Polvo en suspensión, visibilidad nula

Una tormenta de viento causó el choque múltiple en autopista

Entre lo “sobrenatural” y el desmonte de los campos buscan explicación al accidente de ayer. Los muertos y los heridos.

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El fiscal Luis Nazar imputó a los choferes de los camiones.

Foto: Télam

Télam

Nueve personas murieron y doce sufrieron heridas en un choque en cadena entre 18 vehículos, ocurrido entre las localidades cordobesas de Laguna Larga y Pilar, sobre la autopista Córdoba-Rosario, a raíz de una fuerte tormenta de viento y tierra que dejó la visibilidad nula.

Fuentes policiales informaron que el accidente ocurrió alrededor de las 8 de ayer, cuando se produjeron ráfagas de entre 75 y 90 kilómetros por hora que dejaron polvo en suspensión, a la altura del kilómetro 556, en la autopista, a 50 kilómetros al sureste de la capital provincial.

Ya era tarde

La Policía Caminera había ordenado la interrupción del tránsito por el alerta meteorológico que regía, pero los vehículos involucrados en el choque múltiple ya habían superado los sitios de control, explicó el comisario mayor Ramón Frías, quien calificó al fenómeno como “sobrenatural”.

Por su parte, el jefe de la Policía de Córdoba, Alejo Paredes, dijo que el fiscal Luis Nazar ya hizo imputaciones por el accidente, supuestamente a algunos de los choferes de camiones, pero no dio más detalles.

Paredes atribuyó el hecho a una “fatalidad”, ya que tras el corte, los camiones, utilitarios y autos que iban por la ruta quedaron en lo que denominó un “bolsón” que fue arrasado por el viento, aunque dijo que por el estado en que quedaron, algunos vehículos circulaban a alta velocidad.

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Los choques y el rescate de las víctimas se dieron en medio de fuertes ráfagas de viento, que alcanzaban los 90 kilómetros por hora.

Foto: Télam

Víctimas fatales

Entre los fallecidos están cuatro integrantes de una familia de Oncativo que viajaban en un Chevrolet conducido por Héctor Ludueña (47), quien al advertir los fuertes vientos decidió parar su auto sobre la banquina.

Cuando iba a bajar a sus acompañantes, Ludueña fue atropellado por un camión que también mató a su hija Natalia Romina Ludueña (18); la hijita de ésta, Morena Chalamino Ludueña (2), y a otro familiar que estaba con ellas, Adriana Del Rosario Soldán (46).

También murieron un remisero identificado como Gustavo Zurlo y sus pasajeras, Marta Rivodino y María Cristina Varela.

Otras dos víctimas fatales fueron: Liliana Barra de Villarreal (50), que conducía un Renault, y Hernán Cejas, que guiaba un Renault Express.

Los doce heridos

En tanto, hay doce heridos, entre ellos un hijo de 11 años del remisero fallecido, que está internado en el Hospital de Niños de Córdoba, mientras que el resto permanece en centros de salud de la zona del accidente o de Córdoba capital.

En la clínica Sarmiento, de Río Segundo, fueron internados tres miembros de una familia: Eduardo Gutiérrez (45), con fractura expuesta de peroné izquierdo; su esposa, Sandra Guerrero, con politraumatismos y traumatismos en muñeca izquierda y la hija de ambos, Macarena Gutiérrez (12), con politraumatismos leves.

Al comenzar el fuerte viento, muchos automovilistas optaron por detenerse a un costado de la ruta y, al producirse la primera colisión, algunos abandonaron sus habitáculos y corrieron hacia los campos cercanos, tras lo cual se sucedieron varios impactos, relataron los sobrevivientes.


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Suelos desprotegidos

La Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam) opinó hoy que el múltiple choque ocurrido en la autopista Córdoba-Villa María, con el saldo de 9 muertos y 12 heridos, fue ocasionado por “los desmontes, la falta de conservación de suelos y la codicia de los productores de soja que dejan los suelos sin protección”.

Un vocero policial afirmó que el accidente registrado a unos 50 kilómetros al sudeste de la capital cordobesa se originó por la falta de visibilidad que ocasionó la nube de polvo que se levantó por fuertes ráfagas de viento, de unos 80 kilómetros por hora, que en el lugar pareció concentrarse con mayor fuerza.

La Fuman denunció en un comunicado de prensa que “además de las partículas de polvo, el viento lleva restos de plaguicidas hasta los sistemas respiratorios de las personas, los depósitos de agua sin protección y los jardines donde juegan niños”.

En tal sentido, la entidad ambientalista interpretó que la Justicia “debe accionar contra los productores irresponsables” y aseguró que la “pérdida de vidas inocentes no puede quedar impune”.

Cuestionó además a las secretarías de Ambiente y Agricultura de la provincia, fustigó a los legisladores que aprobaron la nueva ley de bosques, que “fue hecha a medida de los productores y de la codicia”, ya que permite “la destrucción de los últimos montes nativos y transforma fábricas de agua y suelo en fábricas de polvo”.

Finalmente insistió en reclamar la rápida intervención de la Justicia “contra los productores agropecuarios que tenían sus suelos sin protección y contra la inoperancia de las secretarías de Ambiente y de Agricultura”.