En Avellaneda nace un nuevo perfil eclesiástico
En Avellaneda nace un nuevo perfil eclesiástico
Blogger y fachero, un cura reparte entradas sin cargo para sus misas

En las redes sociales. La movida también tiene su correlato en la redes sociales como Facebook donde la “Parroquia de Avellaneda” ya cuenta con casi 2.000 seguidores. Pero además, el padre Sebastián posee su propio fotolog cuyo nickname es cura_cheto. Foto: Agencia Reconquista.
El padre Sebastián Splawinski logró traspasar los rígidos esquemas tradicionales de las misas. El “cura flogger”, echó mano a los efectos de sonidos, bandas en vivo, y hasta entradas anticipadas para armar una movida basada en la fe que suma miles de fieles.
Gustavo Capeletti
Le dice “el Barba” a Dios. Sus misas psicodélicas no tienen nada que envidiarle a una disco. Hasta cuentan con fiestas temáticas con servicio de snack y bar. En medio de todo eso se las arregla para comunicar la Palabra de Dios en su esencia pero “con un envase distinto”, alega.
Pero no se siente transgresor sino más bien dice es “asumir la realidad”. Ordenado hace menos de un año, este cura de 29 años, entrerriano y con un carisma y porte propios de pasarelas de la alta moda, optó por dar un viraje de 180 grados en la concepción del formalismo religioso que impera en las misas católicas y que le resultaba “muy aburrido”.
Según el relato que hizo a El Litoral, este joven párroco de “apellido difícil, de origen polaco”, nacido en Villaguay, en su diario caminar en medio de los grupos de jóvenes oyó repetidamente el pedido de modernizar el oficio, sumando nuevos elementos que den más realidad juvenil la liturgia y que sin provocar cambios de fondo pudieran atender a la necesidad de aggiornar las formas.
En esa tarea se embarcó apenas tomó los hábitos y solemnizó sus votos perpetuos el 19 de diciembre del año pasado. No fue tarea fácil pero sus esfuerzos y la convicción de sus ideas renovadoras terminaron por rendir sus frutos. En la actualidad Sebastián es uno más de los jóvenes de la comunidad de Avellaneda, pero a su vez conduce espiritualmente a este sector que encontró en él y en su prédica la excusa perfecta para permanecer en el camino de la Palabra.
De a poco fue ganado fama como el cura flogger de esta ciudad, reconocido por su simpatía, su amabilidad y por su apariencia exterior que nada tiene que ver con la de un presbítero “hecho y derecho”, sino más bien con la de un pibe fashion, con onda, que asiste a bailables y que, cuando no puede, acompaña hasta la entrada de los boliches a sus pares en edad.
El fin de semana que pasó su Movida Joven, tal como de identifica el movimiento, cumplió un año y se festejó a lo grande. “Me preguntaron por qué traíamos a un grupo como Vilma Palma y les pregunté ¿por qué no? ¿Por qué la iglesia no puede organizar un recital con un grupo que no cante canciones religiosas?”, expresó el párroco a medios locales al ser consultado sobre el recital que la banda rosarina ofreció por el aniversario y que fue “un éxito”.
Sus celebraciones religiosas son realizadas una vez por mes en diversos lugares tales como clubes, gimnasios, y por supuesto, la propia sede católica de Avellaneda. Pero además, le movida también tiene su correlato en la redes sociales como Facebook donde la “Parroquia de Avellaneda” ya cuenta con casi 2.000 seguidores. Pero además, el padre Sebastián posee su propio fotolog cuyo nickname es cura_cheto. A confesión de parte, relevo de prueba.
Recuperar espacios
En diálogo con este diario, el cura flogger se mostró sorprendido por “la repercusión que ha tenido nuestro trabajo, y digo nuestro, porque yo soy la cara visible de esta movida joven pero detrás de mí hay mucha gente trabajando todos los meses, colaborando con su esfuerzo, con su tiempo, con su dinero para que podamos ofrecer un espacio distinto para nuestros jóvenes. Estamos muy contentos y con ganas de renovar el esfuerzo y de seguir trabajando por y para los pibes”.
Sobre el origen de la movida de la que habla el país, recordó que “en julio del año pasado, Gripe A de por medio, vimos que en la parroquia era necesario reestructurar y recuperar el espacio que los pibes tenían, se estaba haciendo una misa de jóvenes una vez al mes, pero era la misma misa de todos los días, con el título nomás de para jóvenes”.
Esto implicaba que no tenía ninguna ambientación especial, ni luces, ni un grupo de canto especial, ni un mensaje para los jóvenes; entonces “nos animamos a ofrecer este espacio diferente que cumple un año” al que después se agregó una “fiesta temática al final de la misa que veníamos haciendo en un colegio que está al lado de la parroquia pero que nos quedó chico y que por ese motivo tuvimos que trasladarla a un estadio de fútbol”.
¿Cómo hacer para amalgamar el momento de reflexión y recogimiento de la misa con el efecto de sonidos y luces de colores? “Siempre fue un desafío sumar la nueva ambientación pero a la vez mantener el clima propio de la celebración litúrgica, y a su vez innovar en el modo de comunicar la palabra de Dios sin perder lo esencial de la misa que es la misma de todo el mundo pero con un nuevo envase, con un nuevo modo de comunicación”, afirmó el padre.
Así, añadió, implementamos luces, bochas de espejos, humo, láser, y que ha dado muy buen resultado porque yo creo que los chicos hoy vienen no por todo eso, ni por el pancho ni la gaseosa, sino “porque se encuentran entre ellos, se sienten parte de esta movida y se juegan en participar y colaborar”.

Sebastián Splawinski, el joven párroco de “apellido difícil, de origen polaco”, nacido en Villaguay, en su diario caminar en medio de los grupos de jóvenes oyó repetidamente el pedido de modernizar el oficio pastoral.
Foto: Agencia Reconquista
/// LA CLAVE
Apoyo interno
Respecto de las repercusiones dentro de la Iglesia, confió que “las veces que he podido hablar con el obispo Ramón Dus me ha dicho que le parece una propuesta original, creativa” y eso es más que suficiente para entender que tenemos el pulgar hacia arriba, explicó.
En tanto, confesó que nunca pensamos que se iba generar este revuelo positivo que se generó y “esto sirve para que en otras comunidades se animen al cambio de modo y a asumir la realidad y pensar cómo hacer para llegar a los jóvenes, bendito sea Dios”.
/// EL DATO
Temáticas
De acuerdo a lo expresado al portal sfnoticias.com.ar, la “temática de las misas mensuales varía; una vez representamos el credo cantado y utilizamos pantallas gigantes, efectos sonoros, humo y láser”. Agrega que siempre, al final, pedimos “un fuerte aplauso el Barba. Así le decimos a Dios”.
Las fiestas se hacen una vez finalizadas las misas (generalmente panchos y gaseosas que se reparten gratis), excepto cuando trajeron a la ciudad del norte de Santa Fe al grupo Vilma Palma e Vampiros.
En esa ocasión se vendían tarjetas a 30 pesos para recuperar los gastos, para costear los egresos contaron con ayuda de “mucha gente, a la que ahora tenemos que devolverle el dinero”, indicó.