CARTAS A LA DIRECCION
Postal de otros tiempos
Margarita Prieto
Señores directores: ¡Qué placer! La semana pasada pasé por casualidad por Santo Domingo, un pueblo que queda aproximadamente a 100 Km. de Santa Fe. Sopladito, limpio, prolijo, como hacía tiempo no veía en mi largo andar por este país, lleno de flores. ¡Sí señores!, por todos lados flores, sin importar la categoría de la casa, todas tenían flores. Flores en las veredas, en los jardines, en los espacios públicos. La iglesia se erigía, imponente, blanca, en un espacio verde salpicado por todos los colores; impecablemente florida.
Serían las 7.30 de la mañana, había mucha gente en las calles, charlando plácidamente, barriendo las veredas y recogiendo la basura, (nada de acumularla lo mas cerca del vecino posible). Eso lo viví de joven y ayer... lo añoré. Esa paz, esa fraternidad, que hoy se esfumó por el exceso de trabajo y la tan “valorada” tecnología.
Servicio médico en la cárcel de Piñero
Andrés Falguieres
Señores directores: En respuesta a lo publicado con respecto a la situación del servicio médico en la Unidad 11 de Piñero, si bien comparto la libertad de expresión y lo importante de informar sobre situaciones que nunca salen a la luz, deberían pedir detalles a quienes son denunciados. Como personal del servicio médico de dicha unidad, siento una gran molestia debido a que esta señora nunca se dirigió a nosotros para consultar sobre las denuncias recibidas. Con respecto a los internos con TBC alojados con el resto de la población, esta señora debería saber que ya no se encuentran en período de contagio pero que el tratamiento es prolongado y con controles estrictos. No se puede aislar una persona sin necesidad y debemos considerar su salud mental y todo lo que conlleva un aislamiento prolongado. Por otro lado, los internos en período de contagio se encuentran aislados en un sector que la unidad destina para ellos, controlados por médicos del Ministerio de Salud y del Servicio Penitenciario.




