Ahora vive en San Carlos Centro...
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Robinet y los recuerdos de 47 años en Europa

Angel Hugo Bargas, el recordado zaguero de Chacarita y la selección en el Mundial de 1974, Roberto y Rubén Alday, hijos de un ex arquero de Unión en los “60, con Raúl Robinet (el que aparece con lentes en la foto).
Es un santafesino surgido en Newell’s de Mendoza al 4000, que se probó en Unión y jugó en Francia y Bélgica. Hoy es socio de Colón y Unión y no se pierde un partido.
Enrique Cruz (h)
Raúl Robinet tiene hoy 72 años. Actualmente vive en San Carlos Centro, pero su historia tiene un fuerte sabor europeo. Nació en Santa Fe, empezó a jugar al fútbol en Newell’s de Mendoza al 4000 y tuvo la chance de ser probado en Unión, cuando el entrenador era Amadei, allá por fines de la década del “50. “Ya estaba apalabrado por un empresario que buscaba jugadores de descendencia francesa, así que estuve una semana entrenando en Unión, había un amistoso contra Independiente pero no me pusieron: mi destino estaba en Europa”, dice Robinet en su visita a El Litoral, que repite desde los tiempos del querido y recordado Juan Carlos Romano. “Juan Carlos era mi amigo, nos juntábamos en Humberto y Francia y tomábamos unos lisos y comíamos una picada de milanesa”, rememora Robinet.
—Traído a los tiempos actuales, usted hoy sería un comunitario...
—Lo soy. Mi abuelo es nacido en París, así que tengo pasaporte francés. Te cuento una anécdota: en esos tiempos había un chico de apellido Roa que jugaba en Copacabana; el empresario le dijo a mi papá que lo adoptara, que le diera nuestro apellido porque este chico no tenía padre. Entonces, le dio el apellido y viajamos juntos.
—¿Jugó en Francia?
—El primer equipo en el que jugué fue en Sporting Club de Toulon, en la costa francesa, cerca de Marsella. Allí jugó Onnis, años más tarde. Y después me fui a Bélgica.
—¿Cuántos años estuvo en Bélgica?
—Allí estuve dos años, al igual que en Francia. Luego, con el pase en la mano, volví a Francia y estuve a prueba en Niza, donde el técnico era Alberto Muro. Yo jugaba de wing izquierdo y me querían para que reemplazara a Lefevre, que era el wing de la selección francesa y se iba del club. Hubo problemas con el empresario y no pude jugar en ese club.
—¿Y después?
—Mi papá vivía todavía y me aconsejó que jugara en la Argentina. Era el año 1965, pero se había cerrado el libro de pases. Entonces, me fui a Uruguay y jugué un año en Central de Montevideo. Allí me hablaron otra vez de Bélgica y viajé otra vez para allá.
—¿Dónde jugó?
—En tercera y salimos campeones, pero fui a tercera porque allí me pagaron lo que quería. Y me quedé en ese club, empecé a trabajar y cuando me jubilé, volví a la Argentina.
—¿Cuántos años vivió en Europa?
—47. Me fui a los 21 y volví hace cuatro años. Me casé con una belga, tengo dos hijos que están viviendo allá y en agosto, cuando estuve en Europa, pude visitarlos.
—¿Cómo ve el fútbol argentino?
—Bien, pero bajo en su nivel. En Europa se jugó en un nivel mayor, pero existen buenos jugadores, diferentes, y cuando van allá andan muy bien. En Santa Fe soy hincha de Unión, pero voy a las dos canchas. Más todavía, soy socio de los dos clubes y por eso los sigo.
—¿Cuál fue el mejor jugador de fútbol que vio?
—El que siempre me gustó, fue Vicente Grecco, el “10” de Unión. Iba a verlo a los entrenamientos y aprendí muchas cosas de él, traté de imitarlo. El mejor fútbol que yo vi fue el de esa época. Actualmente, no se juega con wines y eso desluce el espectáculo. Si yo fuese técnico, volvería a jugar con wines.
—¿Y el mejor equipo?
—Para mí, fue el Santos de Pelé. También lo vi jugar a Boca Juniors en París, en 1981, cuando jugaban juntos Maradona y Brindisi, un partido que ganaron 3 a 1. Actualmente, el que me gusta es Barcelona. Allí está Messi, que es el mejor jugador del mundo. Estando en España lo iba a ver seguido. También estuve con Di Stefano, con Enrique Omar Sívori cuando estaba en la Juventus. Ellos me demostraron ser espectaculares como jugadores y personas.
—Una opinión de Unión y Colón...
—No lo veo para subir, pero está allí, mezclado. Me gusta mucho el pibe Arce, ojalá tenga la chance de atajar porque es el mejor. Y en el mediocampo me gusta mucho Montero, me hace acordar en algunas cosas a Battión, pero en miniatura. A Battión lo quise llevar a Bélgica, allá lo querían, pero no pudo ser. Y el que pinta bien es Ricardo Acosta, que ojalá tenga continuidad. En cuanto a Colón, me encantaban Prediger y Bertoglio, y actualmente Bellone, al que le veo muchas condiciones.
—¿Se va a quedar en la Argentina?
—Sí. De todos modos, todos los años sigo viajando a Europa a visitar a mis hijos y a gente conocida que tengo por allá. Pero definitivamente estoy radicado en San Carlos Centro y muy contento de estar ahí, donde tengo familiares.