde el visitante queda expuesto también a pisar aluminio irradiante de colores que dejan traslucir el movimiento de quien camina, para luego encontrarse con tubos movidos por viento o experimentar con los aromas. La idea de happening con la integración del público era la primera vez que se ponía en práctica en nuestra ciudad.

En la Peirotén

En manos de Alpi estuvo conseguir la cesión gratuita del local de calle San Martín y Tucumán, propiedad de la Sra. Peirotén -en la actualidad convertida en galería comercial del mismo nombre- donde se realizó la instalación y un subsidio de $400.000 m/n (pesos moneda nacional) para solventar gastos, cedidos por el gobierno de la provincia, contando también con la colaboración de la Municipalidad de la ciudad desde el aporte de técnicos, electricistas, obreros, etc. Cuentan las actas de Alpi que el ejército fue convocado y se necesitaron diez viajes con doce soldados para trasladar arena, piedras, tierra, plantas, etc., siendo la firma Boaglio S.A. la que prestó televisores, ventiladores y puso a disposición el personal especializado para la instalación y el manejo de los equipos.

El apoyo de los artistas estuvo materializado particularmente por el grupo El Galpón. Llamado así por ser su lugar de encuentro un auténtico galpón en desuso sobre avenida López y Planes al 3660, estaba formado por artistas santafesinos desafiantes de las convenciones culturales de la época, renovadores de propuestas y entusiastas experimentalistas. Jorge Cohen, Lita Francesquini, Nora Possentini, entre otros, fueron quienes colaboraron en el armado de la instalación. Domingo Sahda, también integrante del grupo, recuerda: “Fluvio Subtunal fue la traspolación de una visión ciudadana a una pauta cultural provinciana. Los aromas del campo, animales, frutas... circunscriptos a un espacio que, con buen criterio, Lea adaptó a lo que eran túneles donde algunos se aventuraban...”..

El crítico francés

La Sala Brahms había sido designada sede de la comisión organizadora de los eventos para los festejos. En diciembre, unos días antes de la inauguración de Fluvio Subtunal, Alpi convocó a una conferencia de prensa con el propósito de promoverla. En tal ocasión Paolantonio ofició como conductor de la reunión en la que fueron invitadas las más importantes personalidades de los ámbitos gubernamentales y sociales, entre otros César Fernández Navarro como director de la Escuela de Artes Prof. Juan Mantovani y Jorge Taverna Irigoyen representante de los artistas plásticos santafesinos.

A Santa Fe llegaron conocidos críticos, entre ellos Fermín Fevre y Jorge Romero Brest. Tanto en periódicos locales como de la Pcia. de Entre Ríos, se destacó principalmente la presencia de Pierre Restany, crítico francés que en esa época daba sustento teórico a todas las nuevas experiencias del arte de participación y quien escribiera para el diario EL Litoral.

“Qué es el Fluvio Subtunal? Primero y ante todo, una demostración sociológica, un trabajo sistemático sobre las estructuras de la comunicación psico-sensorial. En el local de un gran negocio desocupado, en el centro de Santa Fe, Lea Lublin creó y realizó un recorrido orientado, un itinerario con fases múltiples que impone al espectador toda una gama de reacciones del comportamiento.

“Las diferentes ambientaciones estructuradas por la artista proponen al público la inserción en una serie de campos psico-sensoriales que requieren su participación consciente y activa. (...) la obra de Lea Lublin se apoya sobre la oposición dialéctica entre la naturaleza en sí y la naturaleza para sí, el don ontológico del universo y la “natura naturans”, lo real objetivo y el producto de la actividad de los hombres, de su sofisticación y elaboración, de su metamorfosis (...) Es la población entera de una ciudad de fiesta que está llamando a participar del recorrido “Fluvio Subtunal”, a cruzar sus vados y pasillos, a manipular la tierra y los globos de plástico, a mirar la televisión, a vivir dentro de la intensidad de todos los sonidos y a tomar conciencia plenamente. (...) Lea Lublin modela plásticamente los datos de la información de base, articula para nosotros el contenido y nos propone trabar conocimiento con ellos a través de los diferentes niveles de nuestra psiquis y de nuestro físico”. “Fluvio subtunal de Lea Lublin”, Diario El Litoral, 8 de diciembre de 1969.

La obra de Lea Lublin fue la culminación de una serie de hechos que, teñidos por casualidades y esfuerzos, ofrecieron a los santafesinos el encuentro con una forma artística hasta entonces poco conocida. La obra en sí tanto como los motivos, los colaboradores, la expectativa y la participación de la gente convierten a Fluvio Subtunal en un hito en la historia del arte de nuestra región que, cuarenta años después, es un placer recordar.

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“Una arquitectura de la información” es el título de esta entrevista a Lea Lublin y Pierre Restany publicada en El Litoral, también en 1969. Foto: Archivo El Litoral

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La inauguración como apareció en la edición de El Litoral. Foto: Archivo El Litoral

AGRADECIMIENTOS:

“Coco” Sahda, Jorge Taverna Irigoyen, “Cocho” Paolantonio, Franco Lippi, Nora Possentini, Jorge Reynoso Aldao, Sra. de Maciel y comisión directiva de Alpi, por sus recuerdos y colaboración.