El kirchnerismo perdió la votación
El kirchnerismo perdió la votación
El presupuesto quedó postergado

El oficialismo festejó el quórum, pero a la hora de definir -aunque hubo ausencias sospechosas- tuvo menos votos que la oposición. “Esto a la presidenta no le mueve el amperímetro”, dijo Aníbal Fernández. Foto: DyN
La oposición se impuso para devolverlo a comisión e insistir con los cambios. Reproches cruzados y escándalo por denuncias de presiones y sobornos.
De la redacción de El Litoral
La oposición parlamentaria de la Cámara de Diputados logró frenar el debate del proyecto de Presupuesto 2011, al conseguir esta madrugada los votos para enviar la iniciativa de nuevo a comisión, tras un debate de más de trece horas en el recinto en medio de duras acusaciones cruzadas.
Minutos después de las 2.40 de hoy, y luego de haber perdido minutos antes una moción de orden para pasar a un cuarto intermedio para la semana próxima, la oposición cosechó 117 votos contra 112 para volver a comisión la iniciativa.
Esta vez, el núcleo duro anti-K (que había sufrido algunas bajas propias en el recinto que facilitaron el traspié mencionado, y que algunos consideraron defecciones) pudo sumar del mismo lado a los once diputados del interbloque de centro-izquierda Proyecto Sur.
El interbloque que encabeza el cineasta Fernando “Pino” Solanas tenía previsto plantear el pase a cuarto intermedio de la sesión de anoche, pero al final de la lista de oradores y, luego, se abstuvo (en realidad diez de sus diputados porque el ex kirchnerista Miguel Bonasso votó con el resto de la oposición) en esa votación al entender que el grupo A en el momento que propuso esa salida buscó clausurar el debate antes de tiempo.
Minutos antes, los bloques anti-K habían evaluado la posibilidad de retirarse del recinto con la intención de hacer naufragar la sesión especial, pedida por el kirchnerismo, pero al notar que Proyecto Sur no se iría buscó la alternativa del cuarto intermedio.
“Una trampa”
Desde el oficialismo se afirmó que, a pesar de la derrota, se insistirá con el proyecto, con la idea de aprobarlo la semana próxima. El jefe del bloque K, Agustín Rossi, por su parte, advirtió que la sanción del proyecto implica “una situación inédita, en la cual Cristina Fernández sería la primera presidenta que no tiene aprobado su presupuesto” y recordó que, todos los gobiernos del actual período democrático, tuvieron siempre sus presupuestos en momentos minoría parlamentarias con la ayuda de la oposición.
Dijo que la jugada es “una trampa de la oposición para que la Argentina se quede sin Presupuesto”.
Suspenso y denuncias.
La sesión tuvo como principal característica lo ajustado de los números y la incertidumbre sobre el resultado final como consecuencia de las distintas posiciones expresadas, la existencia de tres dictámenes (uno del oficialismo, otro del llamado grupo A y un tercero del interbloque de Proyecto Sur) y la posibilidad de ausencias inesperadas a la hora de votar.
También, las denuncias opositoras sobre supuestas presiones del oficialismo para lograr que diputados opositores se retiren o pegaran el faltazo al recinto, así como la réplica del kirchnerismo de que sólo se tratara de un intento de dilación para no aprobar el proyecto.
El oficialismo, no obstante, tuvo el respaldo de los peronistas críticos pampeanos y cordobeses schiaretistas, así como del Movimiento Popular Neuquino para este tema, además de sus aliados estables.
Las pautas
El proyecto de Presupuesto oficialista para el año que viene incluye una pauta de crecimiento de la economía de 4,3 por ciento; una inflación de 8,9 y una previsión del tipo de cambio de 4,10 pesos por dólar, además de pautar el uso de reservas para cancelar deudas por “7.509 millones de dólares”.
El proyecto oficial destina, además, 37.000 millones de pesos para 7.400 obras públicas, entre ellos 1.200 kilómetros de autovías, autopista y rutas; 230 planes de vivienda, 61 por ciento del gasto destinado para servicios sociales, de los cuales 41 por ciento es para la seguridad social.
Retenciones
La Comisión de Presupuesto de la Cámara Baja, que preside el santafesino Gustavo Marconato, retomó la agenda legislativa con la inclusión del tratamiento de los proyectos que proponían cambios a las retenciones agropecuarias, pero cerró la sesión sin tratarlos.
Con ausencia de la oposición, la discusión quedó en manos del oficialismo para tres dictámenes diferentes, uno de ellos el de mayoría, impulsado por el diputado Ricardo Buryaile, con eliminación de las retenciones y reducción gradual para la soja, maíz y carne.
Los otros dos dictámenes eran también antagónicos, uno de ellos el de los ex vicepresidentes de Federación Agraria, Pablo Orsolini y Ulises Forte, que bajaba las alícuotas mediante cinco segmentaciones por cultivo.
El tercero correspondía al socialismo y mantenía las alícuotas actuales con una sola segmentación para los productores más pequeños.
“Nosotros no estamos de acuerdo con ninguno de los tres”, anunció el diputado Marconato sin sorprender a nadie, y acto seguido levantó la sesión.
La decisión de la presidencia provocó el reclamo de la oposición, pero ante la ausencia de legisladores que los respaldaran el contraataque duró poco.
“No tienen el número ni para aprobarlo ni para ponerlo en estudio” arremetió Marconato, preanunciando el fracaso de los proyectos que la mayoría de los productores esperaba que le permitieran al nuevo Congreso eliminar las retenciones.
En un duro comunicado, la Sociedad Rural de Rosario responsabilizó de ello a los diputados opositores que no asistieron a la reunión: Claudio Lozano (Proyecto Sur, Buenos Aires), Heriberto Martínez (UCR, Córdoba), Eduardo Costa (UCR, Santa Cruz) y, con especial énfasis, Alicia Ciciliani (PS, Santa Fe).
LOS TIEMPOS DE UNA SESIÓN POLÉMICA ///
ANTES

