Denuncia de hechos violentos
Otra vez escándalo y crisis en la Administración de Vialidad
En el máximo nivel del gobierno se evaluaba la situación de Edgardo Martino
Foto: Archivo/El Litoral
El subadministrador denunció agresiones del gremio. El sindicato desmintió el episodio. El detonante fue un puñado de designaciones. El titular del área, Edgardo Martino, reconoció que debió dejarlas en suspenso por orden del gobernador.
Ivana Fux
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El cambio de administrador en Vialidad provincial no garantizó una paz duradera en la repartición. La breve gestión de Edgardo Martino, reemplazante del polémico Jorge Placenzotti, derivó ayer en un episodio violento que denunció el propio subdirector del área, Rafael De Córdoba.
“Por la tarde, la gente del sindicato encabezados por sus autoridades, vinieron a mi despacho a increparme. Yo intenté hacerlos reflexionar, pero ellos, en un hecho deplorable, me patotearon; me dijeron que me iban a venir a buscar y a sacarme a patadas como lo hicieron con Placenzotti. En un momento, (Eduardo) García (secretario general del sindicato) me empujó, mi tiró un cigarrillo a la cara; me tiraron patadas y me rompieron el saco”, narró.
En diálogo con El Litoral, el funcionario completó el relato. “Yo les hablaba desde el umbral de la puerta de mi oficina. Pero como eran tantos, me empujaron y quedamos dentro del despacho. Entonces algunos de ellos me golpearon con una silla de caño, destrozaron el escritorio y desparramaron expedientes; todo, acompañado de amenazas e insultos. Me exigían la renuncia. En un momento, un par de personas que estaban en el grupo intentaron calmar los ánimos, hasta que se fueron. Se quedaron reunidos unos minutos en la planta baja del edificio, y se terminaron yendo todos en sus autos particulares”, comentó.
De Córdoba hizo la denuncia policial, y confirmó la presencia de un patrullero en el lugar, que constató los destrozos en su oficina.
Las razones
El detonante del episodio de ayer fue un puñado de designaciones que había efectuado el administrador Martino, para cambiar jefaturas políticas. Se trata de al menos una docena de resoluciones, que se habían acordado entre el administrador y el gremio.
“Los cambios los había resuelto el administrador en reuniones con la dirigencia gremial. Pero esa decisión implicaba que volviesen a sus cargos la mayoría de los funcionarios que estaban en 2007 con la gestión de otro gobierno, algunos, incluso, bajo sumario por presuntas irregularidades”, dijo De Córdoba.
Ante esa situación, el subadministrador, de extracción socialista, decidió discutir el tema con Martino, de militancia radical. “Pensé que tal vez él no conocía la situación en profundidad porque recién había asumido, y le expliqué que las personas que estaban designadas en esos lugares tenían razones para ocupar esos cargos; traté de informarlo sobre algunas particularidades del caso y le dije que las personas que eran relevadas habían trabado por la transparencia y el control en la gestión, mientras que las designadas estaban en algunos casos sumariadas. La intención del sindicato -dijo De Córdoba-, era retrotraer todo a 2007”.
Tras la conversación, Martino dejó en suspenso las designaciones, y allí fue cuando reaccionó el sindicato. Esta mañana, sin embargo, Martino admitió a El Litoral, que debió dejar las resoluciones en suspenso “porque me llamó el propio gobernador y así me lo pidió”. Otras fuentes consultadas por este diario, revelaron que antes de la asunción de Martino, el mismo Hermes Binner le había solicitado que no produjera cambios en la estructura política de Vialidad.
Los argumentos
Martino dijo a El Litoral que no imaginó la dimensión que podía adquirir la decisión de cambiar la estructura política del área.
“Pensé que esas designaciones iban a descomprimir la relación con el gremio, porque además, los designados eran todos personal de carrera. Pensé también en eficientizar la gestión y tranquilizar los ánimos; no imaginé que esto fuera a tener esta repercusión”, expresó. Consultado sobre si estaba en duda su permanencia en el cargo, Martino se limitó a decir: “Necesito una reunión con el ministro (Hugo) Storero, que no está ahora en Santa Fe”. Ante la misma consulta, el subadministrador, Rafael de Córdoba, dijo que el tema debía hablarlo con Binner y el ministro de Gobierno, Antonio Bonfatti. “Si mi presencia puede llegar a generar entorpecimiento de la gestión de Martino, soy el primero en dar un paso al costado. Si consideran que me debo ir, me voy”, expresó.
Ante la incertidumbre, El Litoral consultó a Bonfatti. El ministro dijo que ya había llamado a De Córdoba “para darle nuestro apoyo”. Con Martino no había hablado aún. “No tengo el número de teléfono”, se excusó.
El sindicato desmiente
El secretario general del sindicato que agrupa a los trabajadores viales desmintió esta mañana los hechos narrados por De Córdoba. Consultado por El Litoral, Eduardo García negó el episodio violento.
“Pedimos una audiencia con él (con De Córdoba) pero nos atendió en el pasillo. Desmiento todo (lo que dice el funcionario). Cuando nos fuimos del lugar, no había daños ni destrozos en su despacho”, aseguró.
García no quiso dar demasiados detalles sobre los hechos, pero resaltó una y otra vez que “si la Justicia nos reclama aclaraciones, concurriremos y las daremos”.
Ante la desmentida y consultado, entonces, sobre la actitud de De Córdoba, el dirigente dijo que este funcionario “practica la misma labor de inteligencia que hacía (Jorge) Placenzotti”.
Finalmente, reconoció que uno de los pedidos que había hecho el gremio a las autoridades de Vialidad era que se restituyesen en sus cargos a las personas que habían sido desplazadas por Placenzotti. “La administración (de Martino) reconoció eso, pero después quedó todo en suspenso”, aseveró.