“Regina, pasión de tango” vuelve al Teatro Municipal
Amores y fracasos en versos de barrio

Andrea Eletti, reconocida tanto por su trabajo previo con Operetas como por su actividad tanguera en Tangas y otras firmaciones, es la protagonista ideal para un espectáculo de estas características.
Foto: Gentileza producción
El grupo Operetas Sólo Musicales presentará nuevamente esta obra en la Sala Mayor. Se trata de una ficción contada a partir de tangos preexistentes. Subirá a escena el domingo a las 20.30.
De la redacción de El Litoral
Tras un exitoso estreno en 2009, “Regina. Pasión de tango” regresa a las tablas de la sala mayor del Teatro Municipal 1º de Mayo para ofrecer una nueva y única función, con elenco renovado y nuevas colaboraciones, bajo la dirección de Gustavo Palacios Pilo.
Será el domingo, desde las 20.30, cuando Operetas Sólo Musicales presente este musical diferente, construido a partir de tangos preexistentes y conocidos, que va contando las historias paralelas de los protagonistas. Se trata de una ficción que propone encuentros y desencuentros que estallan en tangos, valsecitos y milongas, mediante los cuales cuenta una historia a través de la música ciudadana. La música en vivo estará a cargo del grupo “Tangas. El tango vestido de mujer”.
Cuenta con el apoyo de la Municipalidad, del gobierno provincial, UNL, LT10, Radio Nacional, Consejo Municipal, Asoem, Sadop y las empresas Micron 70 y Duende del Jardín.
Tribulaciones
El proceso creativo de “Regina, Pasión de Tango” incluyó una selección de temas diversos y la construcción de cuatro personajes solistas más un personaje colectivo (el ensamble), a partir de la música y la letra de aquellos tangos. Regina es una de joven de barrio que, seducida por las promesas del éxito, abandona su lugar y también a Julián, su pareja de toda la vida.
Tras un año de estar lejos del país, Regina regresa al barrio buscando el perdón de los suyos y es recibida duramente por Julián. Emilia y Caballito, sus amigos, llevan adelante una historia de amor paralela marcada por el humor y los desencuentros. Tras momentos tensos, Julián perdona a Regina y ella proclama su felicidad por haber vuelto al hogar. Tras un tiempo de convivencia, Regina siente que la vida con Julián no es lo que desea y un hecho fortuito la pone en la búsqueda de un viejo amor.
Iluminada por esos fantasmas, vuelve a abandonar a Julián. Sola, descubre que esas luces que buscaba nuevamente ya no existen y vuelve a los brazos de su amado, quien, ante su abandono, se ha quitado la vida. Y, nuevamente sola, Regina lamenta su infortunio.




