Les enseñan oficios a chicos de cuatro barrios

Un programa destinado a sacar a adolescentes de la violencia

La iniciativa surgió de un proyecto conjunto entre el gobierno provincial y la Secretaría de Seguridad Interior de la Nación. Participan la Municipalidad y organizaciones barriales.

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Estos grupos trabajan en la reparación de bicicletas robadas confiscadas -que serán entregadas a maestros rurales- y de sillas de rueda en desuso, que tendrán como destino el hospital Vera Candioti.

Foto: Gentileza Ministerio de Seguridad de la provincia

 

Ignacio Andreychuk

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Son adolescentes o jóvenes que crecieron dentro de un contexto de violencia en barrios como Chalet, San Lorenzo, Alto Verde y la zona cercana a Playa Norte. Desde hace tiempo y a través del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud), se les enseñan distintos oficios que les permiten reparar sillas de ruedas en desuso y bicicletas retenidas en comisarías policiales.

Las sillas de rueda recicladas tendrán como destino el hospital Vera Candioti. Las bicicletas, serán entregadas a maestros rurales.

La tarea no fue, ni es, sencilla. “Lo primero que se hizo fue captar a estos adolescentes, entusiasmarlos, convencerlos de que era posible sumarse a un proyecto como éste. Hay chicos que pertenecían, por ejemplo, a la famosa Banda del Pasillo -conocida por sus hechos de violencia en barrio San Lorenzo-. La idea siempre fue captarlos en grupo, pues de poco servía si se lo hacía de manera individual”, explicó una fuente del Ministerio de Seguridad de la Provincia.

Distintas áreas del gobierno provincial impulsaron un programa de inclusión sociocultural para la prevención del delito, en el marco del programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. Los organizadores afirmaron que apuntan a crear una política de seguridad a nivel local, con la participación de la Municipalidad de Santa Fe, que aborde el fenómeno de los homicidios en los puntos más críticos de la ciudad.

El proyecto concluirá a fin de año y todas las enseñanzas fueros tomadas por la provincia. Lo que surge de esta intervención es un diagnóstico focalizado en cuatro barrios pero, de la manera en que se lo hizo, sus resultados son aplicables a otros sectores de la ciudad, incluso de Rosario, donde también se están implementando estas experiencias.

Enrique Font, secretario de Seguridad Comunitaria de la provincia, explicó: “En este trabajo fue clave el rol del gabinete social que tiene la provincia, porque es algo innovador y de esta manera se reúnen Desarrollo Social, Cultura, Educación, Salud, Justicia y Seguridad para realizar una intervención que incluyera todos estos aspectos vinculados a lo sociocultural”, detalló.

Font opinó luego que “hay jóvenes que por su situación de exclusión social encuentran en la vinculación a lo que ellos denominan banda una participación muy fluctuante en el delito y una manera de construir identidad, crear lazos o lograr un cierto reconocimiento en el barrio, porque no aparecen otras estrategias más deseables para lograrlo”.

Aportes

El secretario también señaló: “Los jóvenes trabajan en dos líneas. Una, la reparación de bicicletas que estaban secuestradas en las comisarías, para lo cual se hizo un trámite administrativo y judicial que permitió disponer de las mismas para su uso social; ellos se capacitan en habilidades básicas de herrería y bicicletería, reparan las bicicletas y las destinan a un uso solidario. Y por otro lado, del Ministerio de Salud surgió la posibilidad de que se arreglaran sillas de ruedas, debido a la similitud de los trabajos a realizar con las bicicletas. Es una tarea de fuerte desarrollo social”.

El contacto con los chicos se da inicialmente a través de la Secretaría de Acción Comunitaria u otras áreas del gobierno que también realizan un trabajo de barrio, además de la participación de las entidades barriales.

“Se identifica a los jóvenes que están en una situación de mayor vulnerabilidad, por diversos motivos. Se les hace una oferta inicial de participación, primero vinculada a lo recreativo o deportivo. Después, a medida que el interés de los chicos en hacer otras cosas se va canalizando, se empiezan a abrir este tipo de estrategias”, describió Font.