Son alumnos de la Escuela Avellaneda
Chicos que destrozaron el Code devolvieron materiales robados
Los adolescentes se comprometieron a colaborar con la institución en la difusión de actividades y el mantenimiento del edificio. “Demostraron estar muy avergonzados”, contó Jorge Coghlan, quien valoró la actitud.

Arrepentidos. Además de restituir los materiales que se habían llevado, los siete alumnos de la Avellaneda van a capacitarse en el manejo de telescopios y van a participar de clases de Astronomía. “Es un cierre ejemplar”, aseguró Coghlan. Foto: Amancio Alem
De la Redacción de El Litoral
Los siete adolescentes involucrados en el destrozo de las instalaciones del Centro de Observadores del Espacio (Code) a mediados de septiembre se presentaron esta semana ante las autoridades, pidieron disculpas y restituyeron parte de los elementos que se habían llevado, en su mayoría réplicas y maquetas. Así lo confirmó el vicepresidente del Code, Jorge Coghlan, quien señaló que la reunión se desarrolló “en el mismo salón que ellos habían dañado”.
El grupo de jóvenes alumnos de la escuela Avellaneda prometió además realizar una serie de tareas conjuntas con la institución como la elaboración de folletería para difundir su historia y actividades y el mantenimiento del jardín.
Incluso algunos se comprometieron a pintar -con colaboración de sus padres- la parte externa del edificio ubicado sobre la avenida Costanera, una “tarea que haríamos en conjunto cuando nos pongamos de acuerdo”, apuntó Coghlan.
Las autoridades del Code se ofrecieron por su parte a brindar una serie de charlas generales sobre astronomía que este grupo pueda compartir con sus compañeros de curso. “Convocamos a los chicos que participaron en este hecho para que se involucren en la institución y aprendan el manejo de los telescopios”, afirmó el vicepresidente de la institución.
Con respecto a la justificación de los destrozos por parte de los jóvenes, Coghlan señaló que “ellos no saben bien todavía por qué procedieron de esa forma. Les cuesta trabajo creer lo que hicieron, porque se trata de chicos que en general tienen buena conducta en la escuela, incluso en algunos casos buenas notas. Están tan avergonzados que no saben realmente la razón por la cual procedieron de esa forma y lo que menos podían pensar es en toda la repercusión que tuvo”, añadió.
Conforme
Consultado sobre su lectura de la actitud del grupo de adolescentes, Coghlan afirmó que “fue un cierre ejemplar, porque ellos hicieron, en definitiva, lo que quizás muchos adultos no harían, que es dar la cara, pedir disculpas y ofrecer algo a cambio de los daños que originaron”.
El referente del Code también se mostró convencido de que el pedido de disculpas y la devolución de los objetos fue una derivación del trabajo de la escuela y los profesionales de los ministerios de Educación y Desarrollo Social.
“Empezamos mal, pero terminamos muy bien. Como institución abocada a la enseñanza, realmente ha sido muy reconfortante y estamos alegres de este final”, aseguró y finalizó al enfatizar que “cuando las cosas se trabajan bien, con profesionalidad, pueden alcanzar estos resultados”.