La UCR, el socialismo, el PRO, el GEN y parte del Peronismo Federal decidieron permitir el quórum y dar el debate para modificar el presupuesto. Ante ésto, también ingresaron la Coalición Cívica, Proyecto Sur y el resto del PJ.
DURANTE

En las 13 horas que duró la sesión se prolongó el debate y se sucedieron sugestivas ausencias de legisladores a la hora de votar, que motivaron denuncias de pactos, presiones e incluso sobornos. Al final, la oposición impuso devolver el proyecto a comisión.
Posnet
Elisa Carrió denunció que en la sesión “hubo Banelco, pero de Cristina Kirchner”.
Cynthia Hotton (Valores para mi país) fue la primera que denunció un intento de soborno, aunque se negó a identificar al autor.
Elsa Alvarez (UCR-Santa Cruz) ratificó hoy haber recibido “presiones” para retirarse del recinto.
Agustín Rossi (FPV) calificó como “una chantada” las denuncias y reclamó “que vayan a la Justicia y lo demuestren”.
Aníbal Fernández pidió a Carrió que “muestre” los presuntos “mensajes de texto míos” hacia legisladores, pero dijo que “no va a poder, porque nosotros no hacemos esas cosas”.
“Lo que quieras y más”
“A algunos les habían ofrecido cargos, a otros dinero... “lo que quieras y más’, así eran las palabras. Durante toda la noche comenzó a circular (el rumor) y se acercaban los diputados y nos contaban que los había llamado un ministro, que los había llamado De Vido, o que los había llamado un funcionario, o que los había llamado un diputado, ofreciéndoles cosas, o materiales, o dinero, cargos, o cosas para sus provincias, si se iban, si votaban en contra, si cambiaban su voto”. Patricia Bullrich (Coalición Cívica).
DESPUÉS

El kirchnerismo insistirá para votar el proyecto la semana que viene, sin los cambios que pide la oposición. Si no lo consigue, la presidenta estaría dispuesta a gobernar durante 2011 con el mismo presupuesto de 2010, a través de decretos y con el uso de los superpoderes.