Asalto en bulevar Pellegrini
Investigan al ladrón que baleó a un comerciante
La vida de la víctima no corre peligro; el detenido tiene antecedentes y fue investigado por homicidio.

Aunque alcanzado por cuatro tiros, el joven comerciante asaltado en bulevar Pellegrini, está fuera de peligro
Foto: Luis Cetraro
José Luis Pagés
Evoluciona el estado del comerciante que ayer fue blanco de un ataque a balazos cuando resistió a un delincuente que intentó robar su establecimiento de bulevar Pellegrini y 1ro. de Mayo.
Néstor Campos (27) atendía el mostrador del kiosco-bar Lírico cuando poco después de las 13 irrumpió un desconocido que empuñaba un arma de fuego.
Presuntamente Campos fue amenazado de muerte y era presionado para que entregara el dinero que guardaba la caja registradora cuando se lanzó sobre el intruso.
En la inesperada lucha cuerpo a cuerpo el asaltante abrió fuego y los estampidos llegaron a la calle alertando a los patrulleros de la Brigada Operativa Urbana.
Los uniformados que acudieron en auxilio del comerciante redujeron al asaltante y le colocaron las esposas mientras que los empleados del Cobem -tal como se informó en la edición de ayer- cargaban con el herido de bala.
El ingreso de Campos en el shock room del hospital público quedó registrado poco después de las 15.30. El joven comerciante presentaba una herida en la cabeza que, según se podría ver poco después, no era más que el resultado del roce de una bala.
No obstante, el muchacho debió recibir especial atención en cuanto a que otros proyectiles impactaron en su hombro izquierdo, en la zona lumbar y también en la espalda.
En cuanto al delincuente reducido en el lugar del hecho y trasladado por los agentes del Comando a sede policial se sabe que sólo sufrió golpes y escoriaciones, lesiones de menor consideración.
El detenido es un tal Pablo Acosta, de unos 30 años de edad, un individuo que ya purgó en prisión distintas condenas por delitos contra la propiedad -en forma de asaltos a mano armada- y que también se vio seriamente comprometido en una causa judicial por homicidio.
Ahora se estima que en su carácter de detenido e incomunicado a disposición del juez de instrucción en turno, podría ser sometido a rueda de reconocimiento para establecer si es responsable de otros episodios criminales contra comerciantes de nuestro medio.
La diligencia judicial podría llevarse a cabo para despejar las dudas que hacen del detenido un hombre sospechoso, alguien que -en golpes similares-, pudo haberse ocultado detrás del casco de motociclista que ayer fue secuestrado en el lugar del hecho.
También la policía habrá de peritar armas y proyectiles de un 32 que empuñaba el delincuente y un 22 que fue encontrado con su cargador vacío, dos revólveres que los peritos secuestraron ayer en el kiosco Lírico.




